miércoles, 22 de enero de 2014

La cosa se pone seria: Atlético de Madrid - Athletic Club

Si al volver del periodo navideño me refería al tópico de la cuesta de enero, la cuesta se ha convertido en un auténtico rompepiernas. Nada menos que tres choques, tres, vamos a tener en 11 días con dos de los tres primeros clasificados de la liga. Sí: la cosa se pone seria.

Para abrir boca tenemos el único de los tres partidos que jugaremos lejos de nuestro búnker de San Mamés: visitamos el Vicente Calderón en la ida de los cuartos de final de la copa.

Los dos entrenadores de moda frente a frente

El Atlético tiene el indiscutible mérito de haber conseguido asomar la patita, y algo más que la patita, entre el duopolio que parecía monopolizar las opciones al título liguero, por mor -entre otras cosas- del que creo que es el reparto televisivo menos igualitario de Europa.

Aparte de su plantilla, que no es de desdeñar pero que no parece justificar por sí sola la igualdad con Barça y Madrid, las armas del Atlético son su juego al margen del reglamento -facilitado por la falta de ecuanimidad del penoso estamento arbitral- y la personalidad de su entrenador; entre uno y otro, los del Manzanares parecen rendir al 120% de su capacidad.

Tanta exigencia parece que empieza a pasar factura a los de Simeone: me dicen quienes siguen a los colchoneros que han bajado algo el nivel. Todo lo contrario que nosotros, que hemos cambiado bastante con respecto a ese equipo algo apocado que saltó al cesped en Madrid en el partido de liga. Ese partido NO ES una referencia.

Mis referencias son el partido contra el Barcelona (para la vuelta) y contra el Sevilla (para la ida) Los sevillistas no tienen el nivel de los madrileños, pero espero y deseo un partido serio como el que hicimos en el Sánchez Pizjuán.

Dos claves para el partido de mañana. La primera, el árbitro. Si les deja a su bola, puede ser una batalla que perderemos seguro. Si por el contrario consigue mantener algo a raya el bronco estilo de los locales, podemos tener posibilidades de volver a casa con la eliminatoria abierta.

Otra clave será la alineación. Tanto si nos gusta como si no, el exigente calendario, y el fuerte ritmo que metemos a los partidos, parecen aconsejar las siempre delicadas rotaciones. Teniendo en cuenta lo mucho que nos jugamos también en la liga (en medio de tanto madrileño hay una visita a Osasuna con tres puntos en juego: los mismos que contra el Madrid) acertar con las alineacones y con cuantos, quienes y cuando dejar descansar, es todo un puzle de difícil solución para Valverde.

El comienzo de un año para olvidar
Finalmente quiero mencionar una especie de superstición particular. ¿Quá aficionado no tiene alguna? Creo en los ciclos y en las encrucijadas. Estábamos en un ciclo bueno, buenísimo, cuando el Atlético se cruzó en nuestro camino en Bucarest. Pero un Athletic que ya había dado síntomas de cierta decadencia en la liga, cayó estrepitosamente. Ahí empezó un annus horribilis para nosotros y el inicio de una era triunfal para los colchoneros. Ahora volvemos a cruzarnos. Nosotros parece que vamos hacia arriba y ellos los que podrían empezar a aflojar. ¿Cambiarán las tornas? Es mucho rival, pero ... ¿veremos un Bucarest a la inversa con el Athletic consolidando su despegue y el Atlético iniciando su declive? Sería una buena forma de sacarnos la dolorosa espina de Bucarest.

En todo caso, se avecinan 11 días muy intensos.


viernes, 17 de enero de 2014

Pucela me la pela


Han pasado un buen puñado de trienios desde que escuché por vez primera en un campo de futbol a unos ultras corear este soniquete: Pucela... Pucela... Pucela, me la pela.

No es mi intención agraviar al que será el próximo visitante de La Catedral. En realidad, traigo a colación la anécdota porque, de alguna forma, uno tiene la sensación de que ni el partido ni el rival importan demasiado en comparación con los duros y, a la vez, atractivos enfrentamientos que aparecen en la agenda del Athletic para las próximas dos semanas. Si nos abstraemos del partido frente al Real Valladolid (lunes, 22:00 horas), el sabrosísimo menú que tenemos por delante incluye, sucesivamente, los siguientes platos: ida de los cuartos de final de la Copa frente al Atlético de Madrid; visita liguera al Club Atlético Osasuna; vuelta de la eliminatoria de Copa en Bilbao; y como colofón, uno de los enfrentamientos, si no el más, más esperados por el aficionado cada temporada: en San Mamés, choque liguero ante el Real Madrid. Con este calendario por delante, no es de extrañar que los comentarios en los corrillos rojiblancos se centren muy poco en el equipo pucelano.

La cuestión es que frente al Valladolid habrá tres puntos en juego, como en esos otros partidos, a priori, más atractivos para el espectador, y la experiencia nos deja bien claro que, en materia futbolística, la liebre salta donde uno menos se lo espera. Así que es conveniente no perder de vista este partido, las condiciones en las que llega el Athletic y al propio rival.

No viene el Valladolid en un gran momento de juego y resultados. Todo lo contrario. Empezó el curso con más dudas que certezas y a medida que ha ido discurriendo la primera vuelta su trayectoria ha tendido a empeorar. Pertenece a ese grupo de equipos que a mitad de la liga ya se ven abocados a jugar semana a semana finales y partidos clave. No me gusta que los jugadores o el entrenador utilicen en rueda de prensa la manida expresión partido trampa o que vengan a decir que el partido será muy difícil. El cuarto clasificado, invicto en casa y con un nivel de juego más que aceptable no puede caer, en ninguno de los casos, en las posibles trampas que le tienda un equipo que está en el furgón de cola de la liga. Pero esto es un juego y puede pasar cualquier cosa. El mejor antídoto para evitar sustos es afrontar el partido con la misma mentalidad (aunque uno es muy consciente de que esto es más fácil decirlo que hacerlo) que se afrontarán, sin ningún género de dudas, los cuatro siguientes. Con una buena aptitud, con un nivel de juego más o menos normal en relación con lo que está ofreciendo el Athletic este año y con el soporte espiritual de una Catedral que no conoce aún el  mal sabor de la derrota, estos tres puntos deberán quedarse en Bilbao. Bajar el nivel en alguno de los aspectos anteriores, por contra, es comprar papeletas para ganar un premio amargo e inesperado.


Respecto a cómo afronta el Athletic este partido, es obvio que las ausencias son la principal preocupación que podemos tener en este momento. Al menos tres jugadores se perderán el choque con seguridad: San José, Rico y Muniain, y la presencia de Susaeta, por el momento, es dudosa. Hablamos de tres titulares y un semititular, si se me permite la expresión. No sólo eso, hablamos de algunos de los mayores goleadores del equipo y, aún más, del que, en mi opinión, sorprendentemente, ha venido a erigirse en el jugador más importante durante la primera mitad de la temporada. Es precisamente la baja de Mikel Rico la que abre la puerta a un sinfín de posibilidades para la formación de un once titular el lunes por la noche. Probablemente, en la cabeza de Valverde dichas posibilidades serán muchas menos y, además, es muy posible que entre todas ya tenga tomada una decisión. Como no estamos presentes en la mollera de Txingurri y, como buenos comentaristas de barra de bar que somos, lo que nos gusta es opinar sobre lo que no sabemos, allá va una idea de lo que puede ser el equipo que el Athletic alinee inicialmente frente al Valladolid.

Dando por hecho que la retaguardia no es muy probable que varíe respecto de su formación más habitual (Iraizoz, Iraola, Gurpegui, Laporte, Balenziaga), la mayor incertidumbre se centra en cuál será la composición del centro del campo, quedando alguna que otra duda a resolver en la delantera. 

Con Valverde, que cree en las rotaciones, no es fácil acertar cuando va a dejar a un titular en el banquillo y cuando no. El hecho de que Rico no esté me hace plantearme dudas respecto a la posibilidad de que también prescinda de Iturraspe como titular. Quizás piense que Itu debe parar algún partido de este próximo quinteto y que es mejor que pare contra el rival teóricamente más flojo, en cuyo caso en el medio centro seguramente comparecería Morán. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el chaval, al que es indudable que le faltan tablas y se le nota aún algo tierno, podría estar tocado anímicamente por el fallecimiento hoy de su aita (desde este Ambigú le enviamos nuestras más cariñosas condolencias), por lo que en esta mano voy a pedir mus antes de envidar con las pobres cartas que llevo.

La gran pregunta, sin embargo,  no es quién jugará de medio centro sino quién sustituirá a Rico. No hay en la plantilla un jugador con sus características, especialmente físicas, por lo que, cualquiera que sea el nombre del sustituto, tenemos que pensar que va a ofrecer unas prestaciones diferentes. Si se trata de apostar lo haría por que al medio centro, Itu o Morán, lo acompañará Herrera como volante y un poco más en la media punta De Marcos. La omnipresencia de Mikel Rico es imposible de suplir en los ciento y pico por setenta y tantos metros del campo, pero con el de Laguardia se asegura uno un trabajo destajista, al menos, de tres cuartos de campo para arriba y, sobre todo, mucha llegada al área. En el fondo, volvería a recuperarse la media habitual de las dos últimas temporadas.


El sudoku se completaría con la delantera. A falta de Muniain, en la izquierda parece probable que repita Ibai. Si Susaeta está en condiciones físicas óptimas, apuesto a que sale de inicio en la banda derecha, aunque quizás no juegue los noventa minutos. Y como delantero centro, siguiendo un poco el patrón que ha venido utilizando el entrenador de ir dosificando los partidos a Aduriz, me da la impresión de que la titularidad va a ser para Kike Sola.

Dicho todo lo cual, los pronósticos se hacen para fallarlos y no me extrañaría nada que Ernesto Valverde nos sorprendiera, como ya ha hecho varias veces esta temporada, con cualquier otra decisión inesperada.

Por último, no quisiera acabar sin hacer mención a un tercer aspecto (además del rival y del propio Athletic) que tendrá su importancia en el partido, por más que esta sea virtual y no tangible: San Mamés. Soy profundamente creyente en lo que a rachas, estados de ánimo o como quiera llamarse a eso que no se puede explicar pero que ocurre en el futbol. En la última década, la otrora inexpugnable (o casi) Catedral se había convertido en la casa de tócame Roque: el hecho de que un equipo de nivel medio (por no decir bajo) como el Levante, que además no se jugaba nada, se llevara los tres últimos puntos ligueros que se disutaron en el viejo San Mamés es buena muestra de esta situación, que yo siempre he pensado que se asemeja a la de las invasiones bárbaras arrasando los últimos vestigios del Imperio Romano.


Y es en este punto, cuando la parroquia había empezado a aceptar con cierta resignación que aquel fortín que fue San Mamés (donde para puntuar había que jugar mucho y, generalmente, bien) , cuando se produce un traslado a un nuevo campo, del que se sospechaba que no iba a tener la capacidad de empuje y presión que el anterior, es aquí, digo, cuando nos encontramos que la fortaleza ha vuelto a erigirse de forma majestuosa, de tal manera que ganar en casa al Athletic es, por ahora, tarea imposible. Obviamente, no es bueno perder en casa contra nadie, pero especialmente cuidadosos deberíamos ser con no perder en casa este próximo lunes contra el Valladolid. Por los tres puntos en juego y porque a corto plazo nos visitan rivales de mucho tronío y siempre será mejor recibirlos enseñoreandonos en nuestra imbatibilidad que después de haber sido derrotados por uno de los colistas.

miércoles, 15 de enero de 2014

Vuelta octavos de final: Athletic Club - Real Betis Balompié

Ibai será titular frente al Betis

Esta tarde a las 19:30 tenemos la vuelta de la eliminatoria de copa contra el Betis.

Después de la goleada del sábado, y también por la consistencia que ha ido consiguiendo el equipo a lo largo de la primera vuelta, hay un cierto optimismo en el ciclotímico ambiente zurigorri.

Sin embargo, la empresa es difícil. Es cierto que el Betis tiene muchas problemas en la liga, pero no estoy seguro de que eso juegue a nuestro favor, ya que eliminar a un equipo al que tienen ganas, como el nuestro, les ayudaría a calmar el enrarecido ambiente que rodea a los verdiblancos.

Además, el Betis se ha convertido en una especie de bestia negra. Al menos para mí. Probablemente mi peor recuerdo zurigorri sea la final del 77, que presencié en el campo; y también fue bastante amarga la eliminación en la semifinal de la primera era Valverde, en San Mamés y en la segunda tanda de penaltis (como en la final, por cierto) El Betis me da mal fario.

Luego están las bajas de las bandas. No es el partido ideal para afrontar sin Muniain y Susaeta.

Pero por encima de todo, lo que menos me gusta es el resultado de la ida. El 1-0 es un resultado malo. Muy malo. El que ese resultado no nos impidiera eliminar al Celta creo que ha hecho que perdamos de vista lo complicado que es darle la vuelta a un resultado así. Precisamente, el que ya nos haya ido bien una vez, me preocupa: no me gusta esto de tener que tentar la suerte dos veces tan seguidas.

En lo que respecta a la alineación, al ver que entraban en la convocatoria Toquero, Aduriz, Sola y Guillermo, pensé que GT2 o Guillermo cubrirían la baja de Susaeta. Si no, no entendía tanta acumulación de delanteros. Pues no. Lo único fijo de la alineación de hoy, según anunció Valverde en la rueda de prensa, es que Herrerín repite de portero (lo que hará las delicias de Tao) y que las bandas las ocuparán Ibai y De Marcos.

Eso, salvo alguna extraña sorpresa (Toquero, Sola o Guillermo de mediapunta, por ejemplo) parece conducir a un banquillo con tres delanteros (presumiblemente Toquero, Guillermo y Sola o Aduriz, dependiendo de cual de estos últimos salga desde el principio) y un solo centrocampista.

Dado que Rico descansa a la fuerza el lunes, y que Morán no ha sido convocado, cabe pensar que el valioso tándem Itu-Rico jugará de inicio, quedando la tercera plaza en disputa entre Herrera y Beñat. El descartado será ese único centrocampista del banquillo, en lo que se me antoja una convocatoria algo descompensada. Aunque Valverde sabrá: la magnífica primera vuelta le avala.

¿Echaremos de menos esta imagen?
Observo en la entrada anterior un intercambio de pareceres sobre Ibai y Susaeta.

En lo que respecta a Ibai, es cierto que tiene algunas limitaciones: toma mal determinadas decisiones, dando a veces la sensación de que busca más el lucimiento que la efectividad; y su trabajo defensivo, tal vez por falta de fuelle, parece que puede mejorar. Bien: por eso no es titular, sino suplente. Pero como suplente es un jugador muy interesante. No veo otra opción para el partido de hoy. No solo eso: creo que debemos estar contentos de tener a un futbolista como él entre los 4 ó 5 de "segunda fila" que completan los 15 o 16 con los que cuenta asidúamente el entrenador.

En cuanto a Susaeta, es otro que suele tomar malas decisiones y a veces me exaspera, pero es un jugador con el que me gustaría contar hoy. Como ha dicho alguno, la "asociación" Iraola-Susaeta es uno de los mejores argumentos del Athletic.

viernes, 10 de enero de 2014

Athletic Club - Almería: Hay que enderezar el rumbo

Porque Real Sociedad, Villarreal e incluso Sevilla nos están echando el aliento en el cogote.

Porque no podemos permitirnos un tercer tropiezo seguido sin el riesgo de caer en uno de esos "bucles melancólicos" autodestructivos a los que somos tan aficionados a veces.

Porque hay que coger moral y confianza de cara al partido de vuelta del miércoles.

Por todo ello mañana sábado a las 16:00 ¡Hay que enderezar el rumbo de este 2014 que ha empezado tan torcido!

¿Con qué argumentos? El efecto San Mamés será sin duda el de más peso. Pero convendría además aportar algo de juego y acierto. Sobre todo ofensivamente, que defensivamente se ha progresado mucho.

Confiemos en el equipo. Aunque hay alguno que no se entera. Me refiero a Beñat. Me ha sorprendido el de Igorre. En El Correo de hoy le atribuyen la siguiente frase referida a su actuación en el Benito Villamarín: "Me encontré bien. Espero haber convencido al míster." Cosas veredes, amigo Sancho ...

miércoles, 8 de enero de 2014

Ida octavos de final: Betis - Athletic Club

Se acabaron las lamentaciones por la derrota de Anoeta. Toca centrarse en la otra competición: la copa.

Beñat podría volver contra su antiguo equipo
Hoy visitamos al Betis. Su condición de colista no debería hacer que saliéramos confiados al Benito Villamarín. De hecho parece que Valverde está en esa onda, ya que se ha marcado como objetivo marcar un gol que nos otorgue ese plus que supone marcar fuera.

Aduriz sale de la convocatoria y entra en ella Sola, aunque según El Correo no jugará de titular, ocupando Toquero el puesto de "9".

Los otros dos cambios en relación con el equipo que jugó en Donostia, según el mismo medio, serían la entrada de Beñat por Herrera y la titularidad de Iraola.

El partido, aparte del interés intrínseco a todo partido de copa, tiene algún morbo adicional: ciertas rencillas entre Garrido y Valverde se suman a nuestra rivalidad con el Betis, que tiene en la copa un precedente desagradable con aquella eliminación por penaltis en San Mamés, con el propio Txingurri en el banquillo rojiblanco.

Aunque sea un recuerdo doloroso, ya que he visto que el video está en la red, me permito incluirlo, con el deseo de que no se repita la historia y pasemos a cuartos.

Esta tarde a las 20:00 en Canal Plus Liga y Gol TV.

viernes, 3 de enero de 2014

Comienza la cuesta de enero: Real Sociedad - Athletic Club

Después del parón navideño volvemos a la competición. ¡Y de qué manera! Los partidos de copa se van a intercalar con los de liga, que a su vez empiezan con la siempre difícil visita a Anoeta. Toda una cuesta de enero que pondrá a prueba a nuestro equipo.

Antes del parón estábamos en una línea de consolidación. Si bien durante parte de la liga estábamos teniendo la sensación de que estábamos teniendo mejores resultados que juego, los partidos contra Barcelona y Sevilla ofrecieron la imagen de un equipo compacto y difícil de batir. Luego vendrían las victorias sobre Rayo y Celta, en las que si bien igual no se ofreció una imagen tan sólida, no hicieron sino confirmar el buen momento de los zurigorris.

Buen momento compartido por los vecinos del este. Una vez que los blanquiazules vieron disiparse el sueño europeo, han empezado a sumar puntos en la liga de una manera constante. Se dirá que en algún partido tuvieron suerte, que en aquel otro les concedieron uno o dos goles ilegales ... Lo cierto es que los donostiarras han emprendido una senda ganadora y han entrado de lleno en la lucha por los puestos europeos. No es ya la tradicional rivalidad la que está en juego el domingo: son un rival directo.

Ambos equipos llegaron en buena forma a las vacaciones navideñas, y la incógnita es ver cómo les han sentado esas vacaciones a unos y a otros. Este tipo de interrupciones se desean más cuando se está en una mala racha que cuando se está en una buena. En esta caso, y por ese lado, se puede hablar de igualdad: a los dos se les ha cortado una racha positiva. ¿Quién comenzará más puesto el nuevo año?

Ellos tienen la ventaja del factor campo. Nosotros la de tener la enfermería vacía. Con la pausa hemos ido recuperando a los tocados, mientras que en Donostia se habla de algunos jugadores con problemillas. Claro que ... ¿estarán mareando la perdiz?

El partido se presenta muy interesante. Creo que hay que remontarse mucho para encontrar un choque con ambos equipos tan cercanos en la parte alta de la tabla. Sería un partido a no perderse aun sin mediar el tradicional pique entre unos y otros.

No nos lo perderemos. El domingo a las 20:00 en Canal Plus 1.

Mientras, Ambigú Press espera con expectación las crónicas prepartido de los dos heroicos corresponsales de guerra que mantiene permanentemente en territorio guipuzcoano. Los comentarios de MarioSila y Contini serán bienvenidos. Como los de los demás ... si es que hay alguien más que esté, como yo, en el puesto de trabajo frente a un ordenador (lo de estar trabajando, quitando una o dos chorraditas que siempre hay que hacer, tendrá que esperar a después de Reyes, al menos en mi caso, me temo)