miércoles, 5 de agosto de 2009

Ensayos prescindibles - Fútbol y Cultura

“Bebo sin mesura y escribo cualquier estupidez para olvidar aquellos tiempos en Berna y esos suizos que por su juventud tanto daño me causaron” (Asilovich deprimido y profético)

-“¿Conoce usted a Holderlin?”,preguntó el doctor mientras cavaba el foso.

-“¿De quién habla?", musitó aburrido el centinela, un joven suizo, de rápidos movimientos, natural de Berna.

-“Amigo mío….de quién escribió el "Hiperión o el eremita en Grecia"", explicó el doctor, a quien le gustaba mucho explicarse. "Hablamos de quien es, seguramente, la figura cumbre del romanticismo alemán.....Y a Heine, por ejemplo, ¿a Heine le conoce?.."

-"¿Quiénes son esos?", volvió a preguntar, ahora un poco molesto, el centinela (suizo, natural de Berna, por si no había quedado claro antes).

-"¿Qué quienes son?.....son poetas....amigo mío .....!!!poetas!!!!"...añadió irritado el doctor...."¿Tampoco le sonará, supongo, el nombre de Schiller?"

-"Sí, si.....Schiller si que me suena" , balbuceó timidamente el centinela, mientras hacía gala de su velocidad con varias carreras….

-"Ya...... me imagino.......¿Y el nombre de Rilke? ...al menos Rilke sí que le sonará!!!!.."

-"Claro, claro , Rilke.....quién no conoce a Rilke!!...¿está refrescando , verdad?"....intentó regatear el centinela...(suizo, natural de Berna y por lo que dicen acostumbrado a corretear en hierba artificial)

-"Sí, un grande Rilke...." suspiró el doctor....."pero no hablo del delantero checo", añadió con sorna, "sino del autor de algunos de los más bellos poemas en alemán...."

-"Por supuesto que hablamos del poeta....¿qué se cree usted?"....casi gritó el centinela queriendo parecer ofendido.....y mostrando una vez más su rapidez en el contragolpe…

-"¿Y que ha leído usted concretamente de Rilke si puede saberse?"....preguntó el doctor con la sonrisa propia del cazador que ha arrinconado a su presa....

El centinela se puso colorado como un tomate.....las manos le temblaban....."De Rilke he leído...he leído......".....sonó un disparó....

"Mira que son leídos estos jodidos intelectuales"...añadió el centinela, natural de Berna y , en consecuencia, suizo, sudoroso tras la última palada demostrando un perfecto estado de forma.

Como se evidencia en esta anécdota la Cultura puede matar, como puede matar el Fútbol. He aquí la primera de sus similitudes. Negadas, eso sí, con frecuencia, por los llamados “intelectuales” que , en su mayoría, se erigen en “despreciadores” oficiales de ese fenómeno de masas llamado Fútbol.

Y no lo entiendo, porque entre la Cultura y el Fútbol hay muchos puntos de encuentro. Fijaros sino en esta alineación…..Camus de portero, Dostoievsky y Tolstoi como duros, muy duros, casi indigestos, centrales, Hemingway y Faulkner en el puesto de carrileros de ida y vuelta, Borges para recuperar balones e ideas ajenas, Cervantes en funciones de organizador, Nabokov como enlace “ofensivo”, Kafka y Calvino de extremos, de esos de pisar la cal, y Chéjov como delantero artífice de ese momento supremo, pero breve , que es el gol.

Sin embargo, es una evidencia, durante mucho tiempo "fútbol" y “cultura” no han terminado de llevarse bien. Alguien, una vez, se preguntó: “¿En qué se parece el fútbol a Dios?”, y él mismo se respondió…”en la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales”.

Kipling (conocido masón sí, pero al menos no se sabe que naciera en Berna, ni está documentado que fuera , alguna vez, joven o suizo) es un ejemplo de esa “desconfianza”, ya en el año 1880, en Londres, se soltó el pelo burlándose del fútbol con ese "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan".

Hay quien se cuestiona, a lo Sánchez Dragó (emérito intelectual suscriptor de Marca), …¿es posible considerar “cultura” a un deporte donde unos señores en calzoncillos corren detrás de una pelota?. Esa pregunta formulada en un tono de desdén es prueba del divorcio que hace tiempo ya se instaló entre cultura elitista y cultura popular.

Bueno, en realidad, reconozcámoslo ya mismo, parece obvio que el fútbol como tal no tiene grandes pretensiones “culturales” pero si consideramos que seguramente es el espectáculo productor del mayor número de conversaciones en el mundo habría que reconocer que, al menos, a nivel de fomentar la comunicación humana es un instrumento a considerar.

Bien es verdad que tampoco el fútbol ha ayudado a fomentar un buen matrimonio con la “intelectualidad” vigente. El balón y su entorno han manifestado frecuentemente recelo hacia la cultura o la lectura como pasatiempo. Se ha caricaturizado al deportista con preocupaciones culturales, suponiéndole escaso de casta y arrojo, elevándose a los altares la épica cortante y visceral propia del “a mí el pelotón que los arrollo”.

Adicionalmente, hemos de reconocer que, curiosamente, el futbol quizás sea una de las pocas expresiones que en su desprecio une a intelectuales “conservadores” y de “izquierda”. Para los “conservadores” la idolatría de la pelota es la única superstición que el pueblo merece. Poseídos por el balón, la plebe piensa con los pies, que suponen, es lo suyo. Resurge el instinto animal que supera con creces a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura (así en mayúsculas) y la chusma recibe lo que quiere….de nuevo, aparece aqui la Teoría Dragoniana.

Por el contrario, para muchos intelectuales de izquierda el futbol castraba a las masas (lo formulo en pasado porque ya no sé si de aquellos quedan y si resta masa por castrar) y reducía la energía revolucionaria. Hipnotizados por la pelota la clase obrera atrofia su conciencia y se deja llevar, cual rebaño, por los enemigos de la Revolución. A principios del siglo XX cuando el fútbol empezó a dejar de ser cosas de ricos y se organizaron los primeros equipos populares algunos dirigentes anarquistas denunciamos esa maquinación burguesa destinada a evitar las huelgas y esconder las contradicciones del sistema. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado evidente de una maniobra imperialista para mantener en la infancia a los pueblos oprimidos. Un esfuerzo más por parte del Estado para adoctrinar a las masas, educarlas en la competencia, el fanatismo, el nacionalismo, el sexismo y la violencia irracional, el culto desmedido a los ídolos, en definitiva, pura manipulación ideológica.

Y es que la intelectualidad progresista se ha relacionado poco y mal con el deporte. Solo hay que recordar todo lo que nos costó convencer a Stalin, punta de lanza del pensamiento zurdo (no, no “burdo”, he dicho “zurdo”!!!), de los beneficios que para la Revolución podía significar el efecto fútbol. Eso sí, una vez convencido en pocos años nos llenó la URSS de esos maravillosos campos de fútbol “cementosos” y descubiertos (como es bien sabido nunca llueve al Este de Polonia) que pueblan nuestra geografía. Y es que haciendo “campos” somos los mejores. Lástima que los estadios de fútbol no pudieran desfilar el 1 de Mayo.

Y en el fondo…si el fútbol no es cultura….¿qué más da?….¿qué es antes, y que importa más, me pregunto yo, el juego o la cultura?. En realidad los animales no han esperado a que el hombre les enseñara a jugar. El juego es anterior a la cultura y solo por eso merece un respeto. Se puede vivir sin “culturizarse”, (no, CR9, aunque suene parecido lo que tú haces en el gimnasio es otra cosa) pero no conozco a nadie que viva sin jugar. A mi, por ejemplo, me encanta jugar. Si puedo elegir, la mayoría de las veces prefiero determinados "juegos" antes que un libro….e incluso antes que un partido de fútbol.

Claro que como en todo hay excepciones, existen intelectuales que han valorado mucho y bien los valores futboleros. Es muy conocido que Albert Camus, nuestro guardameta en la selección internacional de escritores, reconoció que lo que sabía acerca de la moral y de las obligaciones humanas se lo debía al fútbol y que lo que aprendió en su equipo le sirvió toda la vida (a diferencia de nuestros centrales que deben reaprenderlo todo cada pretemporada).

La única explicación posible, pues, al desapego que tantos intelectuales sienten por el balompié debe ser que jamás han visitado San Mamés en partido oficial. Porque allí, como bien sabemos, el fútbol se convierte en literatura, en arte. Más allá de instantes poéticos bien rimados como el eterno “Macua pepero, se te ha visto el plumero”….la Catedral produce imágenes que nos acercan a la belleza, al arte, a la literatura, en definitiva a la Cultura.

Pocos momentos más bellos que ése en el que Yeste dibuja una pose de bailarina antes de golpear el cuero al saque de una falta, ¿acaso ha logrado la escultura, la pintura, la poesía dibujar algún otro momento de tamaña intensidad?. ¿Es que puede haber algo más épico que la enésima carrera de Toquero detrás de un contrario?. ¿Es que no da para una “Critica de la razón pura” los acertados planteamientos del entrenador local? ¿Es que no es firmar una “Utopia” ir al campo esperando disfrutar? ¿Es que no es ver jugar a Etxebe tanto como la lectura de “La lentitud”? ¿Es que no hay similitudes entre el pase de Orbaiz y la magna obra “Todo fluye”? ¿Es que “El idiota” no es buen reflejo de las acciones de Ocio? ¿Es que Llorente no te sumerge en las profundidades de la obra “El avaro”? ¿es que miras al palco y no evocas “El barbero de Sevilla”?...¿no es Ustaritz un enamorado de “Bambi” esa joya de la literatura infantil?....¿acaso no es ver a JaviMar en su infinito correteo y rememorar “Esplendor en la hierba”?....¿no es la historia de Muñoz como “El libro de la risa y el olvido”?....¿no tiene Gurpe en su nariz la épica de “Espartaco”?...¿quién no ha visto a Iraizoz frente al delantero rival y ha pensado en “Cien años de soledad”?.....¿quién no ha visto saltar al campo a Muniain y ha dicho...ahí va….”El Principito”?....¿o acaso nuestra Pamela todavía, al recordar a su amado “8”, no sueña con “Capitanes intrépidos”?....

Sí, compañeros, en San Mamés, fútbol y literatura, fútbol y arte, fútbol y cultura se matrimonian para siempre. Tal y como este "breve" ensayo trata de demostrar, en el interior de ese recinto sagrado se evidencia que el fútbol, como la Cultura, puede matar ……de aburrimiento.

jueves, 30 de julio de 2009

Eráse una vez ... o de cómo Pinocho perdió a su peluquero


Érase una vez un hombre hecho a sí mismo ...

Es curioso que todavía en pleno siglo XXI haya gente que mire por encima del hombro a los que han sido poceros, chatarreros o similares antes de convertirse en importantes empresarios. Yo no. Yo les admiro.

Aunque hay entre ellos una variedad con una faceta que no me gusta. Me refiero a los que además se jactan de no tener cultura ni formación.

Me parece estupendo que no se sientan acomplejados por eso. Y me da vergüenza ajena quien se cree superior a otro por el hecho de tener un título. Pero si no hay que sentirse superior por tener un título universitario, creo que tampoco por no tenerlo, por mal que esté la universidad.

A estos pertenece nuestro hombre. No solo se enorgullece de sus logros, sino también de su falta de estudios. Aunque para ser exactos, más que la ausencia de títulos, lo que llena de orgullo es lo pintoresco del único que ostenta: una FP en peluquería, de la que ha alardeado en algún medio, según me ha hecho saber la pizpireta fuente que ha hecho posible esta sinsorga entrada.

Y sucedió que el peluquero encontró al abogado. Y uno le sirvió al otro como asesor legal, y hay que pensar que en contrapartida el primero comenzó a cortarle el pelo al segundo.

Todos eran felices. Y más cuando el abogado se convirtió en presidente de una importante entidad con el apoyo indisimulado de su peluquero y el placet del señor feudal de la zona.

Pero, ¡ay!, la historia no tiene un final feliz. El peluquero y el señor feudal se pelearon, y el abogado tuvo que escoger. Y escogió al que no ha caido en desgracia. Todavía. Pero este le exigió un gesto público de adhesión a su persona y de ruptura con el peluquero. Así que el abogado puso una demanda al peluquero y además prometió no cortarse de nuevo el pelo hasta que el señor feudal le consiguiera un ava ..., perdón; quise decir: un peluquero nuevo.

Y colorín colorado, este cuento tan malo se ha acabado. Habrá que esperar a que el abogado encuentre un nuevo peluquero. ¿Lo conseguirá? ¿O se acabarán cortando el pelo unos a otros en su JD? ¿Habrán Delgado y Palomar empezado a afilar sus tijeras?

miércoles, 22 de julio de 2009

Diccionario de Verano: Mentiroso


¿Es el hombre un animal de costumbres?

El hombre no lo sé, nuestro presidente sí. ¿Cual es su costumbre favorita? Ir a la peluquería no, desde luego.

Nuestro diccionario de verano nos da la clave: Se aplica al que tiene por costumbre mentir.

"La costumbre". No es que lo haga de vez en cuando, no. Es que es una costumbre. Aunque se le coja en menos de 24 horas. Él a lo suyo.

Todo esto por la avería que le ha hecho Delgado negando la versión presidencial de que "ya habían hablado" y que el directivo disidente "ya había rectificado".

"Ni rectifico ni hemos hablado" dice Delgado. Dos (mentiras) por el precio de una. Todo es falso en este hombre. ¿Serán postizas las patillas?

Bueno. Ando hasta las cejas de trabajo y me he inspirado en un comentario de Bogart en otra entrada para escribir algo. Os dejo las llaves del ambigú. Seguramente hasta la semana que viene no daré señales de vida. Cuidadnos (a Pako y a mí; no le olvido) el local.

Agur. Os dejo con una exclusiva: desde Isla Canela, la canción del verano zurigorri.



¿Quién le dará a nuestro Pinocho el corazón que le falta?

viernes, 17 de julio de 2009

Primer rival UEFA


Primer partido en San Mamés.
Segundo partido en el Stade de Suisse (Berna)

Diccionario de Verano: Debut

No uno sino tres debuts.

El del equipo, saldado con una derrota digna: ante un rival superior, más rodado, y con la delantera Vélez-Toquero, yo temía lo peor.

El de la camiseta ... digamos que me acostumbraré. Si me acostumbré a la cosa aquella de Kappa, podré con esto de Umbro. Y como la lógica actual del fútbol impone el cambio periódico de camisetas, es de cajón que de vez en cuando tiene que tocar una que me guste menos que otras. Así que a trincar el dinero y a callarse. Lo de la hoja de roble me emocionó. Pero entre la hoja bizkaitarra, el Petronor transversal, el Umbro pectoral, el escudo del propio Athletic, y en su momento los logos LFP y UEFA, vamos camino de parecernos al mono de un piloto de F1. Pero es la lógica actual del fútbol, así que a trincar el dinero y a callarse.

El debut de Muniain me preocupa. Si triunfa la doctrina MarioSila, corremos el riesgo de que dos o tres partidos más como éste -no salió y resolvió- y le traspasen al Onteniente por 20.000 euros, que no estamos para probaturas, coño. (Del De Marcos no hablo: demasiado poco tiempo para ser un debut de verdad)

Hubo más cosas ... como esa sensación de que Gurpegui, el gran Gurpegui, anda un poco desnortado desde que salió de la nevera; o que el capi, en vez de seguir un año gratis, igual hubiera sido mejor que se fuera cobrando. Una pena: merece que le recordemos por el gran jugador que ha sido y me temo que va a ser otro recuerdo más reciente el que prevalezca. Cosas del fútbol. Así que a trincar el dinero que no le pagamos y a callar.

Y de la defensa, prefiero no hablar. Es solo el primer amistoso, no desesperemos.

martes, 14 de julio de 2009

La invitación.

Si te apetece jugar con la nada y no sabes donde vive, ven, acepta este Viernes noche nuestra invitación.

Ven. Quizás Jota se haga presente. De ser así, será una ocasión única, como la que puedes ver inmortalizada en el friso de la foto esculpida en madera forrada con pan de oro por nuestro Imaginero Mayor, Rotesmun de Salzillo, tras la última reunión sektaria secreta mantendida hace unos meses y en la que se sacrificó otro suculento lechazo (ni qué decir tiene que el que porta el báculo es ÉL,... nuestro Sumo Sacerdote... Jota XXVI El Inquebrantable).

Recuerda que una sola palabra suya puede definir el mundo. Escucharle es quitarle el yugo a la imaginación, caminar entre tinieblas sin miedo alguno, navegar rozando continuamente lo imprevisible. Es ese semáforo que está siempre en verde.

Este Viernes por la noche, si vienes, la luna paseándose en el cielo como una acróbata de sueños imposibles te sonreirá y envidiará tu suerte.

Y es que durante toda la velada la inspiración partirá de esa estación de tren llamada melancolía zurigorri. En la sagrada presencia de Jota o de su Verbo, el Alférez, no querrás irte nunca. Siempre será todavía pronto. Teñido los ojos del suave néctar de su doctrina le dejarás una manta para que no pase frío, le proporcionarás un banco, dormirás con él en el vagón del metro. No solo no quieres irte, deseas quedarte para siempre. Pedirás que todo el mundo le escuche, querrás proclamar al mundo la buenanueva. No, todavía es pronto, constrúyele una casa, un templo para tenerle siempre.

Ven. Quizás el cordero de dios se haga presente. Es una ocasión única.

Beberás su vino, brillantemente elegido, como si fuera el néctar sagrado de una endiablada noche ceremonial. Y si acaso el hijo predilecto de los dioses zurigorris no pudiera hacerse presente, ¡son tantas sus obligaciones!, no te preocupes, te hablaremos de él, relataremos sus milagros, conocerás de primera mano sus enseñanzas y al final, comprenderás que la suave mano de la Fortuna ha decidido rozarte.

En la mesa tendrás un loco a la derecha. Verás a un loco a la izquierda. Tú en el centro. Los dos te hablarán y no sabrás a quien escuchar. Uno querrá construir un mundo, el otro querrá construir otro. Tú, como yo, no querrás construir ninguno. Pero no importa, terminada la velada querrás más. Siempre se quiere más.

Presidida por la armonía entre distintos (pura "transversalidad" que tanto ama el renano) disfrutarás de una mesa repleta de ricas viandas y vinos ardientes, sirviendo de marco a un lienzo repleto de nostalgias amargas, sí, pero también de ojos dulces, de labios salados y escotes prometedores. (si no incluyo esto no se apunta ni Blas).

Ven. Quizás Aitite se haga presente. Es una ocasión única.

La necesidad vital de alimentarse se convertirá en celebración extasiada de los sentidos, donde lo mejor que podrás hacer será caer seducido, sucumbir al delirio placentero. Ni Dios querrá condenarte.


PS: Cualquiera que quiera comprobar la verdad de cuanto digo y acepte cenar este Viernes en sectaria compañía en el centro de Bilbao, en el centro, pues, del Universo, solo tiene que decírselo, aquí mismo, al Renano, él se encarga de todo.