Al arzobispo Arnaldo Almaric se le atribuye una famosa frase, matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos, pronuciada, al parecer, en 1209 en el sitio de la ciudad de Breziers y durante la llamada cruzada albigense. Como no podía ser de otra forma, con tal presupuesto de partida, dicho sitio en la campaña contra los cátaros acabó en un baño de sangre.La errática (por no decir errada) política de fichajes que viene practicando el Athletic, sobre todo en los cuatro últimos veranos, me recuerda al citado inquisidor francés: fichadlos a todos, Joaquín reconocerá a los suyos. Y es que el porcentaje de fichajes que aportan algo positivo es ínfimo desde que Caparrós entrena al Athletic. Se puede alegar, con toda razón, que dichos fichajes son de un perfil futbolisticamente liliputiense. De acuerdo, pero entonces ¿por qué se ficha a esos jugadores si se sabe que no van a aportar nada?
Desconozco el grado de implicación que tiene Caparrós en todos esos fichajes. No sé si es cómplice, colaborador necesario, testigo o simplemente pasaba por allí. Lo que está claro es que buena parte de dichos fichajes han acabado mal tirando a peor: Cuellar, Muñoz, Del Olmo, Díaz de Cerio, … que ya han salido; o Koikili, Balenziaga y Castillo, a quienes el entrenador preferiría que estuvieran fuera del equipo. Por no hablar de la pintoresca cesión de Asier del Horno en su día... Casos como el de David López, de quien me atrevo a decir que se mantiene en la plantilla únicamente por su alto coste y la subsiguiente dificultad para despacharlo; o el de San José, cuya cesión se asemejó al parto de los montes y cuya irrupción se debió única y exclusivamente a la concurrencia el día D y la hora H de una serie de contingencias que le permitieron debutar. Apuesto doble contra sencillo a que si aquel día Ustaritz no es baja de última hora, San José no está esta temporada en el Athletic. Y seguro que me dejo algún otro nombre…
Este año han sido más prudentes. Si a Joaquín no le gustan Ibai Gómez e Igor Martínez, al menos se les puede dar puerta sin hacer tanto el ridículo como se ha hecho con las estrellas zurdas de a kilo (a millón o más) que se traen desde Donostia y todo por esa nota a pie de página que apresuran a añadir desde las altas instancias del club: han sido fichados para el filial.
La conclusión final es que en este club se ficha sin criterio alguno. Si de algo nos puede alegrar la terrible crisis que nos acucia es que, al menos, los gestores de Ibaigane no disponen de un céntimo para estupideces propias ni para ocurrencias ajenas (las que les puedan llegar desde el banquillo). Un hecho curioso: tras fichar tres laterales izquierdos (dos de ellos a un precio nada despreciable), al final la solución va a acabar siendo un central reconvertido de la cantera… ¡¡¡extrarordinario!!! Me imagino que si este año las arcas hubieran estado medio llenas algo se hubiera buscado en el mercado para ese puesto.
