Y es que hasta ese año de 2004, fecha en la que se produjo el auto del Juzgado corroborando la decisión del CSD, el Athletic basó fundamentalmente toda su defensa en la excesiva producción endógena - fisiológica- de NA del jugador en determinadas condiciones por una serie de anomalías fisiológicas.
Pero como ya hemos comentado antes, y aunque este era el argumento principal, paradójicamente el Athletic dilató el que el jugador fuese sometido a pruebas biológicas en un Centro homologado por el CSD, bajo supervisión médica, como ya se había hecho antes con otros deportistas que aducían lo mismo (un baloncestista y un ciclista creo) y que pudieron demostrar esa anomalía metabólica.
El Athletic, de forma sorprendente, adujo que era mejor hacerlo a final de temporada, y no en febrero del 2004 como quería el CSD, pese a la importancia de esa prueba para exculpar al jugador y ratificar su hipótesis de la producción endógena de NA.
Pero como ya he comentado antes, sospecho que en los servicios médicos del Club sabían que el cuerpo de Gurpegui no generaba niveles de metabolitos superiores a 2 ng/ml, ni aunque corriese una maratón escapando de la guadaña de Freddy Kruger. Recordemos que la inmensa mayoría de los individuos no supera cifras del rango de 0,01 ng/ml de metabolitos de la NA.
De hecho, en dos controles que se hicieron a Carlos tras los partidos del Bernabeú y de Mallorca, las cifras nunca superaron los 2 ng/ml. Pero es que hay más... ¿Acaso esa anomalía metabólica podría haber pasado despercibida a los servicios médicos del Club todos esos años?
Y en todo este maremagnum, dos personajes el Sr. Lizavetsky, que podría encajar en ese rol del pistolero Bob el Inglés que acude al pueblo al olor de la recompensa de las prostitutas, intentando sacar tajada de un asunto sucio para su propio beneficio. Y el inefable De la Morena, interpretado por ese periodista-escritor carroñero bajito y con gafas que viaja hasta Big Whisky en busca de un artículo sensacionalista de pistoleros que enviar a su periódico del Este, cuanto mas manchada las letras en sangre mejor...Pero, de repente, en el año 2005, se produce un hallazgo científico que provoca un giro, a mi entender, espectacular en el asunto del doping de Gurpegui. Los científicos Ayotte et al., 2005 publican un trabajo de química analítica en el que se descubre la posible deuterización de los metabolitos de la NA en orinas catalogadas como "inestables", incrementandose sus niveles con el paso del tiempo (horas o días).
A partir de ese momento, la nueva defensa del Athletic apuntó ciega contra todo lo que se movía en el asunto, un poco al estilo del pistolero de Sin Perdón al verse en peligro, manteniendo su argumento de la producción endógena y argumentando, a la par, contra la fiabilidad del test de orina realizado en el Laboratorio CARID del CSD basándose en la aceptación por la AMA ese mismo año de esta posible degradación de la 19-NA en orinas inestables. Los científicos recomendaban que en orinas con tasas de metabolitos no superiores a 10 ng/ml (Gurpe dio valores máximos de 9,8 ng/ml), y muestren un elevado índice de concentración superior a 1020, turbidez y ratios de la ratio 19-NA/19-NE alterados es imprescindible que se haga en ellas un test previo de estabilidad de orina antes para aceptar o rechazar las cifras del análisis.Recordemos que cuando se hizo el análisis de la orina de Anoeta (en diciembre de 2002) se desconocía científicamente esta variabilidad de la 19-NA en orinas inestables, por lo que no se hizo test de estabilidad alguno, pese a que la orina del contraanálisis de Gurpegui (el segundo frasco) sí que presentaba serias sospechas de serlo por la turbidez y el pH.
Por tanto, y si fuese hoy en día cuando llega el frasco del contranálisis de Gurpegui al Laboratorio, lógicamente se sometería la orina en esas condiciones a este test de inestabilidad antes de analizarla. Si el test de inestabilidad diese positivo no se podría dar por válida como doping en ninguna cifra de metabolitos de NA inferior a 10 ng/ml, por lo que nunca se habría podido realizar el necesario contraanálisis a Gurpegui y el caso, supongo yo, habría quedado sobreseído administrativamente.
Sin embargo, la Audiencia Nacional, el 26 de agosto de 2006, vuelve a fallar en contra del recurso del jugador sin admitir estos nuevos hallazgos científicos ni solicitar ayuda pericial médica alguna.
Y me pregunto yo ahora, a la vista de estos hechos:
¿Desde cuándo un Juez tiene conocimientos suficientes médicos o biológicos para decidir no admitir a trámite una prueba capilar o de estimulacón hormonal?
¿Cómo se puede discernir sin ser químico la trascendencia de un descubrimiento científico analítico relacionado estrechamente con el asunto que cuestiona la obtención de la prueba de cargo?...
Analicemos cronológicamente todas las negligencias que se han cometido en este caso:
1. - Traslado de la orina en una furgoneta no refrigerada (esto hoy en día no es posible)
2.- Los frascos de orina, metidos en una bolsa de plástico, no llegaron al Laboratorio hasta 36 horas después de su recogida, estando sometidos a cambios importantes de temperatura en el traslado, lo que pudo provocar una mayor degradación de la orina aparentemente inestable del frasco nº 2 utilizado para el contraanálisis.
3.- Retraso de 3 meses en la comunicación del positivo (ahora, desde el asunto Gurpegi, hay tan sólo un plazo 72 horas para comunicar al interesado cualquier anomalía). Ello impidió someter rápidamente a un nuevo análisis al jugador y saber si estábamos realmente ante un caso de ingesta aislada -y probablemente desconocida y casual- o se trataba de una administración prolongada y, por tanto, dopante.
4.- Dimisión de los 3 jueces deportivos del Comité de Competición que instruían inicialmente el caso por "injerencias externas", asunto que nadie quiso investigar ni explicar.
5.- Las cifras de los metabolitos en los 3 análisis válidos realizados (un cuarto análisis fue descartado por hidrólisis) arrojados en poco mas de un mes por el Laboratorio son bastante dispares entre sí, 5.3, 7.8 y 9.8 ng/ml, habiendo, por tanto, una oscilación de casi el 90% entre el valor más bajo y la tasa mas elevada de metabolitos de NA.
6.- Pese a estas cifras que ponen en entredicho la fiabilidad del método analítico aplicado, el Athletic nunca obtuvo los protocolos de los procedimientos del control antidopaje en Anoeta y del posterior análisis en el Laboratorio de Madrid, a pesar de haberlos requerido específicamente.
7.- Se borraron las cintas grabadas de las dos reuniones entre el CSD y representantes del Athletic en Madrid para debatir qué pruebas se debían realizar al jugador, aunque nunca se pusieron de acuerdo, pese a que el caso aún no estaba cerrado y que la grabación de las reuniones la había solictado precisamente el propio CSD.
8.- En una reorganización del Laboratorio, y pese a estar el asunto subiudice, éste pierde (se tira) el tercer frasco de orina que podría haber servido, a día de hoy, con los nuevos métodos analíticos existentes, para conocer a ciencia cierta si la NA en orina encontrada era de origen exógeno o endógeno, como ha pasado con la encontrada en Landis.
9.- El primer Juez de la Audiencia Nacional que estudió el caso, y dictó sentencia el 26 noviembre de 2004, nunca admitió a trámite ni las pruebas del Laboratorio de la Universidad de Extremadura en relación con hormonas de estimulación al jugador ni tampoco sopesó como prueba relevante el análisis capilar negativo del prestigioso Instituto Pasteur, pese a ser el Juez supuestamente un profano en materia sanitaria y no nombrarse ningún perito médico que asesorase al magistrado.
10.- Y lo mas grave para mí, dos años después, el 26 de agosto de 2006, el segundo Juez de la Audiencia Nacional, y que ratifica el auto del anterior, tampoco nunca consideró la posibilidad de esas alteraciones en la muestra de orina, descubiertas científicamente en el 2005, pese a que había datos sobrados de una situación de "inestabilidad" de la misma, y más aún sabiendo las inadecuadas condiciones en las que se transportó y conservó la muestra analizada.
Por todo ello considero que se ha producido una importante indefensión "médica" en el caso del doping de Carlos quien, por culpa de concatenados actos negligentes de la propia Administración, ha podido verse minuscabado en su capacidad de aportar pruebas biológicas que le exonerasen o pondrían muy en duda la fiabilidad de la prueba analítica practicada en diciembre de 2003.
Estimo pues que la Justicia ha actuado bastante ciegamente en este caso, al estilo implacable del Sheriff Little Bill Daget (Gene Hackman), buscando sólo argumentos culpabilizadores que justificasen las sentencias condenatorias anteriores, sin importarle demasiado la presunción de inocencia.
Gurpegui recurrió esta sentencia ante el Constitucional, alegando que se reconociese que, durante el proceso, se quebrantaron derechos fundamentales, - básicamente la denegación de pruebas-, lo cual le dejó en una situación de indefensión.
Parece ser que el Constitucional ha desestimado el recurso de amparo. A falta de conocer los fundamentos de derecho del nuevo dictamen, sorprendentemente, parece ser ya se ha filtrado a la prensa antes de que sea conocido por la parte interesada.
Una incongruencia mas de las numerosas habidas en este largo proceso. Sólo le quedaría el recurso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Dispone de seis meses para hacerlo a partir de que se le notifique oficialmente la postura del Constitucional.
Amigos espectadores, como colofón a este western, los hechos nos llevan a un final con cuatro desenlaces posibles:
PRIMERO.- Que GURPEGUI genere el metabolito 19-Norandrosterona de forma endógena, tal como argumentaban los servicios médicos del club bilbaíno.
SEGUNDO.- Que GURPEGUI haya ingerido nandrolona exógenamente sin ser consciente de ello, es decir, que un tercero (el médico, preparador, etc) le haya administrado dicho fármaco sin su conocimiento ni consentimiento.
TERCERO.- Que haya ingerido inocentemente algún alimento contaminado con la hormona o haya tomado algún producto energético que la llevara sin ponerlo en el prospecto.
CUARTO.- Que GURPEGUI se hubiera autodopado con nandrolona conscientemente o a través de los servicios médicos del Club de forma voluntaria.
Independientemente del verdadero desenlace, Gurpegui ha quedado en este asunto, como la prostituta del film,... con la cara marcada para siempre....

¿Y tú?,... si fueses guionista del western... ¿Con qué final te quedarías?....
Yo, a la vista de tantas injusticias, me quedo con la escena del video de abajo, que resulta además es la versión del Director (Clint Eastwood), donde, en una noche infernal, el pistolero William Munny, -que bien podría ser algún familiar del "condenado"-, indignado por la muerte de su amigo (Morgan Freeman)-, y actuando a la desesperada, entra en el ambigú-pocilga de aquel depravado pueblo llamado Big Whisky, y disparando "contra cualquier cosa que tuviera vida y se moviera", se carga a 5 hombres en una escena crepuscular de una enorme violencia...
.
Los diálogos son sublimes...
Os encantará!....
http://es.youtube.com/watch?v=_in9oR1CZzs (por si quereis descargarlo directo del youtube)