martes, 30 de noviembre de 2010

Más dura será la caida


Hace casi 60 años, Mark Robson dirigió uno de esos film que, gracias a mi padre, tengo entre mis películas favoritas, que me "llegó" desde la primera vez que la vi.


En ella un veterano periodista, interpretado a la percepción por Humphrey Bogart, de vuelta de todo, acepta la petición de convertir a un torpe gigantón en campeón del mundo de los pesos pesados.


La película narra a la pefección, entre otros hilos, como se puede crear, desde la nada, un campeón ficticio recurriendo a todo tipo de argucias y trampas.


Pero, al final, la realidad acaba desnudando todos los engaños y la verdad acaba saliendo a la luz... tal cual pasó ayer en el Camp Nou.


Un Madrid, elevado a los altares desde la Caverna Mediática Madrileña, funcionando a todo máquina desde la llegada de Mourinho, para intentar desmontar al Barcelona y su rodillo.


Parafraseando a Abraham Linconl "Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo" y , la mentira mediática de un equipo que hasta ayer no se había enfrentado a un rival en condiciones (Ajax y Milán, para mi, no son rivales a día de hoy) salto por los aires hecha añicos.El Real Mourinho quedó desnudado desde el minuto uno y el Barcelona le dió tal meneo que más de un jugador aún debe estar pensando si fue un sueño (Cristiano que siga soñando con Elsa Pataky...)


A día de hoy es incontestable que el Barcelona es el mejor equipo del momento ( para mi ya tiene un lugar entre los mejores de la historia) y pudiendo gustar mas o menos el estilo, es evidente que al potencial que despliega en el campo es muy dificil hacerle frente. (Que Dios nos coja confesados en Copa si se levantan enfadados o con ganas de demostrar alguna cosa...)


Desde el primer minuto se vió a que iban a jugar unos y otros y del minuto 1 al 90 el guión (creo que ahora se escribe sin tilde... pero me la trae al pairo) no cambió ni un apice.

El mejor entrenador el mundo asistió al espectaculo desde su asiento privilegiado y su mejor respuesta fue sacar del campo a Özil (otro invento Mediático) para dar entrada al voluntarioso Lass que disfrutó como un niño repartiendo estopa a todo lo que se ponía a su alcance.


Mención aparte merece el barriobajero Ramos, al que, si hubiera justicia, deberían caerle al menos 8 partidos a ver si se le bajan los humos un poco...


En la previa mas larga del mundo ya avisó Cristiano "Dios" Ronaldo que el Barcelona no les iba a meter 8... y no puedo por menos darle la razón. No fueron 8... pero podían haberlo sido (una lastima... por que podría estar riendome, más de lo que lo hago, hasta el dia del juicio final)


Después de lo visto anoche, es evidente que el reparto del pastel televisivo es injusto. El Madrid necesita, al menos, el doble de pasta que el Barça... por que con lo mismo no le va a alcanzar para hacerle sombra hasta que Iniesta, Xavi y Messi se retiren...


En fin, no es por echar más leña al fuego (la gasolina y puede que algún compromisario ardan mejor) pero no quiero terminar sin acordarme de Tomás Guasch, Tomás Roncero, Eduardo Inda (Pellegrini Marca Leyenda YA!), Alfredo Relaño, Roberto Gomez, Miguel Serrano, Siro López, Paco Gª Caridad, Alfredo Duro y demás iluminados del periodismo que vaticinaban el "Cambio de Ciclo"

Maradona lo definió a la perfección... SIN ACRITUD...A MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAARLA...



(EL MARCA EN PORTADA PONE QUE LO DE CRISTIANO ES PENALTY...MAMMA MIA)


P.D. Regla del Aficionado: Una buena discusión sobre fútbol debe terminar, invariablemente, con la misma frase: "Tu callate que no tiene ni p... idea" (lo cual es aplicable a todas y cada una de las ideas que he escrito... pero me apetecía hacerlo...


En fin... que esta semana tenemos derby... y habrá que ganar... que menos! que somos el Athltic!

Aviso de la dirección


Hola, estimada clientela.

Lamento mucho el estado de abandono en el que tengo al local. Pero he estado hasta las cejas de trabajo. Hasta el punto de que he llegado a pensar en abrir una entrada para despedirme y deciros que si los demás administradores no tomaban el relevo, este blog no tenía futuro.

Pero bueno: empiezo a ver la luz y puede que en los próximo días pueda dedicar algo más de tiempo a mantener abierto el garito. No porque importe mucho lo que yo pueda escribir -estoy sin ideas- sino porque sería una pena que decayera este lugar de encuentro de tantos estimables clientes.

De momento, abro esta entrada de transición para que podáis entrar en el local y serviros vostros mismos.

Os sugiero dos temas:

Uno es la la paliza de ayer en el Camp Nou. Paliza de la que me alegro. Por supuesto ya podéis imaginar que la foto esa merengona que me he encontrado al abrir el local la puso Piston, aunque ya lo he solucionado. También podéis imaginar que no es que yo sea muy culé, sino que soy furiosamente antimadridista. Aunque sobre todo, es que no me gusta el modelo de Concha Espina: fracasar año tras otro para cada año cambiar de entrenador y fichar a todo lo que se mueve reventando el mercado. Ese modelo de nuevos ricos en el que además nunca se piden responsabilidades al máximo responsable -Florenvito- me repatea bastante.

Es más: si Piston naciera futbolísticamente ahora, no tengo ninguna duda de que no dirigiría sus afectos a los blancos. Su Madrid era otro, aunque no parece que se haya dado cuenta.

El segundo es la sentencia contra Badiola. Le han dado un buen palo al ex de la Real. Espero que nuestro agente infiltrado en Donostia nos comente la jugada.


Hasta la vista.

jueves, 25 de noviembre de 2010

The best...!


Hoy hace cinco años que nos abandonó un genio. Curiosamente irlandés. Por él si que bebería cerveza negra y no me importaría tener la cara llena de pecas. Imagino al renano levantándose esta mañana con los ojos húmedos (los ojos, renano, los ojos). Sé que incluso el camarada Kroma, dejando a un lado sus antipatías, también se habrá tenido que esforzar por reprimir las lágrimas. Es posible, tal vez, que hasta Jaburu estuviera dispuesto a abandonar por unos instantes la redacción de algún articulado para repasar su magnífica actuación aquella noche en Lisboa.

Hace ya cinco años. Lo rescato en tu recuerdo, George, the Best.

"Corre fuego por tus venas con el mismo impetu que tu corrías la banda. Fuego que corre veloz, como veloz se recortaba tu silueta, melena al viento, en Old Trafford. Fuego que te consume como tu consumias la resistencia del mas avezado defensa. El fuego del alcohol pronto terminará su trabajo.En tu Belfast natal, de donde partiste con solo 15 años camino de Manchester, en cualquier pub, alrededor de unas pintas, durante mucho tiempo se narrarán tus hazañas. El mejor jugador irlandés de todos los tiempos.

Los irlandeses con años y memoria te contarán, a poco que quieras escucharles, aquella memorable noche de 1966, aquella noche en la que hiciste tu aparición por la puerta grande del futbol europeo. Noche de Copa de Europa, semifinal en Lisboa, ante aquel Benfica que asustaba, sobre todo en su Estadio da Luz. Partido de vuelta despues de un 3-2 en Manchester. La noche que “enamoraste” a mi abuelo y a tantos otros. Tus deslumbrantes 19 años, tu melena al viento, ese regate eléctrico por el que te apodaron “el quinto beatle” permitió al United golear 5 a 1 en el templo lisboeta. Si al comenzar el partido eras un buen jugador que prometía, al terminarlo te habias convertido en un fenómeno elogiado por el mismo Pelé.

El viejo irlandés, con los ojos humedecidos, echará otro trago de Guinness y pasará a hablarte del año 1968, diez años depues de la tragedia aérea de Munich en la que un ManU de leyenda era arrancado de cuajo. Año 1968, aquel Mayo francés resultó ser también tu Mayo, la mejor de tus primaveras. El año que hiciste campeón de Europa al United, de nuevo ante Benfica, esta vez en el marco incomparable de Wembley, en una maravillosa prórroga en la que tus regates, fintas y pases destrozaron a los portugueses, 4-1 reflejaba el marcador final.


Que gran año aquel 1968, campeón de Europa, elegido mejor jugador y máximo goleador europeo. Brindemos ,de nuevo, por aquel 1968.¿Brindemos?, el viejo irlandés escupe al suelo, mientras cuenta como una mujer, una bella dama, la botella, te lanzó en una imparable cuesta abajo. Tenias tan solo 22 años. Tus dirigentes y tus siguientes técnicos se hartaron de ti, de tu vida disoluta, de tus ausencias en los entrenamientos, de tus apariciones, envuelto en pieles, oliendo a alcohol y tropezandote con las vallas. Ellos se hartaron de ti y tu de ellos, de su ceguera y mediocridad que convirtieron a un equipo de leyenda en uno vulgar y sin futuro. Tenias 27 años cuando te despidieron.Desde entonces, hasta hoy, has ido dando tumbos. Confundiste las reglas del juego y de la vida y te has quedado irremediablemente en fuera de juego. No puedo decir que admire la manera como has entendido la vida, aunque sí admire la forma como entendías el futbol.

“Goles, besos y alcohol” han titulado a menudo tus biografias, y no necesariamente en ese orden, añado yo. No has tenido una vida ejemplar, pero qué puñetas, no eras director de un colegio de ursulinas ni pretendias figurar en el santoral, habias nacido con una pelota en los pies y eras solo jugador de fútbol, y que se sepa los santos varones no acostumbran a jugar bien este deporte. A tus 59 años se te escapa definitivamente la vida, “no mueran como yo” dicen que has gritado al mundo, ahora que eres solo piel y huesos. Tus compañeros, como aquel mitico Denis Law, recio escocés que te acompañó en la delantera del United campeón, con lágrimas en los ojos, aseguran que eres un luchador. Pero este ultimo regate, este último gol me temo que no va a subir al marcador.De fondo suena una mitica melodia....”This is the end.....my only friend....the end..”

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cambronne

Paseando por Nantes uno pude darse de bruces con la estatua de uno de sus hijos: el General Cambronne.

Cambronne, comandante de la Vieja Guardia en Waterloo, es famoso por atribuírsele una famosa frase que se dice que utilizó como respuesta a los adversarios que le ofrecieron la rendición para salvar la vida de lo que quedaba de la Guardia Imperial.

Hay que situarse en el contexto: después de una larga y sangrienta batalla entre ingleses y franceses, cuando parecía que la cosa iba a terminar en tablas, el ejército prusiano mandado por Blücher cayó sobre el flanco francés, produciendo la derrota total del ejército napoleónico. O de lo que quedaba de él, ya que los 120.000 hombres que Napoleón consiguió hacer entrar en campaña eran una sombra de lo que fue la Grande Armée, reducida a los restos
después de que los 23 años de guerras (contando las de Napoleón y las de la Revolución) dejarán a Francia exhausta.

La desbandada, después de la irrupción prusiana, fue total. Pero la Vieja Guardia se hizo fuerte y mantuvo el cuadro en medio de un paisaje desolado, casi lunar, y plagado de cadáveres amigos y enemigos. Apenas un batallón de derrotados supervivivientes frente a dos ejércitos victoriosos.

Victoriosos, pero temerosos. No era con un ataque a la bayoneta o con una carga de caballería con lo que ingleses y prusianos se disponían a aplastar el cuadro francés. La élite de veteranos de 20 años de guerras inspiraba aún mucho respeto, y en un cuerpo a cuerpo, se llevarían por delante a muchos de sus vencedores. Eran baterías de artillería las que se estaban aprestando para destruir con su fuego cruzado al "batallón sagrado" de forma tan radical como exenta de riesgo.

Fue entonces cuando el General Colville, comandante de la 4ª división inglesa (fresca, pues había permanecido en la reserva durante la batalla) pidió la rendición.

Y aquí la leyenda -propagada entre otros por Víctor Hugo- dice que Cambronne replicó con la célebre frase: "La garde meurt et ne se rend pas !" (¡La Guardia muere pero no se rinde!)

La situación de Cambronne y su batallón de granaderos me recuerda a la del Athletic. Al igual que el ejército francés, nuestro equipo es un resto de lo que fue. Glorioso y respetado, como los "grognards" de Napoleón, pero resto, al fin y al cabo.

Nosotros también luchamos, agotados, contra fuerzas superiores con pocas posibilidades de victoria: aunque Napoleón hubiera ganado en Waterloo, es improbable que hubiera podido frenar con los restos de un ejército diezmado por una batalla tan sangrienta la ofensiva de Schwarzenberg en el Rhin, con casi 300.000 rusos y austriacos bajo su mando.

Así nosotros, cuando nos aprestábamos a combatir al Madrid (Wellington), vemos como por el flanco aparece inopinadamente Undiano (Blücher) mientras sabemos que después nos espera el Barça en la Copa (Schwarzenberg)

Algunos, como Bienzobas y como yo mismo en la web amiga hace un par de semanas, hablamos de capitulación, de mandar a los juveniles y que les den.

¿Pero no estaremos equivocados? ¿No debemos hacer como Cambronne, fiel a la leyenda de su cuerpo aunque pensemos que sea suicidarse con las banderas al viento?

Veremos. Pero una cosa es cierta. La realidad de estas luchas tan desiguales suele estar lejos de la épica romántica con las que se glosa. Suele ser algo más prosáico, con más barro y sangre que vino y laurel. Al menos para los derrotados. El propio Cambronne, que aunque resultó herido sobrevivió a la batalla, siempre negó que él dijera esa frase tan bonita que aún figura en el pie de su estatua. Él aseguraba que era cierto que rechazó rendirse, pero que fue bastante más escueto, que él solo dijo "Merde!" (creo que no necesita traducción)

¿Diremos eso el sábado, amigos zurigorris?

lunes, 15 de noviembre de 2010

La clave está en "la diferencia".

Entendemos por “diferencia” ese conjunto de características por las que unas cosas se distinguen de las otras. Es muy manida la afirmación que dice que gracias a que existen “diferencias” esta vida no es tan terriblemente aburrida como parece…..lo que ha llevado a algunos a entonar el bizarro grito de….”!viva la diferencia!”….así, sin matices. Y mira que hay que matizar.

Admitamos, dado que es una realidad, que vivimos en un mundo basado en “la diferencia”. Hay tantas que hasta las diferencias son distintas. Diferencias de sexo, culturales, económicas, sociales….algunas agradables y perniciosas otras. Solucionables las menos e inevitables la mayoría.

No parece inteligente pelear contra las diferencias agradables. Dejaremos a un lado , también, aquellas que la mayoría puede considerar "inevitables". Centrémonos un momento en una diferencia perniciosa y que además debería resultar solucionable.

Hablamos de “la diferencia” de trato en la competición deportiva. Concretamente en las competiciones auspiciadas por la RFEF y la LFP.

En este entorno se sufren, de continuo, “diferencias” que resultan hirientes, que hacen daño o que cansan al aficionado según sea éste más o menos emotivo. Creo que a eso se refería, el Sábado, García Macua en su intervención respecto a los criterios arbitrales y que le ha valido ser tildado de “necio”, “inoportuno” y “caradura” en algunos medios. No eran tanto quejas, entiendo yo, respecto a errores arbitrales en el partido recién terminado (que no fueron muchos) como al molestísimo, cansino, aburrido, agobiante, asqueante, e injusto por su “diferencia”, “descriterio” arbitral. "Descriterio" que llevamos sufriendo ya demasiado tiempo.

Porque es posible, aunque discutible, que alguien pueda opinar que Koi mereció su primera tarjeta por entrar al balón , aunque llegara antes que el contrario, dejando un poquito la planta……..pero la cuestión es…..¿en el Nou Camp Puyol recibiría tarjeta por una entrada así?....¿en el Bernabéu se le mostraría amarilla a Marcelo por lo mismo?.....y seguramente puede valorarse que Koi fue acreedor a tarjeta por sujetar al delantero rival en ese minuto 44 de la primera parte…..pero , de nuevo, asalta la maligna “diferencia”…..¿estando en el Nou Camp con una tarjeta amarilla recibiría Piqué la segunda por una jugada similar?...¿se expulsaría a Sergio Ramos por doble amarilla en el Bernabéu de la misma manera?.....

Y es muy seguro que Castillo mereció la roja directa por la falta cometida en la segunda parte que dejaba al Athletic con 9 jugadores….pero ay!....la temible….la perniciosa “diferencia” ataca de nuevo……¿si está el Barca en el Nou Camp, ganando 1-0, con un jugador menos, y Alves comete una falta igual….sería roja o sería amarilla según el criterio arbitral del momento?...¿se convertiría, a criterio del árbitro, la magna ocasión de gol, en jugada fuera del área con un balón no del todo controlado?....¿se dejaría al Madrid con 9 jugadores y 25 minutos por delante en situación parecida?........

No voy a discutir que la falta de Vargas a Javi Martinez sea merecedora de una simple tarjeta amarilla o requiera una roja…..….la amarilla puede bastar…..pero…¿qué sucedería si en el Bernabéu Amorebieta hace esa misma entrada a Cristiano Ronaldo? ¿Cómo se sancionaría a Gurpe si comete la misma acción en el Nou Camp sobre Iniesta?...¿qué se hubiera leído y oído en cualquiera de esos dos casos? …¿acaso aquello de que “está bien expulsado porque hay que proteger a los buenos jugadores”?....

¿Cómo hubiera Inda empapelado la portada de Marca o qué no hubieran escrito los catalanes del MD si cualquiera de sus equipos hubiera sufrido el arbitraje que sufrió el Athletic en Sevilla, con aquellos dos penaties?....¿qué clase de presión asfixiante no hubiera recibido el estamento arbitral en cualquiera de esos dos casos?......el eterno retorno a “la diferencia”….

Este humilde aficionado tiene su respuesta para todas esas preguntas. Y no cree equivocarse. Y está ya harto, cansado. Porque, curiosamente, en la sociedad civil , desde hace años ya, se trabaja en las “discriminaciones positivas”, tratando de ayudar a colectivos menos favorecidos a igualarse en sus posibilidades con los que están en mejor posición. Pero curiosamente en lo que respecta a la competición futbolística sucede al contrario. Todo lo que se hace tiende a agrandar la diferencia. Se permite un combate de boxeo entre un púgil de 120 kilos contra uno de 60 kilos y además al peso pesado se le deja dar cabezazos y golpear por debajo del cinto mientras que al peso mosca se le mira con lupa cada una de sus acciones. Y al peso pesado, tras ganar el combate por K.O, los Inda-corifeos del lugar le levantan los brazos al cielo, con orgullo, como quien ha conseguido un épico triunfo. Francamente vomitivo.

Diferencias. Enormes, en el reparto de los ingresos por televisión. Siderales, en la aplicación de los criterios arbitrales. Demasiadas diferencias. Diferencias que causan el hastío, el cansancio del aficionado medio que en Bilbao, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Gijón, Villareal……empieza a pensar que una competición sin Madrid ni Barca, ni sus fuerzas mediáticas, sería más justa, más equilibrada y, en el fondo, más interesante. Vamos, sin tantas diferencias.

In memoriam ...

¿Qué escena elegir?

¿Y de qué película?

¿Plácido, Los Jueves Milagro, Calabuch, Bienvenido Mr. Marshall ...? Hay tantas ...

Escojo esta, casi al azar. Un modesto homenaje a Berlanga, que dos años y medio después vuelve a reunirse con Azcona, ese otro genio con el que formó un dúo irrepetible.