El resultado de los cuartos de final, tratados a lo largo de los comentarios de la entrada anterior dedicada a este evento, ha producido los siguientes emparejamientos:
Sábado 24 a las 17:00 Sudáfrica - Nueva Zelanda.
Domingo 25 a las 17:00 Argentina - Australia.
Paradojas del cambio horario que tendrá lugar durante la madrugada del sábado al domingo: los dos partidos se juegan a distinta hora local (GMT), pero a la misma a nuestros efectos.
Es curioso que 40 años después de los 40 años, salvo unas pocas voces aisladas que lo han empezado a hacer recientemente, no se haya puesto en serio sobre la mesa lo de abandonar el horario actual -adoptado por Franco para hacer la pelota a Hitler- y volver al que nos corresponde según nuestra longitud en el globo. Pero me salgo del tema...
El que las semifinales vayan a ser protagonizadas por los cuatro equipos que juegan el Rugby Championship, unido al hecho de que de los siete mundiales anteriores solo uno ganado por Inglaterra haya escapado del predominio del sur, parece sugerir que parafraseando a Lineker adoptemos la definición: "El rugby es un juego simple: treinta hombres corren tras un balón durante ochenta minutos y al final siempre ganan los del sur".
La adopción del profesionalismo, con las ingentes cantidades de dinero que llegan a los seis intregrantes del Six Nations y los cuatro del Championship, reforzado por la innovación que supuso el inicio de los mundiales, deberían, en mi opinión, estar igualando el nivel de preparación y de entrenamiento. Sin embargo, no ha sido así. Mirando a este año, se podría decir incluso que el asunto ha ido a más.
¿Qué razón hay? ¿Son realmente tan superiores?
En el deporte, el resultado manda. Pero aunque los marcadores de cuartos están ahí, tampoco creo que sea justo interpretarlos como algo definitivo: la cuchara de madera del Seis Naciones no ganó al campeón del Championship perdiendo ¡por un solo punto de diferencia! lo que cuestiona esa diferencia abismal entre hemisferios, incluso sin hablar del arbitraje. El partido entre Gales y Sudáfrica fue muy igualado, y se resolvió, en mi opinión, por detalles.
Más clara fue la victoria de Argentina sobre Irlanda, pero no estoy seguro de que lo sucedido refleje el nivel real de ambos, sobre todo de Irlanda.
La victoria de Nueva Zelanda sobre Francia si que fue absolutamente apabullante.
Pero vamos: que podríamos estar viendo unas semifinales Gales-Nueva Zelanda y Argentina-Escocia sin que los partidos hubieran sido muy diferentes y considerando el paso de los argentinos como una sorpresa. O eso creo.
Dicho esto, admito que me muevo en el terreno de "Y si..." La realidad es la que es: han pasado los que han pasado. Así que, aunque mantenga ciertas reservas, admitamos esa superioridad ¿Por qué se produce?
En la web amiga, el forero
Wild Rover mencionaba un
artículo que apuntaba varias razones para el predominio sureño. Él mismo las resumía así:
1) Diferencias técnicas: Los jugadores del sur parecen mas rápidos, mas creativos e incisivos en ataque, parecen tener mejor técnica a un ritmo alto y mas precisos en la ejecución.
2) El Súper Rugby y el Rugby Championship son mejores escenarios: se pone de ejemplo la entrada de los Pumas en el Rugby Championship (el VI Naciones del Sur) y su espectacular evolución en el mundo del rugby desde entonces.
3) El clima en el Norte es una desventaja: hace difícil aprender aspectos técnicos y llevar a cabo un rugby de ritmo alto, veloz.
4) Demasiados extranjeros en el rugby europeo: usan el ejemplo de la selección inglesa de futbol que, a pesar de tener una de las ligas mas fuertes del mundo (llena de foráneos, eso si), su selección lleva ya tiempo coleccionando ridículo tras ridículo.
A esto yo contestaba:
1) Eso no parece una causa, sino una consecuencia.
2) Ídem.
3) No sé hasta que punto es diferente el clima ni su posible influencia, pero me suena raro.
4) Sí que puede ser una razón.
Añado que en todos los países del norte, salvo tal vez en Gales, el rugby es un deporte secundario respecto al fútbol. Mientras que el sur, salvo en el caso de Argentina, es al revés.
Yo creo que esa puede ser la principal razón. De hecho, no tengo datos, pero ¿es posible que esos extranjeros vengan precisamente de países donde el rugby prima sobre el fútbol?
Aprovecho ahora para decir algo más: aunque con la edad ando mal de memoria, creo mantener algunos recuerdos del primer mundial. Entonces lo que se decía era que los equipos del sur eran más potentes porque eran mucho más fuertes físicamente. Con la profesionalización, ahora vemos también en el norte a alas con el físico que antes tenían los delanteros, y se ha pasado a decir que la ventaja es de técnica (en lo que por ejemplo la Francia de entonces se consideraba superior)
Tiempos distintos, nuevas explicaciones. Una cosa sigue: el campeón será del sur.
Pronóstico: cualquiera se atreve. Se están viendo muchos cambios en el rendimiento de los equipos: ahí está el Escocia-Australia para demostrarlo. O Sudáfrica, que pasa de perder contra Japón a ganar a un Gales excelente hasta entonces durante todo el campeonato.
Pero aún así habrá que decir algo, ¿no?
Nueva Zelanda debería ganar a Sudáfrica. Pero un duelo entre esos dos, nunca será fácil.
Fijándonos en los cuartos, los pumas deberían ganar a los Wallabies. Pero si nos abstraemos de esos partidos, el pronóstico sería el contrario: Australia debería ganar. La cabeza se contradice, el corazón lo tiene claro: me gustaría que ganara la albiceleste.
Lo que sí tengo claro es que ambos partidos van a ser apasionantes. En la línea de lo visto hasta ahora. Porque no sé si está siendo el mejor mundial, pero creo que sí es el que más estoy disfrutando.