El esquema anterior, con la explotación exclusiva de los derechos de retransmisión por parte de Sogecable, era bien conocido: Esta empresa tenía la exclusividad, por ley vendía un partido semanal a una cadena para su emisión en abierto y el resto los explotaba directamente, bien a través de Canal+, bien por Taquilla en Digital+. Estos últimos años, ante la escasa rentabilidad del negocio, Sogecable había llegado a acuerdos con operadores de televisión por cable, de forma que los partidos de taquilla podían comprarse también a través de Euskaltel, ONO o Imagenio (Telefónica), entre otros.
La irrupción de Mediapro ha arrebatado (a falta de sustanciarse el litigio que esta productora catalana y Sogecable mantienen en los tribunales) a la filial del Grupo Prisa la exclusividad y ya, desde esta temporada, empieza a explotar los derechos de algunos de los equipos que han cedido sus derechos a esta empresa. El Athletic es uno de ellos.
El problema con el que se ha topado Mediapro es que esa demanda de la TDT de pago no está contemplada en la actual legislación. Habitualmente se dice que esta productora es beneficiaria de los favores del Gobierno de Rguez zapatero, pero lo cierto es que de momento no pueden explotar un canal de TDT de pago. Por esa razón, sin querer perder más tiempo, han decidido crear el canal Gol TV para explotar los derechos de los equipos de futbol en su posesión y, a falta de otro sitio donde emitir ese canal, han llegado a un acuerdo con Orange, Euskaltel y Telecable (negocian tambien con ONO y Telefónica) como plataformas en las que alojar dicho canal.
Ahora bien, esta semana hemos visto que la cadena Antena 3 ha iniciado la emisión regular de toda su programación a través de teléfonos móviles gracias al acuerdo que ha alcanzado con Vodafone. El presidente de Mediapro ha comentado en más de una ocasión que el futuro de las retransmisiones de los partidos de futbol está en aprovechar todos los medios disponibles: desde el móvil a internet. Es más, el propio Roures ha llegado a aportar una solución a las salas de cine que cada día están más vacias: podrían negociarse, incluso, las retransmisiones de partidos en dichas salas.
Pongamos el ejemplo del Athletic. Actualmente y dada la situación descrita inicialmente, un aficionado que quiera ver los partidos del equipo rojiblanco se enfrenta a varias restricciones. La principal, estar abonado a alguna de las plataformas en las que se emiten los partidos. Pero es que esa restricción se acompaña de otras, como que dichas plataformas no tiene una cobertura total para la geografía en la que se pueda situar un aficionado rojiblanco. Supongamos un seguidor zurigorri de Caracas o de Buenos Aires. No puede acceder a Digital+ o a Ono, pero es que uno de Úbeda o de Castellón tampoco puede acceder a Euskaltel; de hecho, hay zonas de Euskal Herria que tampoco tienen la cobertura de la televisión por cable de Euskaltel.
Si yo estuviera en la piel de un directivo de Mediapro, deseoso de sacar el máximo provecho a la inversión, o en la de un directivo del Athletic, perseguidor del mayor número posible de pinchazos en el PPV, me pensaría la opción de una hipotética "Athletic TV".