jueves, 15 de febrero de 2018

Volvemos a Moscú


Cuando el triunfo en la copa de 1973 nos dio acceso a la Recopa, recuerdo que nos emparejamos con el Torpedo de Moscú. En aquella época, con franquismo en casa y guerra fría fuera, ir a Moscú era algo que parecía el colmo del exotismo, un viaje a lo desconocido. Por eso el anuncio que publicó en la prensa una agencia de viajes con el lema ¡A Moscú con el Athletic! acompañado del dibujo de un ruso bailando el kasachok con el kremlin al fondo se me quedó grabado y me ha venido de nuevo a la cabeza con motivo de la eliminatoria de hoy frente al Spartak, como ya me vino cuando nos cruzamos con el Lokomotiv.

Hoy en día viajar a Rusia no es lo que era, pero aún así el frío vitoriano del que disfrutan en Moscú en esta época del año hace que haga falta una cierta dosis de valentía para seguir al equipo: no todo el mundo tiene la resistencia al frío que exhiben a menudo el camarada general y Mikel Rico. Y si no que se lo pregunten al KKK...

La temperatura que se espera hoy durante el partido rondará los -10ºC. ¿Es un hándicap para los nuestros? Relativo: en la plantilla del Spartak abundan los extranjeros pco habituados al frío, y de hecho han estado entrenándose en otras latitudes. Algo más acostumbrados estarán a jugar con esas temperaturas, pero ni de lejos creo que deba ser una excusa si las cosas no nos salen bien. Sobre todo porque seamos serios: cuando uno piensa en Moscú y en Febrero, se espera todavía más frío. Igual el KKK me empieza a perseguir con su AK47, pero creo que igual hemos tenido hasta suerte.

¿Pronóstico para el partido -de fútbol-? Yo tengo una sensación contradictoria. Por un lado soy pesimista: el juego del Athletic no hace presagiar que seamos capaces de eliminar a un equipo medianamente apañado como cabe suponer que sea el Spartak. Pero por otra parte, eliminados en la copa y dando tumbos en la liga, aquí hablamos de otra competición, lo que puede servir de revulsivo para que el equipo se reivindique.

Aunque temo una derrota clara, deseo fervientemente que hagamos un buen partido y obtengamos un buen resultado: no solo sería bueno per se, sino que ayudaría al público y sobre todo a los propios jugadores a recuperar la confianza, que bien que lo necesitamos.

El Correo adelanta una alineación con Beñat y Rico en la sala de máquinas, Córdoba de titular, y De Marcos y Saborit en los laterales. Lo demás, lo previsible, con Herrerín en la portería.

El partido comienza a las 19:00, se podrá ver en Bein Sports y será arbitrado por el francés Benoit Bastien.

Y la gran duda: ¿saldrá Rico en manga corta?

Ya que hablamos de "Volver a Moscú" os pongo el video al que me refería. El número musical "Too bad, we can't back to Moscow" de la película "La Bella de Moscú" ("Silk stockings" era el título en inglés: me encanta la creatividad de las traducciones de los títulos de las películas de esa época) En él podemos ver a Peter Loree tratando de bailar para terminar contentándose con mover las piernas colgado entre una silla y una mesa. También sirve como versión "Soft" de las actividades que el KKK suele desempeñar para el Partido.

El enlace es gentileza del Camarada Enekov:




P.S. Antes de que me acusen por aludir a esa película, que no deja de ser una abominable muestra de propaganda capitalista, permítanme que les recuerde que tras escuchar mi ponencia "La piernas de Cyd Charisse, patrimonio irrenunciable del proletariado" el propio General MarioSilov me abrazo emocionado diciendo que esta película quedaba excluida de la lista de películas prohibidas... Eso sí: cambiando "algo" el doblaje para no confundir al honrado pueblo soviético.

En ella sale además lo que Eneko llama "El baile del General MarioSila" en el que se puede ver a un grupo de camaradas que sirven al Partido en occidente añorando un destino en Siberia que les proteja de la corrupción inherente al sistema capitalista.

¡Gracias Enekov!

miércoles, 14 de febrero de 2018

Seis Naciones 2018


Con un retraso que comenta por si solo la poca atención que puedo dedicar al blog, me vais a permitir unas líneas sobre lo que llevamos de Seis Naciones. Como de costumbre, para no saturarme de rugby y porque hay otras cosas en la vida, no he visto los partidos de Italia (suelo ver como mucho uno por torneo) así que os comento lo que he visto de los otros cinco equipos.

Francia: Pudo ganar pero no lo hizo a una rocosa Irlanda que dio la vuelta al partido con dos genialidades de Sexton. Y digo dos porque aparte de su drop con el tiempo vencido, antes arriesgó lo que no está en los escritos con una apertura con el pie a la banda que fue lo que permitió a los irlandeses acercarse de verdad a la veintidós francesa para poder trabajarse el drop final. No fue un partido bonito, al menos para mí, ya que fue muy trabado y prácticamente solo se vio a las delanteras y ¿me atreveré a decirlo? Llegué a aburrirme en algunas fases del partido. En la segunda jornada, gracias a dos ensayos de Thomas (sensacional el primero) los franceses se adelantaron, pero los escoceses dieron la vuelta gracias a un juego alegre y el acierto de Laidlaw transformando los golpes de castigo concedidos por la indisciplina francesa. Dos derrotas pues del quince del gallo, en dos partidos diferentes, más trabado el primero, más alegre el segundo. Los franceses cambiaron de entrenador hace poco pero de momento Jacques Brunnel no ha conseguido convertirles en un equipo ganador. No son buenos tiempos para Francia, pese a su potencial y el prestigio de su liga doméstica. ¿Tendrán razón los que culpan precisamente al Top 14 y a su exceso de fichajes extranjeros? Con dos derrotas creo que los galos van a pensar solo en el largo plazo, lo que quiere decir que supongo que el objetivo de Brunnel estará puesto en tener un equipo competitivo para el mundial de 2019.

Escocia: El partido inaugural frente a Gales comenzó siendo un monólogo escocés: sorprendieron de salida los caledonios pero un ensayo galés producido por un robo de balón descentró a los del cardo que sufrieron un segundo ensayo muy seguido y se vinieron abajo, encajando una derrota apabullante ante los dragones. Muy mejorados ante Francia, consiguieron la victoria basada en un juego vistoso en el que para mí ha sido el partido más entretenido de los vistos hasta ahora. A ver si por fin llega el resurgir escocés, tantas veces apuntado en los últimos años.

Gales: La de cal y la de arena. Barrieron a Escocia en el partido inaugural, pero en ningún momento dieron la impresión de poder hacer frente a Inglaterra en la segunda jornada. Me decepcionaron los dragones en ese segundo partido, pese a la mejoría que experimentaron tras los cambios en la segunda parte. ¿Se equivocó Gatland con el quince inicial? ¿O bajaron el pistón los de la rosa al verse superiores? En todo caso, derrota sin paliativos, sin que valga la excusa de la importante baja de Halfpenny.

Irlanda: Glosado queda su triunfo agónico ante Francia. Se hartaron de conseguir puntos ante Italia y aunque su primer partido me aburrió me barrunto que su delantera es la única esperanza que nos queda a los que disfrutamos cuando les ponen las cosas difíciles a los ingleses.

Inglaterra: Tras la paliza inicial a los italianos, ganaron con una superioridad apabullante a Gales. Me impresionaron en todas sus líneas, especialmente su delantera: tremenda. Tras la humillación sufrida en el último mundial y de la mano de Eddie Jones, los ingleses se han convertido en una máquina de jugar al rugby. Si siguen así, ¿veremos en 2019 una alternativa al predominio del sur? Camino llevan. Pero previamente tendrán que confirmar su superioridad en el Seis Naciones ante la rocosa Irlanda, a la que reciben  en la última jornada en el que seguramente va a ser el partido decisivo del torneo de este año. Pero ojo: antes, en la próxima jornada, se juegan la Copa Calcuta en Edimburgo. Creo que son claros favoritos, pero viendo a Escocia ganar a Francia... ¡La esperanza es lo último que se pierde!

Porque yo me uno al espíritu de este viejo anuncio del Seis Naciones que la BBC retiró en su día por "inapropiado"


 
 
Este fin de semana jornada de descanso. La competición se reanuda la semana siguiente. A destacar la mencionada Copa Calcuta en Edimburgo y un interesante Irlanda - Gales.
 
 

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Otra vez de finales?

¿Tu quoque, De Marcos?

¿Ves una final en recibir en San Mamés al semicolista, en la jornada 23, y estando a 10 puntos del descenso?

Me parece una situación curiosa para sacar a relucir el tópico de las finales.

Se nos acusa a los seguidores de catastrofistas, pero si las declaraciones de De Marcos no están manipuladas o sacadas de contexto, son un indicio de que en el vestuario reina también un cierto estado de confusión.

Y ya que sacamos a relucir a la antigua Roma, la directiva ha decidido que el partido contra el Spartak y los que puedan venir a continuación si seguimos adelante en UEL sean gratis para los socios.

Decisión creo que sin precedentes. Me da apuro dar la sensación de que sumo al carro del que tiran con entrega incondicional los Agiriano and Co desde las páginas de El Correo; no quiero que parezca que me uno al movimiento de criticar por todo a la directiva. Pero no puedo evitar sorprenderme de esta decisión, que llega en el momento de más cabreo de los seguidores con el juego del equipo. ¿Coincidencia o "panen et circenses" para contentar a la plebe?

O no: igual es simplemente que temen una mala entrada. Si de muestra sirve un botón, tengo uno de mis dos carnets libres para el partido del viernes, y me está resultando imposible encontrar a alguien que quiera aprovecharlo. Que si el tiempo... que si es un colista... Pero yo creo que la razón principal es el mal juego del Athletic y la nula ilusión que despierta en esta fase de la temporada. Como dice el General en un comentario de la entrada anterior, con este Athletic se siente prácticamente lo mismo en casa que en el campo. Pero en casa hay calefacción y el puritanismo de Darpón y la LFP no tienen jurisdicción... de momento.

miércoles, 24 de enero de 2018

Como adelantó este periódico...

¿Cuántas veces se ha ido Laporte del Athletic?

Si repasamos la hemeroteca, se ha marchado casi tantas veces como Arrizabalaga. Quien por cierto, sigue en el Athletic.

La prensa lleva camino de ser como los relojes parados: hasta ellos dan bien la hora dos veces al día. Y los periodistas dan pábulo a tantos rumores que de vez en cuando pueden sacar pecho con lo de "como adelantó este periódico" tanto si pasa una cosa como la contraria: genial.

Pero eso es hasta risible. Peor me parece que además en cierto medio local en la mesa de al lado un columnista de cámara (o de camarilla) tenga en el cajón dos artículos contra la directiva listos para la imprenta si sale cara, si sale cruz... y puede que hasta si sale de canto, por si las moscas.

Pero vamos: lo que ha pasado con Arrizabalaga y Laporte se puede resumir en que cuando hay ríos y ríos de tinta y horas y horas de tertulia hablando de que se van, se quedan; y cuando nadie se lo espera, se van.

Eso sí: todo ello "cómo adelantó este periódico". Y de todo ello Urrutia es culpable.

Por mi parte, ya que no he querido entrar a valorar rumores, voy a decir lo que pienso de los dos sucesos.

Me alegro de que se quede Arrizabalaga. Lamento que se vaya Laporte. Pero ni una cosa ni otra me parecen críticas. Teníamos bien cubierto el puesto de portero, y aunque a corto plazo la baja del aquitano puede parecer más sensible, tampoco le idealicemos: un magnífico proyecto de jugador que se ha estancado y que entre despistes y actitudes de "sobrado" su rendimiento era irregular con lo que tampoco es que fuera un central estrella: apañado y gracias. A nosotros nos venía muy bien, pero por mucho que algunos camaradas destaquen que "salía muy bien con el balón" yo a esa frase le quitaría el "muy" o le añadiría un "a veces".

El problema para mí es a ver qué hacemos con el dinero. Engordar las cuentas corrientes no, por favor.

A ver si la Junta comprende de una vez que una cosa es el valor y otra el precio, que esté último lo dicta el mercado, y que si el mercado nos quita jugadores pagando más de lo que valen, para no empobrecernos futbolísticamente tendremos que aceptar que los precios son los que son y hacer nosotros lo mismo, en nuestro ámbito, a no ser que nos resignemos a ser irrelevantes mientras rompemos records de liquidez.

martes, 9 de enero de 2018

Y si...

Y si…

Reconozco que esto de los “y si”… no  vale para nada, lo sé, pero me he permitido hacer un ejercicio de ciencia ficción e imaginarme por un momento qué hubiera pasado si tal y como pedía muchísima gente del entorno del Athletic (me atrevo a pensar que incluso dentro del buró del club) se hubiera cesado a Ziganda tras el estropicio copero, y que después el equipo hubiera realizado EXACTAMENTE el mismo papel que lleva desde entonces. El mismo recorrido, en cuanto a resultados, juego, planteamientos,etc. Lo primero es una hipótesis que no se ha dado. Lo segundo una realidad, así que tampoco hay que imaginar tanto…
Es decir, imaginemos que el supuesto Athletic post-Ziganda - que andaba coqueteando peligrosamente con los puestos de descenso, daba bastante grima en Europa, y había sido eliminado por un segunda B de la zona baja - llegara al siguiente partido en SM con un nuevo míster, pongamos por ejemplo, Peter Bosz… (hala, a lo grande!), y en la siguiente jornada se hubiera desarrollado el mismo partido que jugamos contra el Real Madrid, exactamente con los mismos jugadores que empleó Kuko en ese encuentro (Rico e Itu, Lekue al banquillo, al igualque córdoba, etc), con el mismo planteamiento… vamos, que se hubiera repetido el partido y, obviamente el resultado.
Y que cuatro días después pasáramos en EL como primeros de grupo tras ganar en Ucrania… jugando también el mismo partido. Exactamente el mismo!: alineación, planteamiento, etc.
Y que ahora lleváramos los mismos puntos en liga, los mismos goles a favor y uno en contra, etc. Insisto, jugando los mismos 6 encuentros disputados desde entonces, las mismas alineaciones, idénticos partidos… salvo en el banquillo, claro está.

Os digo lo que se comentaría: estaríamos hablando de que efectivamente era necesario un cambio de timón, y es que las evidencias serían abrumadoras.
Todos los periodistas, “entendidos”, pseudo-entrenadores, etc, se escandalizarían con rotundidad: ¡cómo Urrutia ha tardado tanto en tomar la decisión!, y por supuesto se acusaría al presi de ser el principal responsable de la deriva del equipo desde que decidió poner al Kuko al mando del equipo.
Se hablaría de su cabezonería, de colocar a su amiguete al mando de un equipo que le venía enorme, de estar a punto de convertirse en el primer presidente que nos habría llevado al abismo, que habría tirado la historia del club a la basura, etc.
Me imagino a los Velasco, JOL y demás despachándose a gusto desde sus atalayas.
Se harían sesudos análisis que corroborarían lo que todo el mundo “ya sabía”: que el sistema de Ziganda estaba condenado al fracaso.
Se afirmaría asimismo que el cambio producido con el nuevo entrenador es evidente: nuevos jugadores en la alineación (Itu y Rico), nuevos planteamientos, recuperación de la autoestima, solidez defensiva, “ahora ya sabemos a lo que jugamos”… etc.
Se hablaría de que habíamos recuperado a Aduriz y Rulo. Y a  Williams. De la defensa impecable. Y que Susa había vuelto a ser jugador… que a todos se les veía con otro talante; incluso transcenderían discrepancias internas con el defenestrado míster.
Me imagino los típicos estudios en las tv, analizando con vídeos los cambios tácticos, los diferentes posicionamientos, se hablaría del desastroso sistema Ziganda y del nuevo comparándolos, con datos elocuentes que concluirían en el éxito actual.
Se haría un histórico de imágenes con el Kuko desesperado en el banquillo, declaraciones sacadas de contexto, los desplantes al entrenador de Las Palmas! etc… vamos, que se mostraría un Ziganda desbordado, impotente… fracasado en una palabra. Estaríamos probablemte hablando de un nuevo caso Sarriugarte.
Ay, si hubiéramos contado con un entrenador de garantías desde el principio!

Incluso los más acérrimos defensores del Kuko  (yo misma, tan enamorada que estoy de su tierna mirada, de su estilizada figura, y de su dulce verbo) asumiríamos la cruda realidad y tendríamos que admitir que ciertamente los demás tenían razón: los datos serían tan elocuentes…!
En definitiva, que el “nuevo Athletic” habría hecho renacer la ilusión en la afición y todo se vería de dolor de rosa...
Pero no: Kuko sigue ahí y todavía una gran parte de la afición sigue pensando que hemos mejorado (muy poquito, por supuesto, nada que ver con si hubiera venido Bosz u otro), y sólo ganamos a equipos que son una banda, no jugamos a nada, etc, o sea, hemos mejorado un poquito y “a pesar” de Kuko.

(Me he levantado un poco rara hoy…)





viernes, 5 de enero de 2018

Vuelve la liga. ¡Menos mal!


Hastiado como estoy de lo que para mí es un excesivo protagonismo del fútbol en los medios de comunicación, normalmente llevo bastante bien los periodos de descanso. Es más: me vienen de maravilla para desintoxicarme.

No así esta vez. Estoy deseando que la pelotita vuelva a rodar para que hablemos de fútbol y no de estas serpientes de verano invernales (si se me permite el oxímoron) que la ausencia de competiciones y la apertura del mercado de invierno propician.

La decepcionante temporada que está realizando el Athletic consiguió deslizarse fuera del territorio de lo trágico gracias a los puntos cosechados en las últimas jornadas anteriores al parón. Sobre todo las dos recientes victorias fuera de casa nos han permitido respirar con un cierto alivio. Alivio relativo, ya que aunque el juego ha mejorado algo (no era fácil empeorarlo) esos triunfos se han cimentado sobre todo en algo de suerte y los errores de los rivales.

No hay lugar pues para la relajación y la visita del Alavés pasado mañana domingo a las 18:30 nos servirá de prueba para saber si realmente tiramos para arriba, no creo que tanto como para firmar una buena temporada, pero si al menos para tratar de vivirla sin angustia; o por el contrario volveremos a mirar con pavor a los puestos de descenso. No es un partido decisivo, no; pero sí creo que debe servir para empezar a despejar dudas y alejar fantasmas. Que así sea.

Sobre el tema que acapara portadas, sobrecarga grupos de WhatsApp y monopoliza conversaciones en peluquerías, ascensores y barras de bar, el que esto escribe tomó la decisión, no recuerdo si la segunda o la tercera vez que Laporte se fue del Athletic, de no volver a escribir de estos temas basándose en rumores o filtraciones, sino solo sobre hechos consumados.

Quiero mantener esa determinación, pero no creo vulnerarla si comento un aspecto del asunto: no entiendo lo que dicen algunos en el sentido de que si Arrizabalaga se pirara, sería el fin de la "filosofía", de Lezama, del Athletic... El apocalipsis zurigorri, en una palabra. Por muy vizcaíno y de la cantera que sea, Arrizabalaga decidirá por él, y en virtud de sus circunstancias y las de la negociación. No entiendo que por eso tenga que haber un antes y un después en la renovación de posibles futuros talentos zurigorris. Cada uno es como es, como lo serán las circunstancias de cada caso.

Lo único que habría que hacer, si el asunto se confirmara (cosa que yo no doy por hecha hasta que la vea firmada y rubricada) es un análisis de posibles errores en la negociación para no volver a repetirlos. Y ya está.

Prefiero que el de Ondárroa se quede, pero estoy durmiendo a pierna suelta con este tema. Más si cabe sabiendo que tenemos a Herrerín, Simón, Remiro... Es más: me atrevo a preguntar ¿Dónde hay que firmar para que todos los puestos del equipo estén tan bien cubiertos como lo estaría este, incluso si Arrizabalaga se pirase?

Lo único que me tiene algo preocupado es ver si nosotros aprovechamos o no el mercado de invierno. Creo que saldremos adelante con lo que tenemos, pero me haría mucha ilusión que fuéramos capaces de hacer algún movimiento audaz e inesperado. Considero que, aparte de lo que eso pudiera reforzar el equipo, sería psicológicamente muy bueno y lamentaría que una vez más la apertura del mercado pasara de largo. Aunque tampoco haría un drama de ello.