
Hoy hace cinco años que nos abandonó un genio. Curiosamente irlandés. Por él si que bebería cerveza negra y no me importaría tener la cara llena de pecas. Imagino al renano levantándose esta mañana con los ojos húmedos (los ojos, renano, los ojos). Sé que incluso el camarada Kroma, dejando a un lado sus antipatías, también se habrá tenido que esforzar por reprimir las lágrimas. Es posible, tal vez, que hasta Jaburu estuviera dispuesto a abandonar por unos instantes la redacción de algún articulado para repasar su magnífica actuación aquella noche en Lisboa.
Hace ya cinco años. Lo rescato en tu recuerdo, George, the Best.
"Corre fuego por tus venas con el mismo impetu que tu corrías la banda. Fuego que corre veloz, como veloz se recortaba tu silueta, melena al viento, en Old Trafford. Fuego que te consume como tu consumias la resistencia del mas avezado defensa. El fuego del alcohol pronto terminará su trabajo.En tu Belfast natal, de donde partiste con solo 15 años camino de Manchester, en cualquier pub, alrededor de unas pintas, durante mucho tiempo se narrarán tus hazañas. El mejor jugador irlandés de todos los tiempos.
Los irlandeses con años y memoria te contarán, a poco que quieras escucharles, aquella memorable noche de 1966, aquella noche en la que hiciste tu aparición por la puerta grande del futbol europeo. Noche de Copa de Europa, semifinal en Lisboa, ante aquel Benfica que asustaba, sobre todo en su Estadio da Luz. Partido de vuelta despues de un 3-2 en Manchester. La noche que “enamoraste” a mi abuelo y a tantos otros. Tus deslumbrantes 19 años, tu melena al viento, ese regate eléctrico por el que te apodaron “el quinto beatle” permitió al United golear 5 a 1 en el templo lisboeta. Si al comenzar el partido eras un buen jugador que prometía, al terminarlo te habias convertido en un fenómeno elogiado por el mismo Pelé.
El viejo irlandés, con los ojos humedecidos, echará otro trago de Guinness y pasará a hablarte del año 1968, diez años depues de la tragedia aérea de Munich en la que un ManU de leyenda era arrancado de cuajo. Año 1968, aquel Mayo francés resultó ser también tu Mayo, la mejor de tus primaveras. El año que hiciste campeón de Europa al United, de nuevo ante Benfica, esta vez en el marco incomparable de Wembley, en una maravillosa prórroga en la que tus regates, fintas y pases destrozaron a los portugueses, 4-1 reflejaba el marcador final.

Que gran año aquel 1968, campeón de Europa, elegido mejor jugador y máximo goleador europeo. Brindemos ,de nuevo, por aquel 1968.¿Brindemos?, el viejo irlandés escupe al suelo, mientras cuenta como una mujer, una bella dama, la botella, te lanzó en una imparable cuesta abajo. Tenias tan solo 22 años. Tus dirigentes y tus siguientes técnicos se hartaron de ti, de tu vida disoluta, de tus ausencias en los entrenamientos, de tus apariciones, envuelto en pieles, oliendo a alcohol y tropezandote con las vallas. Ellos se hartaron de ti y tu de ellos, de su ceguera y mediocridad que convirtieron a un equipo de leyenda en uno vulgar y sin futuro. Tenias 27 años cuando te despidieron.Desde entonces, hasta hoy, has ido dando tumbos. Confundiste las reglas del juego y de la vida y te has quedado irremediablemente en fuera de juego. No puedo decir que admire la manera como has entendido la vida, aunque sí admire la forma como entendías el futbol.
“Goles, besos y alcohol” han titulado a menudo tus biografias, y no necesariamente en ese orden, añado yo. No has tenido una vida ejemplar, pero qué puñetas, no eras director de un colegio de ursulinas ni pretendias figurar en el santoral, habias nacido con una pelota en los pies y eras solo jugador de fútbol, y que se sepa los santos varones no acostumbran a jugar bien este deporte. A tus 59 años se te escapa definitivamente la vida, “no mueran como yo” dicen que has gritado al mundo, ahora que eres solo piel y huesos. Tus compañeros, como aquel mitico Denis Law, recio escocés que te acompañó en la delantera del United campeón, con lágrimas en los ojos, aseguran que eres un luchador. Pero este ultimo regate, este último gol me temo que no va a subir al marcador.De fondo suena una mitica melodia....”This is the end.....my only friend....the end..”