martes, 9 de enero de 2018

Y si...

Y si…

Reconozco que esto de los “y si”… no  vale para nada, lo sé, pero me he permitido hacer un ejercicio de ciencia ficción e imaginarme por un momento qué hubiera pasado si tal y como pedía muchísima gente del entorno del Athletic (me atrevo a pensar que incluso dentro del buró del club) se hubiera cesado a Ziganda tras el estropicio copero, y que después el equipo hubiera realizado EXACTAMENTE el mismo papel que lleva desde entonces. El mismo recorrido, en cuanto a resultados, juego, planteamientos,etc. Lo primero es una hipótesis que no se ha dado. Lo segundo una realidad, así que tampoco hay que imaginar tanto…
Es decir, imaginemos que el supuesto Athletic post-Ziganda - que andaba coqueteando peligrosamente con los puestos de descenso, daba bastante grima en Europa, y había sido eliminado por un segunda B de la zona baja - llegara al siguiente partido en SM con un nuevo míster, pongamos por ejemplo, Peter Bosz… (hala, a lo grande!), y en la siguiente jornada se hubiera desarrollado el mismo partido que jugamos contra el Real Madrid, exactamente con los mismos jugadores que empleó Kuko en ese encuentro (Rico e Itu, Lekue al banquillo, al igualque córdoba, etc), con el mismo planteamiento… vamos, que se hubiera repetido el partido y, obviamente el resultado.
Y que cuatro días después pasáramos en EL como primeros de grupo tras ganar en Ucrania… jugando también el mismo partido. Exactamente el mismo!: alineación, planteamiento, etc.
Y que ahora lleváramos los mismos puntos en liga, los mismos goles a favor y uno en contra, etc. Insisto, jugando los mismos 6 encuentros disputados desde entonces, las mismas alineaciones, idénticos partidos… salvo en el banquillo, claro está.

Os digo lo que se comentaría: estaríamos hablando de que efectivamente era necesario un cambio de timón, y es que las evidencias serían abrumadoras.
Todos los periodistas, “entendidos”, pseudo-entrenadores, etc, se escandalizarían con rotundidad: ¡cómo Urrutia ha tardado tanto en tomar la decisión!, y por supuesto se acusaría al presi de ser el principal responsable de la deriva del equipo desde que decidió poner al Kuko al mando del equipo.
Se hablaría de su cabezonería, de colocar a su amiguete al mando de un equipo que le venía enorme, de estar a punto de convertirse en el primer presidente que nos habría llevado al abismo, que habría tirado la historia del club a la basura, etc.
Me imagino a los Velasco, JOL y demás despachándose a gusto desde sus atalayas.
Se harían sesudos análisis que corroborarían lo que todo el mundo “ya sabía”: que el sistema de Ziganda estaba condenado al fracaso.
Se afirmaría asimismo que el cambio producido con el nuevo entrenador es evidente: nuevos jugadores en la alineación (Itu y Rico), nuevos planteamientos, recuperación de la autoestima, solidez defensiva, “ahora ya sabemos a lo que jugamos”… etc.
Se hablaría de que habíamos recuperado a Aduriz y Rulo. Y a  Williams. De la defensa impecable. Y que Susa había vuelto a ser jugador… que a todos se les veía con otro talante; incluso transcenderían discrepancias internas con el defenestrado míster.
Me imagino los típicos estudios en las tv, analizando con vídeos los cambios tácticos, los diferentes posicionamientos, se hablaría del desastroso sistema Ziganda y del nuevo comparándolos, con datos elocuentes que concluirían en el éxito actual.
Se haría un histórico de imágenes con el Kuko desesperado en el banquillo, declaraciones sacadas de contexto, los desplantes al entrenador de Las Palmas! etc… vamos, que se mostraría un Ziganda desbordado, impotente… fracasado en una palabra. Estaríamos probablemte hablando de un nuevo caso Sarriugarte.
Ay, si hubiéramos contado con un entrenador de garantías desde el principio!

Incluso los más acérrimos defensores del Kuko  (yo misma, tan enamorada que estoy de su tierna mirada, de su estilizada figura, y de su dulce verbo) asumiríamos la cruda realidad y tendríamos que admitir que ciertamente los demás tenían razón: los datos serían tan elocuentes…!
En definitiva, que el “nuevo Athletic” habría hecho renacer la ilusión en la afición y todo se vería de dolor de rosa...
Pero no: Kuko sigue ahí y todavía una gran parte de la afición sigue pensando que hemos mejorado (muy poquito, por supuesto, nada que ver con si hubiera venido Bosz u otro), y sólo ganamos a equipos que son una banda, no jugamos a nada, etc, o sea, hemos mejorado un poquito y “a pesar” de Kuko.

(Me he levantado un poco rara hoy…)





viernes, 5 de enero de 2018

Vuelve la liga. ¡Menos mal!


Hastiado como estoy de lo que para mí es un excesivo protagonismo del fútbol en los medios de comunicación, normalmente llevo bastante bien los periodos de descanso. Es más: me vienen de maravilla para desintoxicarme.

No así esta vez. Estoy deseando que la pelotita vuelva a rodar para que hablemos de fútbol y no de estas serpientes de verano invernales (si se me permite el oxímoron) que la ausencia de competiciones y la apertura del mercado de invierno propician.

La decepcionante temporada que está realizando el Athletic consiguió deslizarse fuera del territorio de lo trágico gracias a los puntos cosechados en las últimas jornadas anteriores al parón. Sobre todo las dos recientes victorias fuera de casa nos han permitido respirar con un cierto alivio. Alivio relativo, ya que aunque el juego ha mejorado algo (no era fácil empeorarlo) esos triunfos se han cimentado sobre todo en algo de suerte y los errores de los rivales.

No hay lugar pues para la relajación y la visita del Alavés pasado mañana domingo a las 18:30 nos servirá de prueba para saber si realmente tiramos para arriba, no creo que tanto como para firmar una buena temporada, pero si al menos para tratar de vivirla sin angustia; o por el contrario volveremos a mirar con pavor a los puestos de descenso. No es un partido decisivo, no; pero sí creo que debe servir para empezar a despejar dudas y alejar fantasmas. Que así sea.

Sobre el tema que acapara portadas, sobrecarga grupos de WhatsApp y monopoliza conversaciones en peluquerías, ascensores y barras de bar, el que esto escribe tomó la decisión, no recuerdo si la segunda o la tercera vez que Laporte se fue del Athletic, de no volver a escribir de estos temas basándose en rumores o filtraciones, sino solo sobre hechos consumados.

Quiero mantener esa determinación, pero no creo vulnerarla si comento un aspecto del asunto: no entiendo lo que dicen algunos en el sentido de que si Arrizabalaga se pirara, sería el fin de la "filosofía", de Lezama, del Athletic... El apocalipsis zurigorri, en una palabra. Por muy vizcaíno y de la cantera que sea, Arrizabalaga decidirá por él, y en virtud de sus circunstancias y las de la negociación. No entiendo que por eso tenga que haber un antes y un después en la renovación de posibles futuros talentos zurigorris. Cada uno es como es, como lo serán las circunstancias de cada caso.

Lo único que habría que hacer, si el asunto se confirmara (cosa que yo no doy por hecha hasta que la vea firmada y rubricada) es un análisis de posibles errores en la negociación para no volver a repetirlos. Y ya está.

Prefiero que el de Ondárroa se quede, pero estoy durmiendo a pierna suelta con este tema. Más si cabe sabiendo que tenemos a Herrerín, Simón, Remiro... Es más: me atrevo a preguntar ¿Dónde hay que firmar para que todos los puestos del equipo estén tan bien cubiertos como lo estaría este, incluso si Arrizabalaga se pirase?

Lo único que me tiene algo preocupado es ver si nosotros aprovechamos o no el mercado de invierno. Creo que saldremos adelante con lo que tenemos, pero me haría mucha ilusión que fuéramos capaces de hacer algún movimiento audaz e inesperado. Considero que, aparte de lo que eso pudiera reforzar el equipo, sería psicológicamente muy bueno y lamentaría que una vez más la apertura del mercado pasara de largo. Aunque tampoco haría un drama de ello.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Arrizabalaga se pira

.... parece evidente tras la rueda de prensa de hoy.
Todos los indicios apuntan a ello. Apenas se atisba un solo resquicio para la esperanza en las lacónicas declaraciones de Urrutia, yo así lo veo al menos.
Y si se consuma la huída habrá que interpretarla en su justa medida: o es algo normal, que ya ha ocurrido anteriormente y que a medio plazo apenas dejará huella, o es el principio del fin de un estilo, de una manera de vivir el futbol, de una "filosofia" (que poco me gusta esa palabra para definirnos).
A mi, lo confieso, me da mucha pena. Quizá porque mi aitite fue maestro en Ondarroa, aita nació allí, y yo me estoy haciendo mayor... ;-(

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El partido más importante del año


Mañana Kuko se lo juega todo. Todito, todo...
Una eliminación europea, unido al fiasco copero y al lamentable resultado cosechado hasta ahora en liga (en el puesto 16 a 4 puntos del descenso) no le dejaría otra opción que la renuncia.
Así que en esas estamos. Olvidados quedan ya los meritorios partidos ante los tres grandes en liga, o la importante victoria frente al Hertha Berlin. Mañana en Ucrania es el día: una eliminación en EL sería absolutamente indefendible. Quién lo iba a decir hace sólo unos meses!

Otra cosa mariposa: Joana Flaviano, una de las mejores jugadoras del equipo femenino, de las pocas vizcaínas que juegan habitualmente en el once titular, y de las escasísimas que han llegado arriba desde el filial, lo deja. Ha encontrado un trabajo estable y se va del Athletic. Para reflexionar...

jueves, 23 de noviembre de 2017

De la UEFA a La Coruña


En menos de 72 horas el Athletic va hacer frente a dos partidos de importancia. Decisivo, lo que se dice decisivo, parece que es solo el de esta tarde en San Mamés frente al Hertha de Berlín. La visita del domingo al Depor es importante porque en vísperas de recibir al Real Madrid, una no victoria nos abocaría muy probablemente a cerrar la jornada 14 con 12 ó 13 escuálidos puntos, un promedio que me temo que no garantiza la permanencia; pero con 24 jornadas por delante quedaría mucha tela que cortar.

El partido de esta noche, al ser entre los dos últimos del grupo, puede terminar fácilmente con uno de los dos matemáticamente fuera. Los dos equipos lo saben y los dos tienen que ir a por el partido. Creo que eso nos favorece: estos equipos mediocres cuando más problemas nos crean en San Mamés es cuando se cierran. Un planteamiento abierto es más propicio para que abramos la lata, siempre y cuando en el posible intercambio de golpes demostremos nuestra superioridad. Soy por tanto optimista.

Claro que no hay que descartar que el contrario sepa todo esto y pese a necesitar la victoria se nos cierre, a la espera de tener suerte o acierto y meter alguna de las oportunidades que las vicisitudes del partido le puedan brindar. Al fin y al cabo, los ucranianos ya nos ganaron en San Mamés de esa manera.

Partido decisivo, en fin, y en el que lamento decir que mi tendencia a tener paciencia con Ziganda podría sufrir un duro golpe.

El partido de hoy comienza a las 19:00 horas con arbitraje del italiano Tagliavento.

El del domingo a las 12:00 será arbitrado por González González.

lunes, 6 de noviembre de 2017

¿Hora de aplicar las sanguijuelas?

Ellos parecían volar...

La escena ha sido popularizada por el cine y la literatura. En una época en la que la medicina estaba en mantillas, las sangrías eran prácticamente el único remedio que conocían los médicos. Daba igual que se tratara de una neumonía, de una hepatitis o de un cáncer: cuando el enfermo estaba tan mal como para llamar a un galeno, este enseguida pedía las sanguijuelas o sacaba el escalpelo. Hasta para tratar una anemia.

Y curiosamente, de vez en cuando el paciente se curaba.

En el ínterin entre el partido del jueves y la debacle de ayer me dio por pensar si los aficionados de barra de bar (o de Ambigú) no somos un poco como los médicos de entonces; nos faltan conocimientos y ante una enfermedad que parece grave pedimos el único remedio que conocemos: cambiar de entrenador. En plata: que me dio por pensar que seguramente los males del Athletic no son tan sencillos como para solucionarlos simplemente cambiando al míster.

Pero claro: llega un partido como el de ayer, en el que por seguir con el símil médico ves que el paciente se te está yendo y piensas "igual no es la solución, pero ¿voy a dejar que el paciente se me muera sin probar el único remedio que tengo a mi alcance?"

Vamos: que os envidio. Me refiero a que algunos (Erebai, Contini, Legolas, Alelore...) tenéis clarísimo que hay que reemplazar a Cuco, mientras que casi otros tantos (Tao, el Maestro, Taoteking...) parecen inclinados a pensar que el hombre en el banquillo no es el problema, y que cambiándolo no solucionaríamos nada.

Yo soy un mar de dudas...  Pero me cuesta seguir a la cabecera del enfermo sin hacer nada, esperando solo a que las defensas del cuerpo reaccionen y venzan la enfermedad.