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lunes, 7 de abril de 2008

Es tu cumpleaños...."ciclón"....Zorionak!!!


Crecí con aquella historia grabada a fuego. Ni sé las veces que habré escuchado contar, sentado en la mesa de la cocina, con ojos abiertos y el uniforme rojiblanco puesto, cómo fue aquel partido de leyenda. Historias en blanco y negro.

Enero de 1947, nos visita en San Mamés un equipo argentino, San Lorenzo de Almagro, que estaba de gira por Europa. A finales de los años cuarenta San Lorenzo de Almagro había reunido un equipo espléndido, para algunos el mejor representante que jamás haya existido de la escuela argentina.

Era un equipo de juego brillante, al pie, "gambeteador" por excelencia, y además, con ese tono "duro" tan habitual en los equipos argentinos, contundente en su juego y luchador al extremo, lo que le hizo acreedor al apodo de "el ciclón". Un equipo capaz de golear a selecciones como España (1-6) o Portugal, a la que hizo encajar un 4-10 en Lisboa.

Farro, Pontoni y Martino formaban su delantera, brillante tripleta aquella. Con ellos jugaba, además, uno de los nuestros, Angel Zubieta, al que hoy definiríamos como un medio-defensivo espectacular, que fue fichado tras la guerra en la gira que hizo nuestra selección y que se convirtió en las filas del San Lorenzo en un auténtico mito.

El año en que aparecieron por San Mamés los de Almagro venían de arrollar a todos los equipos europeos y selecciones con los que se había enfrentado en aquella gira. Y, en San Mamés, parecía que sucedería tres cuartos de lo mismo. Los primeros minutos del partido, tal y como recuerdo que me contaban, fueron avasalladores por parte de los argentinos. No veíamos el balón, siempre en pies de los de Almagro, que lo hacían circular de un lado a otro mientras los nuestros corrían persiguiendo una sombra, "gambeta por aquí"...."tunelcito por allá"....clavaron un gol...."otra gambeta y un taconcito"....cayó el segundo.."otros cien toques seguidos"....llegó el tercero....0-3.....los argentinos disfrutando y el color rojo que nos inundaba las mejillas.... De repente, como era habitual tiempo atrás, "la transformación"....cuchillo entre los dientes los nuestros se lanzaron a un ataque voraz, veloz, incansable....uno tras otro llegaron los goles mientras el cabreo argentino iba en aumento....3-3....y el acabose...las patadas y las fuertes entradas terminaron transformándose en tangana....insultos, empujones, golpes, puñetazos.....debió ser francamente divertido. No recuerdo ya si el partido se suspendió o siguiendo la ya conocida por entonces "doctrina Piston" los minutos finales se jugaron al coste que fuera.

Todos esos recuerdos conservados por tradición oral me vienen ahora a la memoria al leer que en este mes de Abril el San Lorenzo de Almagro, uno de los cinco grandes del fútbol argentino, se hace centenario.

Y es que hace un siglo unos jóvenes daban patadas a un balón en plena calle jugándose el tipo entre tranvías. Un día, uno de esos niños del porteño barrio de Almagro estuvo a punto de ser atropellado. Fue entonces cuando apareció la figura del sacerdote salesiano Lorenzo Massa, párroco del barrio. El clérigo ofreció un pacto a los chavales. Les dejaba los patios de la iglesia para jugar a fútbol si ellos a cambio se comprometían a acudir a misa todos los domingos. Se selló la alianza y así nació , poco después, en Abril de 1908 el San Lorenzo, en honor del párroco, de Almagro.

Se les conoce por distintos apodos, además de "el ciclón" antes comentado. Se les llama "santeros" porque "nacieron en tierra santa". Se les llama "cuervos" por el color de las ropas de los curas que tanto significaron en su inicio.

Me parece que son muchas las cosas que nos unen a este equipo. Decir San Lorenzo es decir fútbol en estado puro, pasión desbocada. San Lorenzo encierra algo romántico, algo místico que otros anhelan, sentimiento que tan bien conocemos aquí. Y con una historia brillante, como también tenemos aquí. Aquel equipo que maravilló en los años cuarenta liderado por Pontoni y Martino, el equipo de "los matadores", fue el primero en quedar campeón sin perder un solo partido y el primero en ganar dos torneos en un mismo año. El equipo que abrió los brazos a vascos exiliados del franquismo, donde goleó Lángara, donde se convirtió en mito nuestro Angel Zubieta.

San Lorenzo, el único equipo que trata de hijo a Boca, el que de verdad hace temblar la Bombonera con su presencia. El tercer equipo de Argentina en número de entradas vendidas en toda la historia. Solo te falta, como a nosotros, un título internacional con el que adornar tu palmarés, solo has llegado tres veces a semifinales de la Libertadores, no te preocupes, como a nosotros a ti también te llegará tu momento.

San Lorenzo, y su mítico estadio....otra similitud más con nosotros....el Gasómetro.

Ah! el Viejo Gasómetro cayó en los años ochenta, derruido por intereses económicos de diversa índole, hoy en su lugar hay un Carrefour. Era el templo del futbol argentino, una especie de Wembley porteño. San Lorenzo tuvo que sobrevivir sin campo y con espíritu camboyano, de mudanza, de acá para allá, llenando estadios ajenos para admiración de Argentina y el mundo. Otros hubieran muerto, pero los "cuervos", "el ciclón", demostró que el sentimiento todo lo puede. Luego en los noventa, ya con campo nuevo, volvió a ser campeón, 21 años después del último titulo.

Hace unos días la afición "cuerva" celebró el centenario, se congregaron en la Avenida de la Plata, en la sede del club, cantaron y se emborracharon de orgullo con Viggo Mortensen a la cabeza (reconocido hincha "santero"). Me uno a la celebración. Este Abril cumples 100 años....desde nuestros 110 años.....!!!Zorionak "ciclón"!!!.



PD: En el año 1981, San Lorenzo se fue, por primera y única vez en su historia, a Segunda. Un equipo con una historia de leyenda que tuvo que probar el infierno del descenso. Los problemas económicos, las malas decisiones administrativas y la sucesión de directivas ineficaces fueron la causa. El club fue endeudándose y desmoronándose, hasta llegar al caos económico y al descenso a Segunda. Esperemos que las similitudes con nosotros no lleguen hasta ahí. Viendo la historia de este equipo hemos de reflexionar en el tesoro que tenemos y que nunca, nunca más, deberíamos poner en peligro.