A raiz de "la anchoa de Santoña" con la que deleitó Gorka el domingo a los aficionados cántabros, y viendo lo bien que anda ahora nuestro Danny Hall en otras tierras lejanas del mismo mar Cantábrico, se me viene a la mente esta pregunta una y otra vez...
¿Está maldita la portería del Athletic?...
¿Estamos condenados a que, cada vez que parece que tenemos un arquero potable, acabe en poco tiempo su cabeza rodando al suelo como la piedra de Sísifo al fondo de los avernos?... ¿Tan pesada como se dice, merced a los grandes guardametas habidos, es esa carga?...
Desde que se fue Zubizarreta en la temporada 86-7 y vino Biurrún, creo que desde aproximadamente 20 años no hemos tenido un portero con personalidad suficiente y una cierta continuidad que nos devolviese esa credibilidad histórica bajo palos... A partir de la temporada 90-91 en la que marchó el de Sao Paulo, bajo el palio del larguero de las dos porterías de San Mamés han desfilado la friolera de cerca una docena de cancerberos, prácticamente a una media de uno cada dos años... los mas asiduos han sido Iru, Valencia, Imanol, Lafuente, Aranzubía, y ahora Armando e Iraizoz... Seguro que me dejo alguno... por no mentar a todos aquellos "flor de un día" que, jugando en el filial, parecían destinados a hacer sombra al Txopo y que, como mucho, llegaron a defender la mítica portería rojiblanca un par o tres de encuentros y luego cesión o puerta...
La mayoría de esos "condenados" recalaron al primer equipo procedentes de la propia cantera, tras ser entrenados décadas por algunos de los mejores preparadores de porteros del mundo, mientras que otros han sido fichajes de saldo (Armando, Unai Alba) e incluso los ha habido que nos han salido un riñón (caso Gorka) paradójicamente después de haberlo descartado en su juventud, en una especie de esquizofrenia para acabar con el mal endémico de la portería...
Ninguno ha sido capaz de retornarnos a aquella seguridad escalofriante de nuestro mítico "angel volador" -yo a Carmelo no le conocí- o devolvernos un poco de la confianza que trasmitía Zubi a sus defensas pese a su juventud...
Otrora, decir "portero vasco" era en nuestra Liga de los años 60-70 sinónimo de garantías y de sobriedad bajo el arco. Soslayando las míticas figura del Txopo y Arkonada, que levitan como inmortales por encima de los demás, hasta sus suplentes naturales los Deusto, Ochotorena, etc triunfaron fuera de su Club, dejando un gran poso... por no hablar de los Esnaola, Artola, Urruticoechea, el mencionado Biurrún, etc, que eran sinónimo de fiabilidad y honradez en ese puesto tan crítico. El FC Barcelona y el Málaga quizás hayan sido los dos Clubs que mas hayan confiado en esa prolija cantera vasca.
Resulta que a día de hoy, guardametas vascos en Primera titulares, además de Gorka, están Aranzubía, y Riesgo, ambos marcados por su paso por su Club de origen, que los formó, y donde fracasaron... aunque ahora, paradójicamente, ambos parece que viven una "segunda madurez" y están recobrando la confianza perdida, especialmente Dani que nos llegó a desesperar con sus anchoas y su falta de decisión... Y se me olvidaba, el portugalujo Goitia en el Málaga que le están poniendo últimamente de titular y, casualmente, también mostró su "empanada", ahora gallega, ayer contra el Depor...
Decían que este sentido de la colocación y seguro blocaje del balón de los cancerberos vascos provenía del juego de la pelota de mano, que les confería ya desarrollar desde muy críos unas actitudes perfectas para esa ingrata labor... calcular el bote de la bola con precisión, colocación espacial, anticipación de la postura corporal al lugar donde podría venir la pelota, caídas en el frontis sin miedo, etc... De ahí esa plétora de vascos que copaba antaño las porterías de muchos equipos de la Liga española...
Es evidente que la natalidad está bajo mínimos y ha descendido drásticamente el nº de practicantes del balompié de los 70 a nuestras fechas, y probablemente el de chavales pelotazales también pero, aún así, viendo el declinar de Aranzubía en su día y el bajón de Gorka me resulta dificil explicar este mal fario que parece nos ha caido sobre la portería zurigorri sin invocar a algún maleficio de los Dioses...
Juntando estas dos teorías mitológicas, y sabiendo de toda esa pléyade de insignes guardametas vascos del pasado, quizás "alguien" nos revelase, en su día, el secreto del "guardián de la puerta" a los mortales rojiblancos y, ahora, algún Dios merengue o culé, envidioso y enojado, - La Cibeles, se me ocurre, al ver a San Iker- nos haya castigado estas dos décadas con la oscuridad en la otrora inexpugnable "Puerta de La Catedral"...
Y el domingo próximo, Gorka, -cuan Sísifo vasco-, condenado otra vez a "levantar" la pesada "piedra" en San Mamés...