Aquel sol abrasador, inmisericorde, habitual en los veranos turcos, había convertido el viaje del Renano a las cercanías del lago Van en un auténtico infierno. Qué lejos quedaban los verdes prados alrededor del Weser...el frescor de los bosques y las suaves montañas de su añorada Renania-Westfalia….la fragancia de los cuidados jardines en Renania-Palatinado….la tersura de unos juveniles pechos que se mueven rítmicamente al ordeñar….ejem!....decíamos que aquel verano turco, infernal, calcinador, convertía al Renano en un ser sudoroso y propenso a la inactividad…..silencioso, sentado en aquel destartalado taxi con asientos que quemaban como hogueras. Mientras aquel SEAT 1500 rugía por carreteras solitarias, queriendo ver el lado positivo de las cosas, nuestro Renano se puso a pensar que, al menos, esta vez no necesitaba transportar sus habituales bidones de gasolina, sempiternos compañeros de viaje, por si acaso se daba de bruces con algún compromisario.
Al bajarse de aquel vehículo, bañado en sudor, se topó delante suyo con el destino final de su viaje. Aquella fortaleza se erigía frente a él, pétrea, inquietante, desafiadora, sin una sola sombra alrededor donde cobijarse y aminorar su tortura. Era mediodía en el infierno.
El cerebro del Renano se activó automáticamente. Le sucedía siempre igual. De inmediato se puso a valorar el edificio, sus puntos débiles, aquel lugar por donde el asalto pudiera realizarse más fácilmente. Pronto lo localizó. Aquel punto ciego entre las dos torretas de vigilancia ofrecía muchas posibilidades. Si alguna vez Jaburu y sus mesnadas decidieran refugiarse aquí pronto comprenderían el error cometido. Una trampa mortal. En un instante ardería todo. El infierno de Dante sería preferible.
La voz del funcionario de prisiones le devolvió a la realidad. Tras entregar sus documentos y rellenar la ficha correspondiente fue conducido por aquel ser, mitad humano mitad cerdo, a través de pasillos interminables, oscuros y malolientes. De repente un grito horrible hizo detenerse a nuestro Renano….”oh, no se preocupe señor….es cosa de Izmir….que se estará “divirtiendo” con algún preso”….los gritos, casi inhumanos, estallaron, otra vez, de forma espeluznante….producto, necesariamente, de un terror infinito, de un dolor insoportable. “Ah, que sería de nuestra vida aquí sin Izmir….al menos con él hay diversión….y es que ciento sesenta kilos y más de dos metros de torturador dan para mucho…”….comentó el funcionario y abrió la boca en una risotada asquerosa que enseñó sus mugrientos y ennegrecidos dientes…..haciendo llegar su aliento pestilente hasta una ya muy castigada nariz renana.
Finalmente llegaron a lo que nuestro héroe supuso era la sala de visitas. Se sentó en la silla indicada por la prominente y sudada barriga del funcionario y esperó frente al cristal la llegada del preso. Al poco aparecieron dos guardias, de la misma piara del primero, arrastrando consigo a un encadenado ‘Toto’. Lo tiraron en la silla frente al Renano. En los días anteriores al encuentro, nuestro Renano preferido se había preguntado qué actitud debería adoptar frente a ‘Toto’….¿debería mostrarse amable, conciliador, cálido? ¿frío y distante? ¿agresivo?....pronto salió de dudas.
-¿Pero quién coño eres tú y por qué has hecho que me traigan aquí?....bramó el preso…mientras escupía sobre el cristal…..
-“ ‘Toto’, ‘Toto’….deberías calmarte….yo soy tu ángel….la última oportunidad de tu vida”…..comentó suavemente el Renano…sonrió….le hizo un ademán para que acercara su cara al cristal…..acercó también la suya para en voz baja y , ahora, cambiando bruscamente el tono de su voz que sonó dura, glacial, añadió…”Mira, hijo de puta….Yuri ya me advirtió que eras imbécil….pero no tengo tiempo para perder contigo…..”
Las facciones del preso se transformaron….alterado gritó….”¿Yuri?..pero es que Yuri sabe que…”…..
-¡Cállate, imbécil!....calla y escucha….pórtate bien…tienes 30 minutos para contármelo todo….y tendrás una oportunidad…
-“Yo nunca he sido un chivato”….añadió escupiendo al suelo….
-“Por una vez en la vida, ‘Toto’, por una vez en tu mísera vida ten un poco de inteligencia. Mira dónde estás. Dentro de 29 minutos saldré de aquí….haré una llamada….y según lo que diga……. tendrás una oportunidad…..o pronto Izmir, por comparación, te parecerá una bella persona…un auténtico amigo”….
Tras un momento de duda, ‘Toto’ se decidió….“De acuerdo…lo contaré todo…todo lo que sé….”…las palabras salían de su boca como un torrente….atropelladas…como si las siguientes quisieran ganar a las primeras….solo 29 minutos para contar todo lo silenciado más de 30 años…
“Creo que nunca podré olvidar aquel año 1974…en EEUU la noticia era el escándalo Watergate….en Italia la noticia vestía camiseta azul celeste, llevaba un águila imperial bordada en el pecho y lucía un calzón blanco. Era la Lazio de Roma. Aquel año conseguíamos el primer scudetto de toda nuestra historia…..aunque supongo que lo que dejó huella imborrable entre los tiffosi, lo que, de verdad, los cautivó fue ver que alcanzaba el título el vestuario más insensato, complicado, violento y despiadado que haya existido jamás en la historia del deporte. Sí, la caseta de la Lazio la componíamos un grupo salvaje que vivía entre los balones y las pistolas.
En las taquillas donde otros guardaban las botas y el frasco de linimento nosotros escondíamos pistolas, navajas, machetes y alguna que otra escopeta. Para el día a día teníamos dos vestuarios….si entrabas en el equivocado podías encontrarte con la amenaza de una botella rota junto al cuello…. en las concentraciones disparábamos contra las farolas, las lámparas del hotel o los tifosi del Roma…..así pasábamos el rato…..”
-Vivíais en un clima de guerra civil ¿no?...
-Supongo que puede llamarse así. Convivíamos en dos clanes. El primero, al que pertenecía yo, liderado por Giorgio….ya sabe…Chinaglia…qué gran delantero…un ariete de esos de malas pulgas…adornado por una ideología fascista y un irrefrenable amor a las armas de fuego….el otro clan liderado por Gigi…..el toro Martini….todo corazón y nervio…infranqueable en aquella banda izquierda…que tampoco escatimaba en recurrir a la violencia cuando era necesario.
-Oí decir que el enfrentamiento entre ambos grupos era tal que los partidillos de entrenamiento eran peor que una guerra…
-Bah!, exageraciones…..lo único es que aquellos partidillos siempre debían terminar en empate si no se quería que hubiera problemas…por eso sabíamos cuando empezaban pero era difícil calcular cuándo terminaban….jugábamos, jugábamos y jugábamos hasta que los dos bandos estuviéramos satisfechos y con el honor a salvo….en realidad éramos dos equipos en uno….pero, eso sí, amigo mío, dentro del campo dejábamos de lado las diferencias y hacíamos causa común contra el enemigo. Aquella Lazio era una jauría humana, fuera del césped nos amenazábamos de muerte y dentro del campo éramos una hermandad de ángeles del infierno. Si en el campo alguien tocaba a Chinaglia o Wilson…o al que fuera de su clan…Martini y los suyos se comían al que hubiera osado hacerlo…luego durante la semana o en los hoteles ni nos hablábamos….
-¿Y el entrenador cómo llevaba todo eso?...
-“Ah!...el gran Maestrelli….el abuelo Tommasso….qué grande!!!....” y en los ojos perturbados de ‘Toto’ aparecieron lágrimas calientes y suaves como olas del Mediterráneo….”¿sabes?..Maestrelli cuando conversaba a solas con Chinaglia le convencía de que él era el líder auténtico del grupo, el capo…..y lo mismo hacía cuando charlaba con Martini…el abuelo Tommasso era el apagafuegos de aquel grupo de jóvenes salvajes, que además de futbolistas éramos casi delincuentes, que no respetábamos a nada ni a nadie…ni siquiera a nosotros mismos….para mi fue como un padre….me quitaba la pistola cuando me la encontraba…y me daba una regañina….a veces me llegó a esconder dinero para que no lo malgastara en bebida y drogas…..gracias a él la sangre nunca llegaba al río….nos estimulaba para ser competitivos….con él hicimos unos números de escándalo aquella temporada 73/74…le birlamos el scudetto a la mismísima Juventus…solo tuvimos cinco derrotas en todo el año y Giorgio….el duro Chinaglia….acabó como capo cannoniere…..”
-“Bueno, hay que reconocer….” interrumpió el Renano, “que aquella banda armada de salvajes como tú dices, aquel equipo de paramilitares, por lo que cuentas, supo ganar en mitad de una guerra civil que librabais en el propio vestuario, en cada entrenamiento, en cada concentración. Tal vez, sin que lo supierais, fuisteis una de las primeras ecuaciones del germen del fascismo en los estadios italianos. Desde luego me parecéis, eso sí, uno de los fenómenos más extraños de la historia del fútbol. Una mezcla peligrosa de fútbol, pasión, violencia y fatalidad. Por cierto, ¿serías capaz de repetirme aquella alineación mítica?”
-¿Qué si podría?…..sin pestañear….Pulici; Petrelli, Martini, Wilson, Oddi, Nanni, Garlaschelli, Re Cecconi, Chinaglia, Frustalupi y DÁmico….once gladiadores…once rebeldes…once locos…once pistoleros…que solo obedecían una voz…la de su entrenador.
-El lo fue todo ¿verdad?....el principio….y el final….
-Sin duda…..la Juve lo quiso para el año siguiente y le ofreció muchísimo dinero….pero Don Tommassino…no, el jamás iba a abandonar la Lazio….quería a sus “niños”….su “grupo salvaje”….asi que reforzó el equipo con Giordano y preparamos con esmero la Copa de Europa…..pero dos golpes acabaron con todo….los graves incidentes ante el Ipswich Town nos echaron de la competición europea….y justo entonces….vino el golpe definitivo….un golpe más duro que cualquiera de los que Izmir me dedica...por mucho que ponga todo su interés….un día...ni recuerdo el partido...el abuelo Tommasso empezó a sentir un dolor insufrible en el estómago….hicimos bromas respecto a cómo cocinaba su mujer…pero aquello era serio…..un tumor maligno irreversible….apenas le quedaban tres meses de vida….el viejo…el viejo era más duro que cualquiera de nosotros…aguantó año y medio…¿sabe usted?....año y medio entre dolores….el tiempo suficiente para ver que, al menos, salvábamos la categoría…sin él no volveríamos a caminar por la senda del triunfo…y lo sabíamos todos.
-Pero no a todos les fue mal después de aquello…el mismo D’Amico…..
-Bueno…..es que D’Amico era un genio…..pura fantasía…un niño prodigio….el mejor de todos con un balón en los pies…Wilson también enderezó adecuadamente su vida…tenía una cabeza bien amueblada….dejó el fútbol y se licenció en Derecho…y luego está Martini….Gigi…ufff…llegó a ser todo un parlamentario por Alianza Nacional….supongo que llevaría la pistola al cinto…..ah!..y el pobre Re Cecconi….”l’angelo rubio” como le llamábamos….”el Angel rubio”…que gran talento sobre el césped….y que imbécil en la vida…cuántas veces Don Tommassino le advirtió que aquel carácter estúpidamente bromista le traería disgustos….¿sabe?...un día al imbécil no se le ocurre otra cosa que hacer una broma a un amigo joyero….entró en su joyería gritando….”Arriba las manos….esto es un atraco”….llevando su pistola en la mano para darle a la broma mayor verosimilitud….el joyero que estaba de espaldas, se sobresaltó por el grito, buscó una vieja pistola modelo ‘Walter’ que guardaba en el mostrador y se volvió, enfurecido, tratando de defenderse del supuesto asalto a su negocio. Se giró, abrió fuego y llenó de plomo a Re Cecconi, que murió en el acto….toda Italia se estremeció ante aquella noticia…. En fin, un pobre idiota….
-¿Y Chinaglia?
-Era difícil que Giorgio encontrara su lugar en el mundo….¿sabe?...nosotros le llamábamos “Long John”…un auténtico pirata….un mafioso…tras el Scudetto un dia me dijo….”chico…me voy…voy a conocer el color del dinero”….y se fue al Cosmos con Beckenbauer y Pelé…tras unos años colgó las botas y quiso convertirse en “hombre de negocios”….negocios como le gustaban a él…turbios, oscuros. ……me llamó….gracias a trabajar para él estoy aquí…. ya ni sé los años…..Me enteré de que él llegó a hacer una oferta de compra del Lazio….pero pronto se descubrió que todo era un fraude y un intento de especulación….le investigaron, salieron a la luz las conexiones de Chinaglia con los hinchas fascistas de la Lazio y se descubrió que varios de esos aficionados, en el nombre de Chinaglia, habían extorsionado y amenazado a las esposas del entonces presidente y del entrenador con el único objetivo de conseguir que vendieran el club a toda costa….así le gustaba hacer las cosas a Giorgio…
-“Desde hace años ‘Long John’ está en busca y captura y está en paradero desconocido. Eso sí, sigue llevando consigo, según dicen, a su inseparable compañera. Una magnum del 44…¿tú sabes dónde se encuentra?....”..preguntó como distraídamente el Renano….
-“¿Yo?......encerrado aquí que mierda voy a saber….de todas formas ¿cuánto tiempo crees que viviría si sabiéndolo te lo dijera?....”
-“Yo creo que equivocas el enfoque del asunto ‘Toto’…el enfoque acertado es….¿cuánto tiempo vas a vivir si yo no te creo?.....¿quién es ahora, ‘Toto’, el pobre idiota?....”
‘Toto’ sonrió…con una mueca cansada…..”¿sabes?...hay días que cierro los ojos y aún en este infierno, aunque sea solo por un instante, soy capaz de sentir la brisa del mar….allí en Sorrento…donde pasé la niñez…donde mis padres tenían una casita….sencilla, nada espectacular….con una terraza y unas escaleras de madera que bajaban hasta la playa….aquellos atardeceres de Mayo….con esa luz….”….miró al Renano con un brillo inteligente en los ojos, por primera vez en 30 minutos…quizás por primera vez en 30 años….y añadió ….”un día, tras el entrenamiento, encontré a Giorgio examinando un folleto de vacaciones…el destino era las Cataratas Victoria…..le dije…”¿qué, Giorgio, planeando las vacaciones de este año?”…me contestó…”no, ‘Toto’, no….planeando el futuro….”…”ya ves…me dijo…planeando el futuro….curioso ¿no?...”……y lanzando un guiño añadió….”llevo tanto tiempo encerrado….en todo caso….esté donde esté él….está mejor que yo aquí…”
Aquello fue lo último que le dejaron decir…..los dos guardias aspirantes a humanos lo cogieron por las axilas y lo arrastraron hacia la puerta….mientras ‘Toto’ no dejaba de gritar….”he contado todo lo que sé!!!....todo lo que sé!!!”….antes de llegar a la puerta usó toda la fuerza que le quedaba para deshacerse de ambos y volver hacia la silla donde el Renano permanecía sentado, impasible….pegó la cara al cristal mientras gritaba….”!!!!Díselo a Yuri…..Sorrento….mi casita de Sorrento…..la brisa del mar…..he contado todo lo que sé…todo lo que sé!!!!!”….la patada en el estómago le cortó la voz y la respiración…el golpe con la porra en la nuca las ganas de pelear…como si fuera un fardo lo arrastraron hacia la puerta mientras los guardias, entre risas de encías inflamadas y dientes carcomidos, le gritaban….”bastardo….vas a pudrirte en la celda de castigo….verás lo feliz que allí te hace la “porra” de Izmir…”
Cuando el Renano volvió a sentir el sol, a pesar del calor sofocante, respiró aliviado….sentía que necesitaba urgentemente ducharse….y que el agua disolviera la mugre, la inmundicia y podredumbre de aquel infecto lugar….tomó el móvil….marcó el número….”Zimbaue…las Cataratas Victoria…..sí….ha contado lo que sabe….por cierto….hay un guardia….una mala bestia de nombre Izmir….deberías hacer algo…”…solo oyó que al otro lado colgaban….asi era él….no le gustaba perder el tiempo en charlas innecesarias cuando todo estaba ya dicho.
En aquel agujero que llamaban celda era imposible saber si era de día o de noche, invierno o verano. ¿Pero para qué saberlo?....’Toto’ no podía casi ni moverse….aquel dolor en el pecho al respirar síntoma de varias costillas rotas…los ojos hinchados a golpes….la mandíbula desencajada…los dedos de pies y manos machacados casi convertidos en muñones, una especie de pulpa sanguinolienta….varios dientes esparcidos por el suelo…todo aquello era duro pero soportable….mucho más que la humillación y el dolor de aquellos desgarros traseros….y aquella sangre caliente que seguía brotando allá donde la “porra” de Izmir más se había ensañado…entre ensoñaciones oyó girar la llave en la puerta….”nooo, por dios, no puede ser…otra vez no….”…se dijo para sí incapaz de articular palabra….la puerta se abrió y un haz de luz cegó sus ojos amoratados….cuando pudo ver un poco mejor supo que aquella silueta que se recortaba en la entrada no era la temible y repugnante silueta de Izmir…
”Ponte esto”…. sonó su voz fría y distante…mientras le tiraba un uniforme de funcionario turco de prisiones….”te quedará grande…él pesará casi tres veces más que tú….date prisa….tienes cinco minutos….tengo mucho por hacer y no me sobra tiempo…..”.
Al encontrar en el pasillo el cuerpo mutilado de Izmir, colgado de un gancho, con su inmensa “porra” metida en la boca , ‘Toto’ no pudo menos que pensar en que, en verdad, existía alguna forma de “ justicia divina”, y en su cabeza comenzó a sonar una preciosa melodía de infancia….”Torna a Sorrento…. vedi il mare quanto è bello… spira tanto sentimento…. come il tuo soave accento, che me desto fa sognar….. torna a Sorrento....…..torna a Sorrento….”
Mostrando entradas con la etiqueta Lazio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lazio. Mostrar todas las entradas
lunes, 9 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)