miércoles, 26 de febrero de 2020

Momento decisivo

El Athletic, ante la liga y la copa
De aquí a dentro de 12 días vamos a vivir un momento decisivo de la temporada.

En la copa nos jugamos el pase a la final.

En la liga jugaremos dos partidos, una fuera y otro en casa, en los que es imperativo sumar parte de los puntos que nos faltan para estar tranquilos, so pena de recibir a un rival tan duro como el Atlético en situación de alerta roja.

Nos llegan estos tres partidos en un momento malo anímicamente: en la afición y me temo que también en el vestuario. La malísima racha liguera ha ahogado el estado de euforia que se alcanzó tras eliminar al Barcelona.

Pero las rachas, las buenas y las malas, duran lo que duran. En algún momento se acaban. Espero que sea el domingo. Ganar al Villareal es la mejor forma de preparar el partido de Granada.

Antes de todo esto, esta misma tarde a las 19:00 (Eurosport), en San Mamés las neskas reciben al Madrid camuflado bajo el nombre de Tacón. Suerte a las nuestras. Personalmente tengo mis dudas sobre si las ventajas de jugar estos partidos en la catedral superan a los inconvenientes (que también los hay) o no, pero en todo caso: ¡Aupa Athletic!

martes, 11 de febrero de 2020

Crónicas Zurigorriensis



Entre los claro oscuros se decidió a buscar las sombras del pasado. Son esas horas sombrías, con su enjambre de insomnios, las mejores para explorar lo que fue y lo que puede volver a ser. Envuelto en tinieblas ha comenzado a sentir como un peso en la arena, un peso conocido, un peso antiguo, infinito. Es hora de rescatarnos y cobrar un poco de orgullo en el silencio y en la soledad de la noche que ya es dueña y señora.

Hace tiempo leyó que “lo que perdemos en el fuego lo encontraremos en las cenizas” y se dispuso a ello, a rescatar las cenizas. En su biblioteca, en aquel anaquel repleto de libros descansaba lo que buscaba.

Tomó con mimo el preciado y pesado volumen, titulado “Crónicas Zurigorriensis”. Tras depositarlo en la mesa, lo abrió con sus dos manos, y tras despejar la inicial polvareda encontró lo que anhelaba leer:

“Norte contra Sur. Viento boreal contra el aire austral. Lluvia rojiblanca desatada. Tormenta zurigorri que anegará el desierto. Las siete estrellas que conforman el Septentrión cegando a los hijosdel Sol.

Aquí llegan, ejércitos meridionales, mercenarios africanos que vienen a perder el Norte. Ha llegado la hora del asalto. El momento en el que la larga espera llega a la única resolución posible. Nuestra conquista y nuestra victoria. Más de cuarenta mil leones andan sueltos.

Al salir a la luz de los focos el relámpago rojiblanco iluminará la noche. Ante el atronador y eterno grito el sudor frío y un temblor de muerte les hará maldecir su suerte. El Mediodía que pedirá clemencia al león del Norte.

Yo los vi caer. Escuché sus quejidos, sus lamentos teñidos de Sur. Intentaron escapar bajo el manto de la noche. Huir mientras fuera posible. Buscaron refugio en los brazos de la Luna, en los recónditos escondites del río. Cerraron los ojos sobre la escarcha derretida.

Yo les ví caer desangrados, víctimas de una tormenta de goles, de la furia de los dioses zurigorris. Yo les vi quemarse, caer ahogados rodeados de una atmósfera para ellos irrespirable.

Venid a verlos caer, entre bufandas rojiblancas. Venid a ver. Venid a verlos caer”


Con lágrimas en los ojos en recuerdo de aquellos momentos épicos cerró el pesado volumen. Recuerdos que vienen Del Nido. Rabos satisfechos. De nuevo la lectura de aquel pasaje le llenaba de emoción y de fuerza.

Poder que ahora que las huestes del Sur, amenazantes de nuevo, han cruzado Despeñaperros queriendo conquistar el Norte volverá a ser necesario para pelear la penúltima batalla.

Y fue intuyéndose ya la luz del alba….cerró los ojos un instante más y en su mente se dibujó el cesped ….allá en San Mamés, el preciado verde iluminado…y en las gradas todas las generaciones de hombres y mujeres zurigorris que alguna vez las poblaron. Allí estaban una vez más…era la pálida hora en que los niños nacen y las hogueras se extinguen...fue tan hermoso.

No, no podemos esperar a que pase la tormenta, no, hay que aprender a bailar bajo la lluvia.

¿De verdad lo que perdimos en el fuego del pasado volverá alguna vez desde las cenizas?

¡!!!Venid a verlos caer!!!!

martes, 4 de febrero de 2020

Sorprendente comienzo del Seis Naciones 2020

Ollivon logró dos ensayos ante Inglaterra
No es ninguna novedad que los comentaristas de Movistar Plus consideren siempre a Inglaterra como favorita ante cualquier edición del Seis Naciones, sin importarles que en pasadas ediciones o en los test matches hubieran sido otros (Gales e Irlanda, últimamente) los que mostraran más potencial.

Así que este año no puede extrañar a nadie que lo volvieran a decir: en esta ocasión estaban cargados de argumentos para hacerlo. Aquí mismo escribimos al terminar el mundial que con las exhibiciones que dio en Japón el quince de la rosa, y teniendo en cuenta demás su juventud, en este hemisferio íbamos a tener predominio inglés para rato.

Pero los subcampeones del mundo se encontraron con una sorprendente Francia que se comió a Inglaterra en una primera parte extraordinaria. Los bisoños galos no se echaron a temblar por las acostumbradas baladronadas (que a mí a menudo me parecen de mal gusto) del seleccionador inglés, Eddie Jones, en lo que fue un intento contraproducente de meter presión a los jóvenes "bleus": el tercera línea francés, Gregory Alldritt, ha declarado que esas amenazadoras declaraciones, en las que les prometían una enorme "brutalidad", les supusieron una motivación extra.

Ya fuera por eso o porque se empieza a notar la mano de Fabien Galthie, el flamante seleccionador francés, la primera parte fue un arrollamiento en el que los del gallo se comieron (17-0) a los de la rosa.

Aunque dos brillantes acciones individuales del ala Jonny May metieron a los ingleses de nuevo en el partido, hasta el punto de que el último cuarto de hora se les hizo largo a los galos, lo cierto es que en la última jugada Owen Farrell jugó un postrer golpe de castigo con mentalidad de equipo pequeño: buscando el punto bonus defensivo del perdedor. Lo entiendo (un ensayo aún les hubiera dejado por debajo en el marcador) pero no deja de ser significativo tanto del fracaso inglés como de la evolución de los valores de este deporte: la clasificación por puntos ha acabado por batir a la vieja épica.

El duelo inaugural, que no vi, entre Gales e Italia no debió tener ninguna historia, como demuestra el apabullante marcador 42-0.

Y en cuanto al Irlanda-Escocia, ya me da hasta vergüenza repetir el tópico por enésima vez, pero es que no me da el coco para resumirlo de otra forma: Escocia jugo como nunca, y perdió como siempre.

Vale, de acuerdo: esta vez no fue exactamente así y hemos visto a los caledonios mejores partidos que el del sábado. Pero se mantiene la tendencia: los del cardo se han vuelto más rocosos, tienen jugadores de talento, plantan cara en partidos disputados, hicieron sufrir a Irlanda... pero siguen sin ganar, y es que les cuesta un mundo anotar.

Espadas en alto para esta edición del Seis Naciones. Porque -y es la mejor noticia del fin de semana- Francia ha vuelto. Hay más equipos en la lista de candidatos al título. El espectáculo lo agradecerá.

lunes, 3 de febrero de 2020

De Bordalás a Setién


"Menudo bajón lo de ayer de cara al jueves, ¿no?"

Así me han recibido ya en más de un sitio a lo largo de la mañana.

Pues no.
 
El partido de ayer se va a parecer al del jueves como un huevo a una castaña. Solo hay un factor en común, un preocupante factor en común... el maldito viento sur que también parece que estará presente ante el Barcelona.
 
Ayer todos los augurios eran pésimos: viento sur (sí: soy de los que todavía cree que nos influye para mal, una creencia heredada de mi aita y sus más de 70 años de socio zurigorri), un equipo maestro en un estilo que se nos atraganta absolutamente, y la mente puesta en otro partido. Si se añade que el árbitro facilitó (como nosotros, dicho sea de paso: ayer el míster no supo qué hacer) el tipo de partido que querían Bordalás y su aguerrida muchachada, teníamos diseñada la tormenta perfecta para que mostráramos nuestras carencias y ocultáramos nuestras virtudes.
 
Pero el Barcelona no va a plantear el partido en esos términos. De la mano del recambio que han buscado para Valverde el partido tendrá otro cariz. Por supuesto que el Barcelona es favorito, pero el precedente de ayer no cuenta: ante equipos así solemos crecernos, a partido único y en San Mamés puede pasar cualquier cosa y el rival está lejos de su mejor momento. Eso sí: a diferencia del partido que les ganamos en agosto, vendrán con Messi.
 
Me resulta significativo que el sorteo ha sentado peor en Barcelona que en Bilbao. Sí: insisto en que todos sabemos que ellos son favoritos. Pero la hinchada culé da la sensación de creer que han tenido mala suerte, mientras que nosotros podemos añorar más o menos un rival más cómodo, pero vemos este emparejamiento como una oportunidad y lo afrontamos con más ilusión que miedo, aunque al menos en mi caso esa ilusión esté matizada por un cierto realismo.
 
Días de mucho vísperas de poco. No será la primera vez que el Athletic demuestra que también puede pasar al revés.
 
Dejo para el final una reflexión sobre Bordalás. Se alzan infinidad de voces que claman que representa el antifútbol, que debería ser expulsado de la liga, que es una plaga... No lo comparto en absoluto, y me asombra que en San Mamés se compren esos argumentos. Bordalás podrá caer mal o peor, pero está sacando el máximo rendimiento de un equipo modesto con una plantilla limitada. Eso también es fútbol. Lo hemos repetido hasta la saciedad (al menos yo) cuando nos hacían esas acusaciones a nosotros. Lo que molesta de Bordalás es sobre todo que le da resultado. Cuando un equipo de estos pierde, y más si lo hace con el Jémez de turno, le cae bien a todo el mundo: dan espectáculo y encima los puntos se van para el contrario. Pues Bodalás dice: si quiere usted un espectáculo, vaya a ver un buen musical: yo he venido aquí a llevarme los tres puntos. Y va el tío y lo consigue. Pues enhorabuena. Es cierto que el arbitraje lo facilitó, pero ahí están: terceros con el 12º presupuesto de la Liga. No seré yo quien les critique por no ser el típico equipo humilde que se esfuerza en jugar bonito mientras trata de esquivar el descenso.
 
Empecé hablando del tiempo (el viento sur) y termino igual: preveo un frente nuboso procedente de Gardata que amenaza lluvia. Abro paraguas.

P.S. Antes del jueves trataré de abrir una entrada sobre el Seis Naciones. Perdón por el retraso.

lunes, 20 de enero de 2020

Athletic Club - Celta, arbitro tocapelotas y carencias en el remate


Parece que os da apuro tratar el partido de ayer en la entrada anterior, dedicada al Gran Pistongorri. Así que os meto un pequeño comentario para romper el hielo del primer partido de la era post-Pako.

El talante de un árbitro claramente incapacitado para la primera división y la falta de remate marcaron lo que debió ser una victoria y sin embargo se quedó en el empate. Cinco jornadas seguidas sin ganar y una ocasión perdida para meterse en puestos europeos. Los resultados de los demás equipos que están en esa pelea nos están permitiendo no quedarnos descolgados, pero uno no puede por menos que lamentarse de los últimos puntos perdidos en San Mamés. Claro que el sabor de boca no es el mismo que el del pésimo partido ante el Éibar pero hay que ponerse las pilas y volver a la senda de la victoria: la competencia no nos va a ayudar indefinidamente.

sábado, 18 de enero de 2020

Huérfanos de Pako


La noticia ya ha saltado en la entrada anterior: Pako, Sir Piston de los Gorris, El Zar de Guriezo, cofundador de este garito, ha fallecido.

Me gustaría estar a la altura de nuestro amigo escribiendo una entrada digna de él, pero no puedo: imposible estar a la altura de Pako, imposible explicar lo que siento, una extraña mezcla de pena, nostalgia, remordimiento y, por qué no decirlo, alegría. Alegría también, si, porque la enfermedad de Pako era muy jodida, y suele tener una recta final muy larga y muy dura para los enfermos y sus seres queridos Esa fase ha durado menos de lo que yo suponía y ahora Pako descansa. Aunque los que nos quedamos le echaremos de menos y no le perdonaremos que se haya ido sin terminar su magna obra "Aquel gol de Uriarte". Aunque necesitaba la eternidad para hacerlo, y ahora la tiene.

Me quedo con el recuerdo de la comida a la que nos invitó hace unos meses a Pam, a KROMA y a mí, en la que demostró que aunque ya muy golpeado por la enfermedad mantenía la inteligencia y el buen humor intactos. Fue una jornada entrañable y somos afortunados de poder recordarle así, como era, y como tan bien ha descrito Nowanda en su sentido comentario de la entrada anterior: lo has clavado, brujilla.

Adiós Pako. Ha sido un privilegio haberte conocido. Nunca te olvidaré.