Mañana a las 20:45 el nuevo San Mamés vestirá sus mejores galas para dar inicio a la ansiada fase de grupos de la Champions League. Han pasado casi dieciséis años desde que el Athletic de Luis Fernández se despidiera de la Champions 1998-1999 con su única victoria en una fase de grupos del máximo torneo continental. Porque aquel partido lo ganamos 1-0 merced a un solitario gol de Julen Guerrero en el minuto 43.
Dieciséis años sin jugar la fase de grupos. Deberíamos recordarlo, sobre todo a los que menosprecian a un rival que es un asiduo a esta competición y que, a diferencia de nosotros, tiene un título continental en sus vitrinas: la copa de UEFA 2009 que ganó tras caer eliminados en la fase de grupos de la Champions.
El sorteo nos ha deparado un grupo asequible, y además hay un cierto consenso en que nos ha favorecido en otro sentido: el de empezar y finalizar en casa. Claro que esa ventaja es tal si se aprovecha. Si se comienza no sumando los tres puntos... pueden empezar los nervios, y hay pocos partidos para remontar. Recordemos dos cosas:
-En 1998 también empezamos la fase de grupos en casa. Y encima ante el rival más flojo del grupo: el Rosenborg. Pues os recuerdo no pasamos de un empate a 1 que fue una rémora para el resto de la competición.
-Nuestro rival anterior, el Napoles, cayó eliminado el año pasado con... ¡12 puntos! No es fácil que eso se repita... ¿o sí? No cuesta mucho imaginar un escenario en el que el Bate perdiera todos sus partidos, y los otros tres ganáramos los de casa y la salida a Borisov. Ya tenemos un triple empate a 12. Todo lo que sea sacar menos que eso puede ser peligroso, lo que quiere decir que los partidos de casa no dejan margen al error...
Añadamos a esto que el Shakhtar Donetsk está acostumbrado a la Champions... Vale: es más fácil clasificarse en la liga ucraniana que en la española. Pero lo cierto es que están ahí, con lo que eso supone de regularidad en los ingresos, ingresos que barrunto que invierten en mantener una plantilla apañada y competitiva.
Conclusión: que por mucha euforia que haya en la calle, no parecen una perita en dulce. Las noticias que llegan a Ambigú Press hablan de un equipo muy trabajado en la defensa, con una zaga rocosa al viejo estilo de los países del este, y un ataque imprevisible, con varios jugadores brasileños creativos aunque irregulares. El general Mariosilov y el coronel Contini tal vez puedan aportar algo más, si como espero el año pasado devoraron las informaciones de las derrotas 0-2 y 4-0 de nuestros vecinos... ante un equipo que a priori a ellos también les parecería "fácil".
Lo que me parece muy positivo en que, por las declaraciones que están llegando a través de los medios, parece que el complejo de superioridad no se ha contagiado ni al técnico ni a los jugadores. Tanto uno como los otros parecen muy mentalizados de la importancia de este partido y de su dificultad.
De lo que no cabe duda es de que San Mamés tendrá un gran aspecto, rozando el lleno en uno de esos partidos nocturnos tan especiales. Ganas tengo ya de preparar el bocata y dirigirme hacia San Mamés a disfrutar del ambiente.