
El DEIA de hoy presenta en un interesante artículo de Pako Ruiz un primer adelnato de las cuentas del Athletic, así como un breve estudio comparativo con lo que van a hacer otros clubes de la LFP. Todas las comparaciones son odiosas, pero esta lo habrá parecido especialmente en Ibaigane, ya que la Directiva de Macua no sale bien parada.
Pensaba entrar con el tema más adelante, pero creo que merece la pena ir abriendo boca con este asunto.
Resumiendo lo que dice Pako Ruiz:
1) La subida será del 2,6%, después de que la Junta, con la sensibilidad que le caracteriza -el sarcasmo es mío, no del DEIA- corrigiera a la baja su intención inicial de que fuera del 3%.
2) El presupuesto en su conjunto asciende a 58,7 millones de euros, un 1,5% por ciento más que el año anterior, y se convierte en el octavo de la LFP.
3) Los gastos de personal deportivo son de 35,5 millones, casi tres millones más que el ejercicio anterior y pasan a ser el 60% del total del gasto.
4) En general, los demás equipos de la LFP han seguido otro camino. Quitando al Espanyol (con su nuevo campo) a los recién ascendidos, y al Sporting (que tenía pendiente subir las cuotas desde su ascenso) somos de los pocos que no congelan las cuotas. Desde el luego, somos el único de los que está en Europa que lo hace.
Mis comentarios son los siguientes:
Es muy fácil dar por hecho que una subida del 2,6% es razonable, escasa, o como queráis decirlo.
En sí tal vez lo sea.
Pero en el contexto en el que se produce, a mí me parece rechazable.
¿Cuál es ese contexto?
1) El IPC. La Junta, con muy buen criterio, en años de inflación relativamente elevada nos ha pedido que juzgaramos la subida real, o sea: deflactada. Muy bien. Pero si ese es el principio, hay que aplicarlo siempre. La Junta creo que se fija en el IPC de junio a junio. Y este año ha sido negativo en un 1%. Así pues la subida real es del 3,6%
2) La crisis. Es el fondo es lo que menos me importa. Pero hay una sensibilidad social al respecto y la Junta la debería tener en cuenta en la medida de lo posible.
3) Las subidas de otros años. Esta directiva empezó con una subida muy fuerte, incumpliendo una promesa electoral. Se suponía que luego se equipararían al IPC para compensar. No lo han hecho.
4) La clasificación para Europa y la Supercopa. Ambos hechos, sobre todo el primero, han acarreado una fuerte fuente de ingresos adicionales. Ingresos que un porcentaje alto sale ya de los bolsillos de los socios. Nada de esto se ha reflejado, al parecer, en la insaciable necesidad de subir las cuotas por encima del IPC. El conjunto del presupuesto, con el equipo en Europa, sube un 1,5%. Y pese a los fuertes extraordinarios de entradas y TV, las cuotas ¡tienen que subir en mayor proporción! ¿Cómo es posible? Solo cabe una explicación: los ingresos atípicos se han desplomado. ¿Cómo es posible con el acuerdo con Umbro y con Petronor? Aquí hay gato encerrado. ¿No seá que teníamos razón los que sospechábamos del extraño incremento de la aportación de la Fundación el año pasado, y que ese incremento podía ser fruto de una ingeniería contable que significara pan para hoy (por ayer) y hambre para un mañana que ya ha llegado?
5) La eterna promesa incumplida que es la contención del gasto. Las sucesivas directivas, no solo esta, se ven impotentes para evitar que la apulatina explotación de nuevas fuentes de ingresos se quede corta ante el aumento de los gastos. El gasto en personal deportivo, que se nos promete año tras año que se va a atajar para ayudarnos a tragar las "píldoras" de las subidas de cuotas, sube este año un 8%. Y pasa de representar el 56% del presupuesto a un 60% del mismo. Estas cifras incumplen promesas anteriores y siguen conduciendo al club a una situación preocupante. ¿Qué pasaría si no nos hubiéramos clasificado para Europa? Y con esa base de gastos que seguimos incrementando, ¿a dónde vamos a parar cuando no consigamos esa clasificación, situación harto frecuente, por más que nos pese?Por ser una nueva subida por encima del IPC después del esfuerzo de hace dos años, pese a las promesas electorales en sentido contrario.
Por que estos presupuestos no frenan sino alimentan esa escalada de gastos que es una sangría para el equipo.
Porque no tienen en cuenta ya el esfuerzo extra de las entradas de Agosto y de lo que nos queda de UEFA.
Y porque se sigue sin saber lo que hacen con las cuentas de la Fundación (no me extiendo en eso; es un tema en sí mismo ya tratado otras veces en este Ambigú) si yo fuera compromisario, votaría NO a estos presupeustos, si es que son como se han filtrado.
Una precisión; se me dirá que la LFP obliga a presupuestar un solo partido europeo, por lo que las taquillas y derechos de TV de la UEFA no se han podido tener en cuenta.
Cierto, pero no me vale.
La primera eliminatoria y la supercopa, junto al acuerdo con Umbro, deberían haber dejado suficiente pasta para absorver un incremento del presupuesto de un 1,5% sin suber las cuotas el 2,6%.
Y además, estos presupuestos se presentan en Octubre. Ya sabemos que va a haber grandes desviaciones a favor en lo presupuestado. Nada más fácil -se ha hecho otras veces- que congelar las cuotas (lo que ya hubiera sido como subirlas un 1%, por cierto) e inflar algunas partidas de ingresos a sabiendas de que su desviación a la baja se hubiera compensado con los 4 partidos de más que se van a jugar en Europa.
No, amigos. Lo repito: que pese a ese aumento de ingresos haya que subir las cuotas en más proporción que lo que sube el presupuesto, quiere decir que otros ingresos se desploman. Y visto lo visto, tengo que insistir en lo que intuíamos hace un año: que con los atípicos vía Fundación se juega como se quiere al amparo de la opacidad en la que se mueve ese ente. Aunque dejo volar mi imaginación. Cuando los compromisarios reciban el detalle, tal vez podrán desmentir o confirmar esta sospecha mía.
Insisto: creo que hay que votar que no. Pero no para votar que sí a los dos meses, sino para no hacerlo hasta que:
1) Se hable claro respecto a la Fundación.
2) Se presente un plan, y se cumpla, de reducción de gastos.
3) Si no bajar un 1%, que al menos se congelen las cuotas.
Sino, año tras año, aprobación tras aprobación, favorecemos que escondamos el polvo económico del Athletic debajo de una alfombra. En algún momento hay que parar.














