Un equipo como el nuestro que no puede ir al mercado a fichar las piezas concretas que necesite para completar el equipo necesita como el comer la planificación, el construir a largo plazo.
Desgraciadamente a los entrenadores lo que más les pesa es la presión de los objetivos a corto plazo y eso en nuestro caso dificulta las transiciones, la planificación de la plantilla, las incorporaciones ordenadas de los jugadores de la cantera. Siempre hay un partido importante que ganar para eludir el descenso o incorporarnos a la esperanza europea.
Sin embargo las dos últimas temporadas tuvimos las circunstancias ideales para aprovechar el tramo final para pensar a largo ya que estábamos salvados y las esperanzas europeas eran solo aritméticas. Fueron dos ocasiones perdidas.
Este año la temporada ya ha acabado para nosotros. Y pese a todo no ha sido una mala temporada: clasificados por segunda vez consecutiva para la final de copa y ganadores de una supercopa. Ni tan mal, a pesar del pésimo rendimiento de las dos últimas finales.
Pero las carencias del equipo están a la vista y en parte yo las atribuyo a esa falta de trabajo a largo plazo los dos años previos.
Pienso que es imprescindible mirar al final de la temporada 2020-2021 como si fuera una pretemporada adelantada 2021-2022. Pero no tengo claro que vaya a ser así. Esta vez el "problema" es que el Bilbao Athletic va a jugar el play-off de ascenso y claro, será el enésimo objetivo a corto que se cruza en el necesario trabajo a largo.
Si nunca es el momento de pensar a largo, si los objetivos del primer equipo se subordinan a los del filial... no nos quejemos si el año que viene seguimos siendo previsibles, dependientes de un puñado de vacas sagradas para las que no hay alternativas cuando no están en forma, y acumulando medianías en una plantilla larga porque no tenemos a nadie que marque diferencias y a falta de calidad apostamos por una cantidad que al final no sirve de nada (solo pueden jugar 11 a la vez), cantidad que a su vez no evita que afrontemos la temporada con solo tres centrales.
Espero que Marcelino de de cuenta. O que alguien (directiva, dirección deportiva...) se lo haga ver.
Cambiando de tema, no quiero despedir esta entrada sin una mención al principal diario local. La portada de ayer, los titulares de los artículos, el tono de los mismos... todo ello fue un lamentable ejemplo de oportunismo periodístico. El mismo medio que ha estado calentando las dos finales ad nauseam, fomentando un triunfalismo desaforado y alimentando el forofismo en su vertiente más de pandereta, se ha apresurado a hacer leña del árbol caído de una manera nauseabunda.
Solo le salvo a Latxaga, la única voz que aporta algo en ese gallinero que no sea partidismo (en medio de las críticas, Agiriano se apresuraba a proteger a Elizegi de lo que le pudiera salpicar) o puro amarillismo bipolar.
Claro que todo tiene un porqué. ¿Apostamos algo a que van a sacar de nuevo, y más pronto que tarde, el debate de la "filosofía"?
