lunes, 1 de junio de 2009
Sobre la moción de censura
Como pienso que en este club sobra conformismo institucional y faltan iniciativas que permitan a los socios ejercer un control real de la entidad, brindo este modesto espacio al socio en cuestión mediante dos acciones:
-Incorporo su blog a la lista de enlaces.
-Incorporo el video que ha realizado para explicar sus razones.
Le deseo suerte. La va a necesitar.
Sigo muy ocupado, pero no resisto la tentación de decir un par de cosas sobre mi postura, espero que telegráficamente, al "estilo Piston"
Lo que han hecho es de tal calibre que insisto: merece una moción de censura.
A los que replican "Y Lamikiz más" para justificar la defensa de Macua, les diré que yo firmé la moción de censura contra Lamikiz. Así que una cosa no quita la otra. Por cierto: ¿Lo hicieron ellos? ¿O tampoco era el momento?
Sobre el famoso momento, lo diré sin circunloquios. Estoy hasta los huevos de oir eso. Nos meten contratos blindados como los de Nuñez y Otxoa, nos calzan seis millones por la contratación irregular del hijo de un amigo de Lamikiz, nos presentan un acuerdo para el nuevo campo lleno de indefiniciones y de predicciones que se están incumpliendo, nos mezclan institucionalmente con un constructor cuya cabeza huele a pólvora ... Y nunca es el momento para hacer algo más que quejarse en un bar de Pozas mientras se potea con los amigos. Nunca es el momento de decir ¡basta! Entonces, ¿qué? ¿dejamos que sigan hasta que se cansen? Porque yo no creo que se vayan a cansar.
Por encima de familias y de nombres, de Lamikiz y de Macua, o de González y Ercoreca, lo que necesita este club es darle un giro de 180º al perfil de sus directivas. Acabar con las castas que quieren controlar el club como si fuera su cortijo y buscar un nuevo tipo de directivo que no olvide que el club es de los socios, que venga a servir. Claro que hay un problema ¿de qué socios hablamos? Porque, ¿acaso hay socios que se tomen de verdad en serio que son los dueños del club?
En ese sentido, esta moción es estéril. Si sale adelante será porque otro grupo fáctico decide apoyarla para acortar su espera de cara a intentar el asalto al sillón de Ibaigane. En el peor de los casos, va a hacer el ridículo. En el mejor, vamos a cambiar de una familia de la casta a otra.
Aun así, a la espera de que el socio despierte y se articule una alternativa real de cambio en profundidad, no me parece mal que se lancen avisos de que no todo el mundo está dormido, así que creo que firmaré como les firmé a Luis y a los de AthleticEuup. Aunque no podamos con ellos, al menos vamos a ponérselo difícil.
jueves, 14 de mayo de 2009
La final según Tao Te King
Teletipo recién recibido del corresponsal de Ambigú Press, Tao Te King.
Dice el gran Tao:
UN BEL MORIR TUTTA LA VITA ONORA
Petrarca dedicó muchos versos a su amada Laura. Tanto es así que, más de dos décadas después de la muerte de esta, el poeta compuso una canción en la que añora su presencia y pide al Amor que lo mate con sus propias manos: “una muerte ejemplar honra toda la vida”.Esto y no otra cosa es lo que ayer aconteció en Mestalla. Tras veinticinco años viviendo apegados a la nostalgia de la gloria perdida, el Athletic experimentó anoche un giro de considerables proporciones en su más reciente historia. El “bel morir” que supuso la derrota, ante un equipo que está marcando una época, no sólo ha frenado el inexorable avance hacia el abismo en que se encontraba este club, sino que ha contribuído decisívamente al cambio de sentido: podemos decir que el 13 de mayo de 2009 es el primer hito en un camino que llevará de nuevo al Athletic a una grandeza que nunca debió perder. Quizás el equipo deba aún sufrir alguna modificaciones, mejoras continuas y constantes que en los próximos tiempos deberían apuntalar la base existente. Es probable que algunas de esas mejoras lleguen de fuera, aunque una de las valiosas lecciones que puede aportar esta final es que un buen trabajo en la base del futbol puede proporcionar grandes satisfacciones: nada mejor que constatar la presencia de seis canteranos en el equipo inicial del campeón. Lo que está fuera de toda duda es que a falta de afinar el equipo y de una sustancial mejora en las estructuras rectoras, el club se sustenta en unos extraordinarios cimientos: la afición, en general, y la masa social, en particular. No fueron poco los propios y los extraños que ayer descubrieron que una afición así no cabe en un club pequeño.
En cuanto al partido, no fueron muchos más de cuarenta y cinco los minutos que le sobraron al Athletic para alcanzar la cumbre. En pocas palabras, el choque se puede resumir así: diez minutos de cierto desparpajo zurigorri ante un rival a medio camino entre la sorpresa y la confusión. Con el partido en franquía, unos veinte minutos de inutil dominio blaugrana, ante la gran aplicación defensiva bilbaina. El cuarto de hora final del primer tiempo, con las tablas de nuevo en el marcador, dejó entrever lo que más tarde se confirmaría: en medio de la creciente desorganización rojiblanca, el motor barcelonista fue paulatinamente aumentando sus revoluciones hasta encontrar su ritmo de juego óptimo. Del segundo tiempo poco se puede decir: impotencia de un Athletic totalmente a merced de un extraordinario Barcelona. Nihil obstat, nada que objetar.
Compareció el Athletic en el terreno de juego sin sorpresas en la alineación y una pequeña variante posicional en el centro del campo: Yeste ocupaba la banda derecha, mientras que David López se situaba en la izquierda. No parecía descabellada la idea, por dos motivos: el grueso de las bajas culés se concentraba en su banda izquierda, por lo que un jugador menos dotado para el trabajo defensivo como es Yeste podría disponer de más libertad creativa, y la mayor disciplina táctica de David parecía convertirle en el acompañante idoneo de un Koikili que, centrado como estaba en anular a Messi, no podía atajar las incursiones de Alves. Durante muchos minutos de la primera parte este planteamiento resultó efectivo, al menos en lo que se refiere a cortocircuitar el peligroso juego ofensivo de las alas azulgranas. Si a esto añadimos la especial dedicación de Toquero y Llorente a la hora de impedir que los centrales o los laterales rivales pudieran sacar cómodamente jugado el balón desde atrás, encontramos la razón por la que el centro del campo y los delanteros del Barcelona no fueron capaces de hacer circular con fluidez el balón en las zonas de peligro, unos, ni de protagonizar muchas ocasiones de gol, los otros.
El Athletic, salvo esa primera decena de minutos en la que disfrutó con el balón en los pies y pisó con peligro el campo azulgrana, dedicó lo mejor de sí mismo a mantener el buen orden defensivo para defender el tempranero gol que les daba ventaja en el marcador, un excelente cabezazo de Toquero, anticipandose a dos jugadores rivales, tras el magnífico lanzamiento de un corner sacado por Yeste desde la derecha. Si algo se puede reprochar al Athletic en esta primera parte no fue por su trabajo incesante, por su concentración, ni por su ilusión, sino su escasa presencia en ataque. Careció por completo de juego ofensivo, no enlazó ningún contrataque, no le llegó un solo balón a Llorente que le permitiera controlarlo, esconderlo unos segundos y desahogar un poco a un equipo que se iba metiendo cada vez más cerca de su portero. La ardorosa pero noble y limpia lucha bilbaina, con muy pocas acciones bruscas, daba la sensación de que iba a ser insuficiente ante un temporal azulgrana que más pronto que tarde terminaría por desatarse, Y fue el gol del empate barcelonista, en el que quizás no tuvo mucha fortuna Gorka por verse tapado por Amorebieta, el que cambió el rumbo del partido. El Athletic comenzó a acusar el derroche físico y el Barcelona por primera vez veía el patrón a seguir para derribar el muro rojiblanco. Hasta que el árbitro dio por finalizado el primer tiempo, los bilbainos sufrieron mucho, dieron las primeras señales de debilidad en forma de despiestes y cierta desorganización y confirmó que su juego de ataque había desaparecido. Con este panorama, la parroquia zurigorri veía como un alivio el paso por el vestuario: restañar las heridas futbolísticas, refrescar un poco las pesadas piernas e insuflar algo de autoestima eran los objetivos en el momento en que en la grada empezaron a aflorar los bocadillos de rigor.Se inició el segundo tiempo con un atisbo de regeneración por parte del Athletic. Durante unos minutos se pudo ver de nuevo, como al principio del partido, a los de Caparrós presionando en campo azulgrana, tratando de frenar su producción de juego en origen y buscando un nuevo gol que les pusiera otra vez en ventaja. Fue el canto del cisne rojiblanco: ni la presión tenía la coordinación inicial, ni el sobreesfuerzo del primer periodo fue inocuo. El terreno de juego parecía que se hacía más ancho y, sobre todo, más largo. Una buena noticia para los Messi, Xavi y compañía que tan poco habían aparecido antes del descanso. Los jugadores del Athletic empezaron a perseguir sombras, en medio de un gigantesco rondo puesto en funcionamiento por el Barcelona, cada vez a mayor ritmo y con aires de virtuosismo por momentos. No sólo se produjo un desfondamiento físico en las huestes de Caparrós, especialmente significativo fue el bajón anímico que los transformó en un equipo herido de muerte. Hasta el final del partido, con el handicap de recibir tres goles, golazos más bien, en tan poco tiempo, los rojiblancos sólo pudieron apelar a luchar sin cuartel hasta la última gota de su sangre debido más a la información contenida en los genes zurigorris que a su convicción en el éxito de la empresa. Una vez que la tempestad, tormenta perfecta de juego azulgrana, poco más que intentar reducir en lo posible el desastre se podía hacer. Algunos ramalazos de orgullo hacia el final, como queriendo enviar un mensaje al orbe futbolístico: este club hunde sus raices en la grandeza no en la vulgaridad, y el partido terminó con el Barcelona proclamandose muy justamente campeón del torneo copero.
Tan magnífico espectáculo, la mejor final de copa en muchos años, no podía tener un epílogo mejor. A las habituales escenas de vencedores cantando y riendo y de vencedores lamentandose y llorando, se sumó un “tercer tiempo” sencillamente sensacional. Atrás quedó lo poco de antideportivo que tuvoel choque, el corte de mangas de Touré a la afición rojiblanca y el botellazo que un energúmeno propinó a Alves. El pitido final dio paso al reconocimiento que los vencidos tuvieron para con los ganadores y, recíprocamente, de estos hacia aquellos. Y en la grada un espectáculo al que cuesta encontrar calificativos que se ajusten a su real magnitud: la afición culé gritando ¡¡¡Athletic, Athletic!!! Y la afición zurigorri reconociendo los méritos del triunfador, como la estruendosa ovación que recibió algún blaugrana como Xavi, y, especialmente, ese continúo animar a un equipo que fue inferior en el campo pero que fue muy superior en el espíritu colectivo de sus seguidores. No es nada nuevo, en tiempos mucho peores, dramáticos en lo deportivo, la afición del Athletic ha mantenido la llama, la esencia que se ha ido transmitiendo generación tras generación; era evidente que en una ocasión así no sólo no iba a fallar, al contrario: demostraría una vez más que es el valor principal que tiene este gran club.El carro del éxito está al alcance de cualquiera, subirse en él es muy fácil. Movilizar a veinticinco mil personas en Valencia, varios cientos de miles en Bizkaia y muchos otros en el punto más insospechado del planeta no se explica simplemente por el sentimiento de pertenecer a un club de éxito. El éxito es efímero, pero el Athletic es eterno. Ser del Athletic es más que llegar a la final o, incluso, ganarla. Anoche, los más viejos constatarían con una sonrisa complaciente que la llama del Athletic sigue viva, que las nuevas generaciones huerfanas de títulos y, en gran parte, criadas en la mediocridad futbolística de estos últimos años, no han perdido el tiempo, que han escuchado a sus mayores y se han enganchado al Athletic, sin más, sin artificios en forma de triunfos. Por eso se titula esta torpe crónica así. El “bel morir” de ayer garantiza el futuro de este club. El universo zurigorri está deseoso de que llegue pronto el mes de agosto. En la Supercopa se volverán a ver las caras el mejor equipo y el mejor club del mundo. Eso será otra historia. Y estaremos allí para contarlo.
La Final: La otra crónica
Así que me váis a permitir que ya que Trichet dice que la crisis está llegando a su punto de inflexión, aporte mi granito de arena recuperando el género del ladrillo, que tanta fama ha dado a este ambigú.
Pese a todo, estoy contento
Por supuesto que escuece perder una final. Pero aun así estoy contento. Una vez pasado el mal trago hay que hacer balance y lo mire por donde lo mire, éste es positivo.
Hace dos años, tan solo dos, un nutrido grupo de habituales de este blog y otros foreros de la web amiga celebramos una comida el día del partido contra el Levante en el que nos jugábamos lo que podría haber sido una hecatombe: nuestro primer descenso a segunda división. (Nunca olvidaré la palidez de MarioSila)Si aquella tarde de 2007 nos hubieran dicho que en dos años la mayoría de los asistentes iban a celebrar otra comida horas antes de otro partido trascendente, pero que no iba a ser contra el Levante, sino contra uno de los mejores Barcelonas de la historia, y no por evitar el descenso, sino por conseguir un título, creo que no nos lo hubiéramos creído.
Todo lo contrario: una de las cosas que manifestábamos algunos era la añoranza porque ese nerviosismo, esa expectación que sentíamos por el partido contra el Levante, la sintiéramos no por evitar una catástrofe, sino por conseguir un premio digno de nuestra historia. Y nos preguntábamos cunto tiempo pasaría hasta poder llegar a esa situación. Creo que algunos, aunque no nos atreviéramos a manifestarlo, incluso dudábamos si seríamos capaces de conseguirlo algún día.
Pues está aquí. Ha llegado en un plazo sorprendentemente corto. Y ha llegado en un momento muy necesario.
Hacía falta
La tremenda ilusión que se vivió en toda Vizcaya en vísperas del partido de vuelta contra el Sevilla, y la posterior explosión al lograr el objetivo en un partido vibrante en el que nos merendamos a uno de los gallitos de la liga, despertaron a la población de su letargo.
La angustia de los dos años bordeando el descenso, el periodo más largo de nuestra historia no ya en ganar un título, sino ni siquiera en jugar una final, estaba aletargando el sentimiento zurigorri en algunos sectores de la sociedad.
Sí; ya sé que cuanto peor estábamos más llenábamos San Mamés, dando una lección a otras hinchadas que desertan cuando vienen mal dadas. Pero estábamos perdiendo a un sector de la chavalería. Nunca se habían visto tantas camisetas de otros equipos, Barça y Madrid principalmente, en los patios de los colegios, en las calles y ... ¡hasta en Lezama!
Nuestro club solo era noticia por episodios como el positivo de Gurpegui, escándalos como los del juicio del contrato blindado de Nuñez o el malhadado "Caso Zubiaurre"
Nuestros derbis ya no eran contra Madrid y Barcelona, sino contra equipos casi deshauciados.
Y en tan solo unos pocos años, las maternidades de Vizcaya iban a alumbrar a la primera generación a la que sus padres no les contarían los éxitos que ellos habían vivido, sino ¡los que habían escuchado a los abuelos!Aunque al final la copa no venga a las vitrinas de San Mamés, la ilusión que hemos vivido, el ambiente de las calles, las banderas, los reportajes en TV ... Todo ello ha supuesto un chute de sentimiento zurigorri que necesitábamos como el comer. A los chavales ya no hay que explicarles lo que significa el Athletic: lo han vivido y hasta están ya capacitados para explicárnoslo a nosotros. Eso sentí anoche cuando trataba de engujar las lágrimas de mi hija y me acordaba de la frase de MarioSila: una vez que uno llora por su equipo, la cosa esta terminada. Ya no hay vuelta atrás.
Pero además, creo que hasta los más iconoclastas de nuestros seguidores, esos que quieren que nos dejemos de romanticismos y fichemos extranjeros, han de reconocer que la final de ayer, aunque saldada con una derrota, ha sido el trinfo de la mal llamada "filosofía"
Lo que nos hace fuertes
Hace apenas unos días dieron la vuelta al mundo las imágenes del Barcelona noqueando al Madrid en su propio feudo con un contundente 2-6. Y pudieron ser varios más de no ser por Casillas.
Ningún equipo, salvo tres o cuatro de la élite mundial, hubiera dado un duro por su propio pellejo ante la perspectiva de jugar una final contra ese equipo.
Y sin embargo, ahí estábamos nosotros, con un equipo mediocre como el nuestro, creyendo contra toda lógica que podíamos ganar la final. Y no lo decíamos como el niño que va cantando por el pasillo a oscuras para ahuyentar sus miedos, no: lo decíamos en serio. Y yo lo sigo diciendo: podíamos haber ganado.
Esa confianza en la victoria es condición necesaria, aunque ayer vimos que no suficiente, para ganar a un equipo como el Barcelona. Y esa confianza, muy superior a la que hubieran sentido equipos mucho mejores que el nuestro, procede de nuestra singularidad. Procede de haber tenido la sensación, desde hace semanas, que el fútbol no son siempre once contra once, sino que cuando nosotros andamos por medio puede convertirse en cosa de toda una provincia contra once futbolistas. (Por no hablar de la impagable afición que tenemos fuera de Vizcaya)
Así eliminamos al Sevilla: no fue por la pizarra de Caparrós, por la clase de Toquero, ni por nada semejante: fue por el empuje de una afición que se siente diferente. Y esa diferencia nos da superioridad numérica aunque juguemos contra un equipo en racha de una ciudad mucho más grande y mucho más cercana y mejor comunicada con el escenario del encuentro que la nuestra.Los que desde dentro nos quieren cambiar deberían darse cuenta que las mediocridades -no tenemos pasta para más- rumanas o argentinas que pudiéramos traer, tal vez parchearían el equipo en un par de demarcaciones y presentaríamos alineaciones que "sonarían" mejor. Pero habríamos hecho como Sansón al cortarse el pelo: nos habríamos privado de nuestra mejor arma. Fichar extranjeros tal vez sume algo, pero también resta mucho. Que no se nos olvide.
¿Un paréntesis cerrado?
No comparto esa teoría de que culés y athleticzales seamos como hermanos enfrentados al enemigo común, el centralismo filofranquista encarnado por el Madrid. Ello van a lo suyo y nosotros a lo nuestro. Y futbolísticamente no nos parecemos ni en el blanco del ojo.
Pero de ahí a añadir al Barça a esa lista negra de enemigos irreconciliables que parece que nos empeñamos en hacer crecer año tras año, hay un paso. O más de uno. Y no quiero darlos.
A mí me basta con mi odio atávico al Madrid y con sufrir pacientemente el que nos tienen los vecinos de Donostia. No necesito más. Me gusta que el fútbol me sirva para hacer amigos, no enemigos.
¿A qué viene esta moralina?
Recuerdo la final de 1984. Antes de la misma, como el ambiente estaba caliente por la pasada lesión de Maradona, en una entrevista a Piru Gainza en TVE, el mito rojiblanco manifestó su preocupación por el hecho de que dos aficiones que nunca se habían llevado mal anduvieran a la greña. Luego pasó lo que pasó al acabar el partido. Y luego han venido otras cosas, como los gritos de "a segunda" que no hace mucho nos cantaban en Camp Barça.
Pero aún así, anoche cuando ví imágenes de barcelonistas en la carpa de Athletic paseándose con total normalidad, y ví también a culés entre la afición bilbaína, y athleticzales entre el público blaugrana sin que hubiera problemas de convivencia, me llevé una gran alegría. Y me quedo con la imagen de los jugadores del Barça dando la vuelta de honor aplaudiendo y recibiendo los aplausos de nuestra afición. Prefiero esa imagen mil veces más que la de la exhibición de kárate de hace 25 años (aunque más hubiera preferido ver a Etxebe levantar la copa, y no a Puyol)No digo con esto que ahora vayamos a ser amiguetes y tal, no. Pero espero que se haya cerrado el ciclo de la agresividad. Y no pude por menos de acordarme del gran Piru: estaría contento.
El futuro inmediato
Y queda la UEFA. Y la Supercopa. Vamos a volver a Europa y en un par de meses nos vamos a jugar otro título contra el Barça, incluyendo un partido en San Mamés en el que igual se impone la lógica pero en el que seguro que volveremos a vivir la magia de la ilusión zurigorri.
Y en cuanto a la UEFA, ya se, renano, que a no ser que lleguemos muy lejos los partidos que vamos a poder ver van a ser contra equipos tan poco glamurosos como el Partizán de Bollullos o el Dynamo de Villaconejos, pero necesitamos el dinero de la recaudación, el que, poco o mucho, aflojen las TV y sobre todo reafirmar aún más nuestra autoestima y dar otro paso adelante en nuestra recuperación.El tema espinoso que queda es que si preparar bien la copa casi nos cuesta volver a sudar sangre para no bajar, a ver qué pasa el año que viene con liga, copa, supercopa y UEFA. Sobre todo teniendo en cuenta que la eliminatoria previa de la UEFA (no pasarla sería como no haberse clasificado) y la supercopa nos van a llegar muy pronto y nos van a complicar la pretemporada, tema este al que ya sabemos que somos muy sensibles.
Pero de eso, la planificación de la plantilla y la temporada que viene, ya hablaremos otro día.
miércoles, 13 de mayo de 2009
La indignación de Palomar
Amigos bloggeros: el reparto de entradas no ha contentado a los socios, ni a los jugadores, ni a los ex-jugadores, ni a las peñas, ni a los patrocinadores de la Fundación ... ni a Fermín Palomar.Leo asombrado en El Correo de hoy:
Palomar carga contra la junta por darle «menos entradas» de las que merece
«Si hay gente que lleva un año en el club y recibe 50, yo tendría que tener 5.000», denuncia el vicepresidente segundo
El vicepresidente segundo del Athletic, Fermín Palomar, arremetió ayer con dureza contra sus compañeros de junta por cómo se ha gestionado el reparto de entradas para la final entre los miembros del órgano de gobierno rojiblanco. El empresario censuró que ha salido perjudicado en la adjudicación de localidades. «He cogido muchísimas menos de las que me merecía y, desde luego, muchas menos de las que me habían prometido», criticó en declaraciones a Radio Bilbao. Es más, consideró que su antigüedad en Ibaigane -lleva 16 años- le concede el privilegio de contar con más tíquets que el resto de la directiva. «Yo entiendo que si hay gente que es socia desde hace un cuarto de hora y lleva un año en el club, si tiene 50 entradas yo debería tener 5.000», denunció.
A escasas 30 horas para que arrancara un partido histórico en Bilbao y cuando ya se habían silenciado los ecos por el desafortunado sorteo de localidades entre los socios, Palomar retomó la polémica de las entradas con tanta vehemencia que sus palabras han generado un gran malestar en muchos de los componentes de la junta, que han calificado su actitud de «irresponsable». De hecho, Fernando García Macua acogió estas manifestaciones con un profundo malestar y fuentes del entorno más próximo al presidente aseguraron que debía de destituirle de forma fulminante o «sugerirle que dimita en cuanto ponga el pie en Bilbao».
«Es mentira»
Sin llegar a desvelar la cantidad de localidades que le han consignado -«no te voy a decir el número exacto porque es una chorrada», comentó Palomar a Radio Bilbao en Valencia-, el empresario arremetió «alto y claro» contra el rumor que le acusa de ser uno de los grandes beneficiados en el reparto. «Es mentira. Fermín Palomar y Juan Manuel Delgado somos los que más tiempo llevamos en el club. Así y todo, no somos los que más entradas hemos cogido. Y estoy hasta las narices de los bulos, porque voy por la calle y tengo que aguantar tonterías de entradas por aquí y por allá», reprochó.
En este sentido, Palomar, a preguntas del periodista, sugirió que ese «rún-rún» podría haber salido de algún sector de la directiva que sintiera envidia de su persona. «Si yo estuviera fuera del club -explicó- y hubiera una persona como Fermín Palomar yo entendería que Fermín Palomar tuviese más entradas. Y lo entendería porque es normal que una persona que lleva tantos años tenga más compromisos que uno que acaba de llegar, que no le conocen y que tiene que decir por la calle que es directivo porque no le conocen. En este club somos todos iguales a la hora de coger entradas, pero a la hora de las elecciones, de recoger firmas, parece que no se cuenta para nada», se quejó.En su carrusel de ataques, Palomar desveló que habrá «100-200-300 personas» que se han quedado en Bilbao «por mi culpa». «Y ahora vienen 23 amigos, ¡amigos, eh!, sin entradas, después de pagar el avión y dos noches de hotel», descubrió enojado el vicepresidente segundo.
lunes, 11 de mayo de 2009
La Final: el prepartido

En preparación de la final, y como no sé cómo vamos a andar mañana entre blogeros que salen ya para Valencia, los administradores haciendo la maleta, etc, abro esta entrada sobre la final para que vayamos escribiendo lo que se nos vaya ocurriendo, ya sea desde el punto de vista futbolístico (tácticas, bajas del Barcelona) o el meramente lúdico (ambiente en Valencia, detalles del viaje, etc.)
Espero que la próxima entrada sea con la crónica de Tao, explicando cómo ganamos la copa.
domingo, 10 de mayo de 2009
El Athletic abandona la zona Euro
Veamos el caso de Italia, por ejemplo. Los de la bota han sido siempre reacios a las reformas estructurales y por eso, periódicamente tenían que compensar su contínua pérdida de competitividad con devaluaciones de la lira.
Unidos al euro han perdido esa posibilidad, por lo que frecuentemente se alzan voces pidiendo la salida del euro y la vuelta de la lira.
Hasta ahora han resistido esa tentación. No sabemos lo que harán si la crisis se agudiza.
Pero en todo caso, alguien se les ha adelantado: el Athletic.Nuestra sabia directiva ha decidido abandonar el euro. Según ha sabido este ambigú, en la carpa de los jardines del Turia solo se podrá utilizar una nueva moneda, que a falta de nombre oficial vamos a llamar provisionalmente Hiriako Txapa.
La Hiriako Txapa ha sido ya acuñada por una empresa levantina. Un corresponsal de este ambigú, destacado al mediterráneo, ha tenido acceso a varias unidades cuyas fotos publicamos gustosamente en la entrada.
Lo que no entendemos es para qué hemos creado una nueva moneda y hemos proscrito los euros de la zona Athletic de Valencia.
Lo de usar tickets para las consumiciones en los bares durante ciertas aglomeraciones no es nuevo. El que suscribe lo ha visto a menudo en campos de fútbol e incluso en las óperas del Euskalduna. En el Euskalduna el invento duró poco, supongo que por las protestas del público, al que le parecía una lata. En los estadios todavía se ve mucho este método.
Siempre he dudado de las ventajas de tener que hacer dos colas en vez de una. Pero por lo visto el sistema debe tener alguna ventaja cuando se sigue usando. La principal debe ser que se evita perder el tiempo con los cambios. Por ejemplo: si una birra cuesta 1,80, vendes tickets azules (birras y refrescos) y al cobrar solo cojes el ticket, si tener que ir a la caja a por los cambios. Tickets más caros y de otros colores pueden valer para cubatas u otras consumiciones más caras. Bien. Hasta aquí llego.
Pero por lo que se ve en las fotos, aquí no hablamos de eso. Aquí hablamos de una paridad 1 euro = 1 HiriakoTxapa. Y no veo por ninguna parte la ventaja de pagar con la nueva moneda a pagar con el euro normal. Si las monedas Athletic, en vez de adaptarse al coste de las consumiciones, tienen el mismo valor nominal que una moneda de curso legal, ¿dónde esta la ventaja?Hay una clara: para no hacer varias veces cola tenderemos a cambiar mucho dinero de golpe, y una vez cambiado la tendencia es a gastarlo todo, probablemente más que loque hubieras gastado de otra forma; o también a quedarte con el sobrante como recuerdo. O sea: otra forma de exprimir al aficionado, aunque se con su complicidad más o menos voluntaria, más o menos manipulada.
Pero hay otras consideraciones más inquietantes.
1.- ¿Cómo es que a un cliente de este ambigú de viaje por levante ya le han enseñado estas monedas? ¿Quién controla que no se hayan puesto en circulación antes de tiempo?
2.- ¿Cuánto cuesta acuñar estas monedas? ¿A quien se le han encargado y con qué criterio?
3.- ¿No es un sistema que se presta a la desconfianza? Si nuestro amigo ya tiene una, ¿quien nos dice que ya hay cientos o miles circulando? ¿a quien se le han dado? ¿las han pagado? Si alguien quiere invitar a los amigotes a costa de las cuentas generales del club, ¿no sería este un buen sistema? ¿acuñar moneda y dársela sin contrapartida?
No me atrevo a asegurar nada. Pero veo pocas ventajas, muchos inconvenientes y algunas sombras.
Una cosa más relacionada con la final que no entiendo. Y van ...
viernes, 8 de mayo de 2009
La leyenda del indomable.

"Hoy es el gran día. Siento que esta extraña habitación gira y gira sin parar. Mi corazón late desbocado. Cierro los ojos y trato de respirar profundamente. Escucho los ruidos inconfundibles del vestuario, el golpeteo de los tacos sobre el suelo, los últimos recordatorios del mister que suenan como una letanía, las voces de mis compañeros, sus gritos de ánimo.....ese repetido e infinito ”vamos, vamos, vamooooooos”.
La mano de quien está sentado a mi lado golpea mi muslo. Sin duda ha percibido mis nervios a flor de piel. Abro los ojos, le miro, me sonríe. Curioso mi compañero, un hombre tranquilo y ,casi diría , tímido en la vida normal que se transforma, hasta el infinito, cada vez que se pone nuestra camiseta. En sus ojos, ahora mismo, se dibuja toda la fe, la determinación, el compromiso, el ánimo y la entrega que nos ha hecho grandes.
Cierro, nuevamente, los ojos. Una eterna canción llama, una y otra vez, a las puertas de mi cerebro.... “Athletic gorri ta zuria..... maite zaitu erriak”....Me recorre un escalofrío porque, hoy, más que nunca, he comprendido su significado. El amor de un pueblo, amor eterno, porque toda la historia de este viejo club está aquí mismo, a mi lado. El amor de un pueblo, amor eterno, porque junto a mí desfilan, ahora, tantos y tantos jugadores de leyenda, aquellos que han convertido en indomable a este equipo, los que han forjado, partido a partido, su espíritu. Sí, sé que ellos, los vivos y los muertos, una vez iniciada la batalla, me enseñarán el camino.Por fin, ha llegado el momento. Desfilamos por el túnel y allí topamos, por vez primera, con nuestro adversario. Miradas perdidas en el infinito. Concentración máxima. Cruzo la vista con uno de los más afamados entre ellos y percibo la sonrisa de quien quiere aparentar sentirse superior. Pero yo sé bien lo que hay detrás de eso. Nos conocen, saben de nosotros, y en el fondo, nos temen. Son conscientes de que no vamos a desfallecer jamás, que a cada golpe recibido volveremos a levantarnos y seguiremos peleando hasta el final. Saben que este escudo que llevo cosido en mi pecho me hará correr más cuanto más cansado esté. ¿Podrá él sentir lo mismo?. Lo dudo.
Ya percibo, al fondo, la luz de los focos. El corazón vuelve a acelerarse. Salto al césped, y el espectáculo se vuelve inenarrable. Allí están ellos. El amor de un pueblo, amor eterno, en zurigorri, hecho carne. Miles y miles de gargantas rugiendo al unísono. "Athleeeeeeeetic!!!!!". Todo aparece inundado de rojo y blanco. Sus cánticos retumban, sin descanso, atronadores. Mi piel, como la suya, se eriza. No hay nada comparable a lo que ahora siento.Allí están, felices, los mayores, los que vuelven a sentir hoy lo mismo que sintieron hace veinticinco años, y allí están , también, los más jóvenes, aquellos a los que este enorme torrente de emociones les visita por primera vez. Mis ojos se humedecen ante ese espectáculo, me siento levitar sobre el césped. No os podemos fallar. Con esta afición detrás, animando sin cesar como solo ella sabe hacer, sé que no hay balón al que no pueda llegar, que no habrá disputa que no pueda ganar, que no habrá regate, ni pase, ni remate, ni estirada imposible. Hoy demostraremos lo que significa ser un león.
No sé cómo acabará la noche, ni cual será el resultado final, pero si sé una sola cosa, cuando todo esto acabe, os lo prometo, estaréis orgullosos de nosotros. Suena el silbato, doy el primer paso hacia la gloria."
Hace tiempo, en un relato similar producto de otro partido, de otra final ajena, añadí una nota final: "Solo sueño que en un futuro no muy lejano, estos mismos pensamientos salgan de un corazón de león. Y que yo pueda volver a verlo."
Ahora que miro mi camiseta, antes de doblarla en espera del Martes, ni siquiera pienso en el triunfo. Solo quiero que al finalizar el encuentro pueda sentirme orgulloso de mi equipo. De ellos y de nosotros.El tiempo ha llegado, Valencia espera.
Yeste sí, pero ... ¿dónde?
Creo que fue el ratoncito el que lo dijo el otro día: el del miércoles es un partido para Yeste.Si lo que quiso decir el nada miserable roedor es que es el tipo de partido en el que más posibilidades tenemos de que nuestra intermitente estrella zurigorri brille de verdad, acercándose al jugador que pudo ser y no fue por su mala cabeza, entonces estoy de acuerdo: es un partido para Yeste.
Y lo dice uno que es habitualmente muy crítico con el peor sacador de corners de la historia del Athletic. Pero sí: en este partido Yeste puede dar lo mejor de sí mismo.
Mi problema empieza cuando empiezo a intentar imaginarme dónde va a jugar.
Para mí es un mediapunta nato. Pero en el esquema que seguimos con Caparrós no hay cabida para esa función.
Se le suele poner en banda izquierda. Pero ahí está Alves. Y por muy buen concepto que tengamos de Koikili, la idea de verle tratando de cubrir él solito al previsible tandem Alves-Messi se me antoja algo arriesgada.
Se le puede poner de pivote con Orbaiz. Apuesta por el "jogo bonito", pero también muy arriesgada. No veo suficiente trabajo físico ahí como para evitar que el Barça domine a placer el centro del campo con el consecuente roto que nos harían.
¿Ponerle con Javi Martínez y dejar a Orbaiz en el banquillo? No le veo a Orbaiz conformándose con ver la final desde la banda. Ni tampoco lo deseo.
Solo me queda pedir a la Federación que nos permita alinearle en un esquema 12 contra 11, pero me temo que Villar, por miedo al "qué dirán" nos desilusionaría.
Así que estoy perplejo. Y como hacen en la web amiga, abro una encuesta de las que tanto gustan al renano de Rekalde.
Yeste titular en Valencia, ¿sí o no?
Si la respuesta es no, enhorabuena: le han correspondido directamente y sin sorteo dos entradas para la conferencia que el día 13 a las 17,00 en los Jardines del Turia la Profesora Euup dará sobre el tema: "David López, Fran Yeste y el balón parado: una reflexión antropológica".Si la respuesta es sí, conteste en que demarcación le pondría:
a) Mediapunta, cambiando de esquema.
b) En la izquierda: con un par.
c) En el centro del campo, que Fran tiene huevos para eso y para más.
d) En lugar de Ocio (esta posibilidad la incluyo por el renano)
e) En otro puesto (especificar)
Entre todos los que contesten esta parte de la encuesta, el notario del Athletic sorteará un crucero de dos días por el Urumea en gasolino, con todos los gastos pagados y en compañía de MarioSila. Derecho a roce.
jueves, 7 de mayo de 2009
Anoche en Swindle Bridge
Anoche me organizé para ver el Chelsea-Barça. Además de la promesa de ver un buen espectáculo futbolístico, me animaban la curiosidad por ver en qué quedaba la supuesta superioridad blaugrana ante un equipo de fútbol de verdad (el Madrid actual es una casa de putas; lo siento Piston) y sobre todo la posibilidad de sacar conclusiones de cara a la final de Valencia.La verdad es que lo que ví y sentí da para una entrada.
De la neutralidad al forofismo azul
En los días anteriores había escuchado toda clase de teorías sobre qué resultado nos convenía más. La mayoría opinaban que es bueno que el Barça empiece a pensar ya en el ManU y en la final de Roma, que eso les distraería de nuestra final.
Pero un sector minoritario opinaba lo contrario: que una derrota quebraría la dinámica ganadora del Barça, dañaría su moral, y les haría jugar lo que queda de temporada más que con tensión, con una ansiedad que suele ser mala consejera.
Yo no lo tenía claro. Pero a medida de que avanzaba el partido me fuí indignando y terminé animando al Chelsea desde mi butaca, más allá de ningún cálculo sobre nuestra hipotética conveniencia.
Y es que lo que ví me pareció una estafa, un timo, un atraco, un engaño.
¿Por qué?
Por dos razones: el arbitraje y la propaganda Goebbelsiana que rodea al Barça. Y ojito: que ambas cosas se pueden repetir en nuestra final. Por supuesto, perjudicándonos.
El árbitro valiente.
En el descuento, los locutores calificaron al trencilla de "valiente" Pues a mí el calvo que arbitró me pareció un sinvergüenza, con todas las letras. Salió al campo con una decisión tomada de antemano: no pitar penalties. Solo así se explica la serie de faltas máximas que escamoteó al Chelsea. La única falta que vió en el área la sacó fuera sin pestañear. Y todavía dicen que era valiente. Lo que era es un jeta. Impidió varias veces que el Chelsea marcara el 2-0 que hubiera sentenciado la eliminatoria e incluso en el descuento se comió un despeje con el brazo en el área del Barcelona. Indignante.
Todo ello jaleado por una retransmisión bochornosa.
No fue solo que los brazos de los blaugranas se convertían en pechos cuando los centros o remates ingleses impactaban en ellos, no fue solo que invocaran la "justicia" para que el Barça empatara cuando acaban de reconocer que no tiraron un balón entre los tres palos en todo el partido.Es que todos los comentarios, desde el principio hasta el final, fueron un nauseabundo acto de propaganda ad maior Barça gloria, atropellando la razón, la justicia y cualquier vestigio de objetividad. Aquello no era Canal Plus, era Barça TV.
Y todo ello salpicado de una concepción del fútbol estrecha y falsa, según la cual el Chelsea es un "equipo vulgar" con una propuesta futbolística "cicatera" en contraste con el magnífico fútbol de un Barça que, a diferencia del Chelsea, no conseguía acercarse con peligro al área de Czech.
He escuchado en el mundo del Toro que el mejor aficionado es aquel al que más toreros le caben en la cabeza. La frase, tal y como me la han explicado, quiere decir que un buen aficionado debe apreciar más de un estilo de torear.
Aplicando esa visión a lo que nos ocupa, no habría estilos buenos y malos de jugar al fútbol, sino formas buenas y malas de interpretar estilos igualemente válidos.
Como nos afecta esto (I): los medios
Esto que puede parecer una disquisición teórica, tiene muchas consecuencias prácticas para nosotros.
Esta visión tan estrecha de lo que es fútbol nos excluye. Nos convierte en apestados. Nos demoniza.
No estoy hablando de la forma mala de hacer nuestro juego, esa que lamentablemente hemos presenciado tantas veces en los últimos años. No. Estoy hablando incluso de la forma buena de jugar nuestro fútbol: la que hemos visto ante Valencia, At. Madrid, Sevilla ...
Esa forma de jugar, que tiene como modelo más a lo que ha hecho el Chelsea en esta eliminatoria que a lo que hace el Barça, es el mal, y el Barcelona el bien.Un equipo como el nuestro que trate de ganar un partido, no digamos ya una final, se convierte en la encarnación del mal futbolístico, que trata de estropear el espectáculo que los buenos de la película tratan de dar. Para evitar que se salgan con la suya, los comentaristas no vacilan en invocar, como anoche, a un supuesto dios futbolístico que ponga las cosas en su sitio y evite que los del "anti-fútbol" hagan otra cosa que el pasillo a los héroes inmortales del equipo del "fútbol-espectáculo"
Y si ese dios futbolístico no aparece, al menos se ha creado el caldo de cultivo necesario para que otro personaje haga su trabajo: el árbitro.
Como nos afecta esto (II): El arbitraje
No hace falta pediros un ejercicio de imaginación. La actuación estelar de Muñiz en San Mamés está demasiado reciente. Ese es el tipo de arbitraje modelo que exije esta visión maniquea de "equipo rico y bueno contra equipo pobre y malo"
La conversión del fútbol técnico en el único fútbol y el fútbol físico en anti-fútbol (soy consciente de que estoy simplificando, pero si me pongo a matizar esta entrada no terminaría nunca) hace que el árbitro ideal no sea el que imparte justicia, sino el se convierte en un Robin Hood a la inversa, que roba a los pobres para dar a los ricos. Se trata de garantizar que la estrella dé espectáculo y que el jugador más humilde no pueda emplear sus toscas armas para tratar de evitarlo. Al pobre se le pide que dé el partido por perdido, que no fastidie la fiesta del fútbol; y a cambio cuando metamos el cuarto o el quinto ya levantaremos el pie para no humillaros demasiado. O no; ya veremos.
Ese es mi miedo principal para la final: que ni siquiera nos den la opotunidad de plantar cara, que nos dejen claro desde el principio que no se nos va a permitir ser otra cosa que un sparring para una demostración de fútbol espectáculo.
A mí me gustaría, en cambio, un arbitraje justo. ¿Pido demasiado?
Uno que no permita los piscinazos de las figuras. Uno que si el Barça sufre a balón parado, no deje de pitar penalty si se produce un agarrón descarado o varios reiterativos aunque no sean tan descarados. Uno que si no nos deja emplear los codos, tampoco se los deje emplear a ellos. Uno que no juzque que el que Henry le dé un codazo a Javi Martínez no es ni falta pero que si es al revés es tarjeta amarilla. Uno que no piense que una estrella puede entrarle duro a un tal Toquero y que no pasa nada pero que si le entras a Messi hay que cortarlo de raiz. Uno que no intimide con tarjetas amarillas prematuras a los defensores de los megacracks. Uno que no crea que el jugador bueno, además de su superioridad técnica, tiene derecho a que le dejen dar sin recibir.En suma: uno que no distinga colores, caras, famas, ni categorías. Que no nos regale nada, pero que tampoco nos lo quite. Repito ¿Es mucho pedir?
Me temo que sí.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Hace cincuenta y un años
Incluso, llevados del inquebrantable optimismo bilbaíno, somos muchos los que sospechamos que Toquero está llamado a ser el Endika de esta final, y que derrotará con su gol a los Messi, Eto'o y compañía, al igual que Endika fue el verdugo de Schuster y Maradona.
Pero desde el 2-6 que los culés consiguieron en Madrid, mi referencia ha cambiado y lo que me viene a la cabeza de forma recurrente son las viejas historias escuchadas a mi aita en relación con la final de 1958.
Situémonos: el Madrid, liderado en el campo por Alfredo Di Estéfano, y en los despachos por D. Santiago Bernabéu, tuvo probablemente su edad de oro en la segunda mitad de los años cincuenta. Fue entonces cuando ganó de forma consecutiva cinco copas de europa (de 1956 a 1960), algunas de ellas con una superioridad incontestable, como la de 1960, en cuya final se impuso al Eintracht de Frankfurt por un contundente 7-3, la mayor goleada lograda jamás en una final de la Copa de Europa.En la mitad de ese glorioso lustro, en la temporada 1957-1958, el Real Madrid avanzaba imparable por España y Europa. En España ganó la liga, entonces de 30 partidos, con 76 goles a favor y 26 en contra, y 45 puntos. Eso sí: solo tres por delante del Atlético de Madrid que fue segundo. (El Athletic fue sexto en aquella liga de dieciseís equipos, con 32 puntos, y un discreto balance de goles de 56 a favor y 48 en contra)
En la Copa de Europa, los merengues jugaron siete partidos, con un balance de cinco ganados, uno empatado y uno perdido. El balance de goles fue de 25 a favor y 7 en contra. Di Estéfano fue el máximo goleador con 10 goles y en la final, jugada en Heyssel (Bruselas) se impuso en un reñido partido al AC Milan, que plantó cara a los blancos adelantándose dos veces en el marcador. Pero dos veces los de Madrid igualaron el partido: los noventa minutos terminaron con empate a dos (Di Estéfano y Rial por el Madrid; Schiaffino y Grillo por el Milan) Gento, en la prórroga, marcó el 3-2 definitivo.En visperas de la final, la euforía blanca era comprensible: con el doblete en el bolsillo solo el Athletic les separaba del triplete.
Y el Athletic no era tan temible como antes. Es cierto que hacía dos había logrado un doblete, pero los rojiblancos no vivían su mejor momento como atestigua su discreto sexto puesto en la liga.
Además, los antecedentes no invitaban al optimismo: en liga, los blancos golearon al Athletic en el Bernabéu con un contundente 6-0 y ganaron cómodamente en San Mamés 0-2. No: el Athletic no estaba en su mejor momento.
Para más inri, el partido se jugaría, no en un campo neutral, sino en el propio Bernabéu. Enrique Guzmán, entonces presidente del Athletic, batalló lo indecible para cambiar el escenario de la final. Le asistían la razón y el sentido común. Pero estamos en 1958, el Madrid es el equipo del régimen, que viene de reivindicar a las españas en el concierto mundial con su tercera Copa de Europa consecutiva y no era cuestión que estos tipos de una "provincia traidora" vinieran a aguar la fiesta. El General Camilo Alonso Vega, ministro de Gobernación y uno de los "duros" del franquismo, intervino personalmente para que Guzmán dejara de dar la vara.Por cierto: se le atribuye al mismo Alonso Vega haber despachado a un propio al vestuario del Barcelona en el descanso de un Barça-Madrid para hacer ver a los culés lo inconveniente de que el Madrid perdiera la liga y con ella la posibilidad de volver a pasear el nombre de España por Europa: el Madrid ganó el partido en la segunda parte.
Pero volvamos a la final de 1958. El triple campeón de Europa y campeón de liga recibe en su campo a lo que se presenta como un equipo de aldeanos al que en la liga le han cascado un resultado acumulado de 8-0.
A favor del Athletic solo juegan dos factores: su historia (Rey de copas) y que en aquella época los extranjeros no podían jugar la copa, por lo que Puskas y Kopa no pudieron jugar. Sí lo hicieron otros extranjeros nacionalizados con la bendición del régimen: Santamaría, Rial y el considerado hasta ese día el mejor jugador del mundo: Alfredo Di Estéfano. Y digo hasta ese día porque ese mismo 29 de junio en Suecia, Brasil ganaba su primera copa del mundo frente a los anfitriones con un joven jugador de 17 años que asombró al mundo: Pelé.

Tampoco Gento fue de la partida por una inoportuna lesión.
Pese a esas bajas, el Madrid presentaba en su estadio un equipo temible y todo estaba preparado para una fiesta merengue, festejando en su campo y ante su público un histórico triplete.
Pero como dijera años más tarde un entrenador merengón, fútbol es fútbol y gol el gol. El choque empieza trabado y de repente, en el minuto 20, Arieta I, humilde sucesor del mítico Zarra como ariete rojiblanco, se zafa del marcaje del Uruguayo Santamaría y de disparo cruzado bate a Alonso, cancerbero madridista.
El desconcierto hace presa en público y jugadores, y sin tiempo para rehacerse del sorprendente gol zurigorri, tan solo tres minutos después Mauri engancha una volea que significará el 2-0 definitivo, trayendo la sorpresa y una desbordante alegría.
Mi aita era un veterano del Athletic. Presenció el 12-1 al Barcelona (record), vivió los dos dobletes consecutivos de Mr. Pentland (otro record), y varias finales, incluída la que se la ganó al Valencia en Barcelona y en la que su hermano -veterano del ejército de Euskadi- casi llora de rabia e impotencia cuando rodeados de varios cientos de "flechas" venidos de Valencia tuvieron que levantar el brazo al principio del partido. Mi tío acabaría efectivamente llorando, pero de alegría al terminar, porque pese a la injusta expulsión de Zarra (la única de su carrera) un gol de Iriondo en el descuento significó el 3-2 que permitió traer la copa en propiedad.
Pues bien: de todos esos momentos de gloria, para mi aita no hubo nunca otro mejor que el de aquella final de 1958. Y creo que fue, especialmente, por el contínuo bombardeo de todos lo medios acerca de la incontestable superioridad del considerado "mejor equipo de mundo" y de como tanta prepotencia se estrelló contra los once vascos que saltaron esa tarde al Bernabéu. Recordémoslos: CARMELO, ORUE, GARAY, CANITO, MAURI, ETURA, ARTECHE, AGUIRRE, ARIETA, URIBE y GAINZA.

Cincuenta y un años después, la historia lleva camino de repetirse. Esta vez el campo es neutral y no hay ministros de Gobernación intimidando a nuestro presidente. El Barça todavía no será campeón de Europa, pero después del 2-6, tan seguido del 4-0 que le endosó hace poco al Bayern, hacen que las loas a la superioridad blaugrana sean parecidas a las de entonces.
Nosotros tenemos peor equipo que el de los cincuenta, y el Barça podrá alinear a toda su artillería. Pero si una lección hay que aprender de 1958 es que los partidos no se ganan sin jugarlos. Habrá que jugar, y allí estaremos para verlo. ¿Verdad Piston?
¡Ah! Y Tao ha prometido una de sus impagables crónicas. La leeremos a nuestra vuelta de Valencia.
jueves, 23 de abril de 2009
A vueltas con el sorteo ¿socios falsos?

Nuestra cliente Beti-Zurekin ha realizado un interesante estudio en la web amiga.
Basándose en datos recogidos del listado de socios que el club expuso públicamente durante el periodo previsto para las comprobaciones oportunas antes de inciar el periódo de designación de compromisarios, basándose en datos recogidos de otros foreros, y cotejando dicha información con la famosa lista publicada por Macua , nuestra amiga llega a una serie de conclusiones que transcribo por su interés, sin que eso prejuzgue que la gerencia de este ambigú haga suyas dichas conclusiones (lo digo para no tener que mandar una carta a MacuaVisión rectificando)
Estos datos se pueden comprobar en el listado Oficial de Socios del Club que ha estado a disposición de los socios en las oficinas de Ibaigane hasta el 30 de Marzo, de cara a la formación de la nueva Asamblea:
Código de Socio Fecha de Alta Número de Socio al 2009
------------------ --------------- ----------------------------
112.xxx ................... Abril-2006 ...................33.0xx
121.xxx ................... Abril-2007 .................. 33.9xx
Número de socios en el Athletic Club: 34.373.
En el listado del sorteo, no puede haber más de 473 socios posteriores al socio 33.9xx, el del código 121.xxx(34.373-33.9xx=473).
Y mucho menos 473 agraciados.
En el listado de agraciados, hay CIENTOS de códigos de socio FALSOS e INEXISTENTES
Códigos de socios agraciados entre los registros 4842 y 7437:
Contador de entradas - Código de Socio afortunado
Desde:
2830 122016
2831 122938
2832 122947
Hasta:
2958 125673
2959 125692
2960 125743
Códigos de socios agraciados entre los registros 18428 y 25746, y entre el 1 y el 717:
Contador de entradas - Código de Socio afortunado
Desde:
11361 122002
11362 122014
11363 122017
Hasta:
11838 125853
11839 125854
11840 125863
En total, 609 socios.
(Ver post original completo aquí)
martes, 21 de abril de 2009
Las entradas del Ambigú: decisión final
Mi socio me sugiere en la entrada de los "demasiados" que adjudique las entradas del Ambigú a MarioSila y Tao.Descartado el sorteo puro por la falta de masa crítica de gente apuntada, ya había decidido adjudicarlas a dedo, y estaba dudando entre cuatro opciones:
a) Nepotismo. Hay gente de mi familia que podría estar interesada. Lo he descartado.
b) Primero las damas. Como MarioSila renuncia a su privilegio femenino y Euup ya tiene entrada, irían directamente a Beti y Txusi.
c) Contribución al Ambigú. No olvido las crónicas del europeo del maestro Tao ni las magníficas entradas de MarioSila (que es lo que propone mi socio)
d) Hacer un reconocimiento a la labor de los compromisarios independientes tan injustamente tratados. Como la de la pamela ya tiene entrada, entonces irían al actor porno Bob y a Jaburu.
Estando en esas dudas, va mi socio y se decanta, sin haber hablado conmigo, por la opción Tao-MarioSila.
Con eso se resuelve la cuestión. y no se hable más:
MarioSila y Tao Te King: poneos en contacto conmigo (vía almirante en el caso del general y vía interno de la web amiga en el caso de Tao) y ya veremos como quedamos para que os haga llegar las entradas (y vosotros me hagáis llegar a mí la pasta, claro). Decidme también, para el caso de que pueda elegir, si queréis las más caras o las más baratas.
Si MarioSila renuncia, le mandaré a Yuri y el propio Yuri se quedará con la entrada como pago a sus servicios. Ya me imagino que no irá, pero podrá revenderla. Y conociéndole, puede que varias veces.
Si el que renuncia es Tao, lo tengo peor para ejecutar represalias, así que se iría de rositas, pero me fastidaría mucho que no aceptara. Me sentiría terriblemente desilusionado y ofendido. Y creo que todos coincidiréis conmigo en que es lo menos que se merece por sus crónicas del europeo.
Pero si Tao es tan impresentable que rechaza la entrada, esta se sortearía entre Jaburu y Bob. (Me han llamado de Emakunde y me han dicho que lo de favorecer a las damas va contra la equidad de género)
He dicho.
Y
.
jueves, 16 de abril de 2009
Hemeroteca copera (hace 43 años)

Hace 43 años el Athletic se presentó en una final después de una ausencia de ocho años.
Para el Athletic de entonces, ocho años sin una final era equivalente a la situación actual de volver a acudir a una tras una espera de veinticuatro años.
Por eso me ha gustado un artículo de 1966 que he encontrado rebuscando entre los papeles de mi aita.
Como me ha gustado y porque me apetece distraerme un poco de tanto mal rollo y volver a afrontar la final en plan positivo y no polémico, voy a transcribirlo por si a alguno os entretiene leerlo como me ha entretenido a mí.
Lo copio literalmente, con una salvedad: donde el autor escribió "Atlético", sin duda obligado por la época, yo he transcrito "Athletic" para no herir sensibilidades (la mía, por ejemplo) y no repetir continuamente la expresión "sic".
El artículo lo firma MONCHIN, que se declara autor del famoso definición de una final como "un partido que se juega todos los años entre el Athletic de Bilbao y otro equipo", y dice así:
LLEGAR A LA FINAL ...
Lo demás lo da Dios por añadidura.
Después de ocho años ausente, el Athletic de Bilbao vuelve a la "final", que es su sitio.
Allá por el año 45, el fútbol español ofrecía su edición número cuarenta y cuatro de la Copa. Y el viejo "león" con sus cachorros renovados había estado allí veinticuatro veces. Esto me hizo definir la final como "un partido que se juega todos los años entre el Athletic de Bilbao y otro equipo". Dios y yo sabemos las iras que la humorística frase concitó contra mí. Nuestro viejo "Athletic" (*), mosquetero del fútbol, tenía, evidentemente, el mismo aire de simpático optimismo que los mosqueteros legendarios.
Unos años antes, allá por los años treinta, un gran presidente del club bilbaíno, obligado a hablar en la sobremesa de la comida oficial que se celebraba después de la final, se limitó a decir:
-Yo no sé hablar ..., pero los chicos saben jugar. Señores, hasta el año que viene.

Y al año siguiente estaba otra vez "allí" el Athletic. Y al otro, y al otro ... Sobre la evidencia de estos hechos, está basado ese optimismo del fútbol bilbaíno, que le hace acaso un poco fanfarrón, con esa fanfarronería bilbaína para las cosas triviales y alegres, mientras es serio, casi humilde, al recordar sus trascendentales empresas, en otras actividades.
Este fino sentido del juego que en Bilbao se tiene, le nació al viejo club en sus orígenes y en su fundación. Porque el fútbol, entre nosotros, ha sido siempre alegre, optimista, algarero, intrépido ...Un alcalde de Bilbao, al recibir al equipo, de regreso de una final, cuando entregaba la Copa, en el Ayuntamiento, como es tradicional, resumió su impresión en bien justas palabras:
-Solo los pueblos que saben trabajar, saben divertirse.
Cierto y evidente. Bilbao, pueblo serio, trabajador, cuando llega el momento de la expansión, sabe divertirse. Y este episodio de la "final" es uno de sus mejores episodios para el divertimiento, para el solaz, para el descanso de otras preocupaciones.
Por eso quiere tanto la Villa a su club.
El Athletic de Bilbao es el reflejo de una manera de ser y de entender la vida. Es la propia obra, creada con amor y con dolor, como se crean los hijos. En esta tarea creadora, con fidelidad muchas veces difícil a unos principios deportivos, hay un caudal de amor y de orgullo, que resuenan en el aire y explotan como bengalas de alegría en el "recibimiento" que se hace al equipo, cuando viene a entregar la Copa ganada, o vuelve sin copa, pero con la frente alta y el deber cumplido. Porque, aun entonces, Bilbao "recibe" al equipo, que supo llegar a la final.Llegar a la final, parece la consigna de nuestro fútbol. Si además se gana, mejor.
Otra vez, tras de ocho años de humildad, de resignación, pero sin abandonar la tarea creadora, el Athletic vuelve a la final.
En estas horas un poco nerviosas pero alegres, en estas vísperas inquietas, se funden en los mismo anhelos las viejas generaciones que presenciaron otras finales y acudieron a otros "recibimientos", y esta nueva generación, un poco asombrosa, y acaso también, menos optimista, que sabrá asimilar la gran lección que se desprende de la historia.
El fútbol ha sido entre otras muchas cosas, lazo de unión, de identidad, para los bilbaínos. El Athletic, con su puritanismo, con su terquedad, con su hondo sentido deportivo, refleja muy bien las características de nuestro pueblo, y es como el símbolo alegre de un juego noble, al que hay que saber ganar ... si se puede, y hay que saber perder, con serenidad.
Jugar y jugar limpio es lo que importa.
Y llegar a la final ...
(*) Escrito correctamente en el original pero entre comillas (N. de Cinci)
miércoles, 15 de abril de 2009
Comunicado de la directiva (y entrevista con el notario)
Gracias a Legolas, veo esto en la web oficial:Ante las numerosas consultas realizadas por los socios a lo largo del día de hoy en relación a la asignación de las 14.800 entradas sorteadas en el día de ayer, el Athletic Club quiere realizar las siguientes puntualizaciones:
1.- Los datos oficiales, únicos válidos, se darán a conocer a lo largo del día de mañana, una vez recibida el acta notarial que certifique la validez del sorteo realizado y la asignación de las 14.800 entradas que irán a los socios.
2.- Las especulaciones que se están realizando en algunos círculos en el sentido de que no se han sorteado el número de entradas previsto, carece de fundamento. La base de estas especulaciones tiene su origen en los datos de registros aportados en el primero y segundo día hábiles para apuntarse. En este sentido cabe precisar que esos datos se dieron de forma provisional y dejaron de hacerse públicos en el momento en que se detecto que se producían duplicados, anulaciones y nuevas altas, sin que estas últimas eliminaran el número de registro de las anteriores. En consecuencia se producían una serie de registros nulos que computaban como tales registros, pero sin ningún contenido en cuanto a asignación de entradas.
3.- El recuento definitivo y posterior verificación notarial de las asignaciones certificará fehacientemente que las 14.800 entradas sorteadas irán a manos de los socios.
4.- El Athletic Club lamenta que más de la mitad de los socios no puedan acudir a presencia en Valencia la final de Copa contra el FC Barcelona pero se reafirma en que el sorteo se ha realizado con el máximo rigor, y rechaza a quienes quieren poner en tela de juicio la limpieza un proceso basado en principios de pura aleatoriedad y de igualdad absoluta de oportunidades entre todos los números de registro al comienzo del sorteo.
Bien. Lo más contundente era lo del descuadre de los números de registro y número de socios parciales. Eso lo sortean con cierta verosimilitud.
Pero las paradojas estadísticas (por ejemplo, que de los números no ganadores haya muchos menos agrupamientos que en los otros) no aclaran nada.
A nos ser que haya números de registro anulados entre los 25.746 que entraban en el sorteo y que sean más numerosos entre los 20.000 primeros. Eso explicaría muchas cosas. Aunque esa explicación tenga poco que ver con la primera que dieron
Pero eso sería tremendo, ya que introduce nuevos factores que alteran la proporcionalidad del sorteo además de ser poco serio y crerar tantas zonas de sombras en el sorteo que no hay nos queda más que hacer un acto de fe ciega en el Athletic y el notario. Y es que según mis cálculos (ver otra entrada) debería haber al menos 4.358 registros anulados entre los 13.449 primeros. Repasaré mis números por si me equivoco, pero suena bestial.
Y queda la gran chapuza de la doble ponderación del "2" de las decenas de millar. De eso ni pío.
Y aunque salvaran la cuestión del dolo, lo harían a costa de agravar la negligencia.
Damos pena.
Amplio la entrada con la entrevista al notario que publica El Correo del 16 de abril:
El notario que se encargó de «vigilar» el reparto de entradas del Athletic defiende la idoneidad del método. «Es el más justo y equitativo», apunta Antonio José Martínez Lozano, que además justifica en una conversación con EL CORREO esa elección porque, con un sorteo puro, «nos hubiéramos eternizado».
-¿Se dirigió usted al Athletic o fue el club el que le pidió que ejerciese de notario?-Soy socio del Athletic y conozco a varios miembros de la junta directiva. Ellos me llamaron
-¿Quién exactamente?
-Conozco a Fernando García Macua y a varios miembros de la junta. Tenían miedo a que, por las fechas que eran, la Semana de Pascua, no hubiera gente para hacer el sorteo. Yo les dije que no había ningún problema
-¿Y usted, como propietario de un carné, se apuntó al sorteo?
-No me parecía legítimo, ni moral. Te puedes imaginar la que se hubiese armado si me hubiese tocado... Además, al ser un día laborable yo no puedo ir al partido. No puedo cerrar el despacho.
-¿Cómo eligió el método del sorteo, que ha levantado tantas críticas?
-Fue el Athletic el que lo seleccionó. Lo único que hice fue aplicar las bases que ideó el club. Ahora, mi impresión desde la calle, es que las personas que contaban con un número por encima del '20.000' tenían más opciones. Pero también es verdad que hay que analizar el proceso en su conjunto, no sólo la parte final. ¿Y si se hubieran presentado, por ejemplo, más de 30.000 personas ó 42.000?
-Hubiese habido las mismas dudas, pero con otro número.
-Pero es que la asignación del número ha sido totalmente aleatoria. En función de cuándo se inscribió el socio. Es decir, el club no puso los números a su gusto. -¿Se barajaron otras opciones?
-Se podría haber hecho de otra forma. Pero, por ejemplo, sacar los 14.000 boletos, un sorteo puro, hubiese sido imposible. Tendríamos que haber contratado a los niños de San Ildefonso para hacer el sorteo y nos hubiéramos eternizado.
-También se podría haber sacado sólo un número. Lo ha hecho el Barcelona y no ha habido problemas.
-Es más justo y equitativo que se saquen cinco números e incluso se podrían haber sacado diez, aunque hubiese sido más complicado.
-¿Usted, en resumidas cuentas, sólo ha actuado como testigo?
-Así es. El Athletic propuso las bases. Yo ejecuto el sorteo, compruebo que no haya ninguna bola trucada. En estos sorteos se especula con la existencia de bolas calientes, como se dice que hay en los sorteos de la Liga de Campeones. De eso me encargué yo, de comprobar que no hubiera. Yo sólo podría haber decidido, por ejemplo, cambiar el orden de extracción: primero las unidades, luego las decenas... Yo sólo he sido un testigo del sorteo.La paradoja del '2'
-Entiendo. Pero, por ejemplo, ¿por qué cuando en una de las extracciones salió primero el '2', como decena de millar, y luego el '6' en las unidades de millar, sólo se echó para atrás esta última bola y no se inició de nuevo la ronda?
-Eso ya lo explicamos el martes antes del sorteo. Se dijo expresamente que la anulación de la bola de las unidades de millar no anulaba la extracción anterior. Lo único que se dio la paradoja de que el '2' salió muchas veces.-¿Los socios descontentos pueden impugnar el sorteo?
-En esta vida se puede impugnar todo. Hasta los matrimonios. Pero, insisto, hay que ver la operación en su conjunto y no sólo la parte final. Y repito, los números son aleatorios, no asignados a dedo.
-¿Recibió llamadas de amigos para que sacase su número?
-Unos 200, je je. Me decían, 'oye, yo tengo el 14.000, a ver si me lo sacas'. Y hoy (por ayer) todos me decían: 'Vaya desastre de mano que tienes'. Incluso la chica que trabaja en la mesa de al lado, que es socia, me lo ha dicho. Sólo una persona me ha asegurado que le di suerte.
Sorteo de entradas

Pero mientras reflexiono, insisto en pediros que compartáis aquí el resultado que habéis obtenido en el sorteo, así como si os interesaría (seais o no socios) apuntaros a ese hipotético sorteo de mis dos entradas. La última vez os apuntastéis pocos y ahora, con el resultado conocido, igual os animáis más. También me interesa que me orientéis sobre qué entradas os interesarían más, por si puedo elegir: las caras o las baratas. Os recuerdo que el rango va de los 50 a los 140 euros.