
Bilbao; 6 de enero de 1956
El Día de Reyes, un tal Miguel Jones Castillo, - guineano afincado en el Botxo-, y a pesar de la oposición de su padre, se enfundó la camiseta rojiblanca y se enfrentó en un amistoso al Indautxu. El técnico rojiblanco, Daucik, había logrado su propósito. Junto a él estaban los Carmelo, Orúe, Garay, Canito, Mauri, Maguregui... Jugó de delantero junto a Artetxe, Marcaida, Uribe y Gaínza. Y así estuvo entrenando, casi un mes, con el Athletic en San Mamés.
"La familia de Jones estaba asentada en Bilbao desde la primera decada del siglo. Jones estudió en la Comercial de Deusto y se graduó en 1925. Practicó el futbol perteneciendo al mismo equipo que Alberto Duñabeitia, "Culebrón", que luego jugaría en el Athletic, padre del mas tarde presidente del Club, alcalde y edil del Consistorio bilbaíno, Jesús Duñabeitia, cariñosamente conocido como el "Beti".
Ya en el bachillerato se reveló como deportista fenomenal. Poseía en atletismo importantes marcas de velocidad, hasta el punto que el fútbol ocupaba un lugar secundario a la hora de elegir especialidad. Durante las navidades de 1956, los estudiantes de la Universidad de Deusto desafiaron a los de Económicas. Mala idea, porque sucumbieron por 10-2 ante un equipo que integraban además de Jones, jugadores que luego competirían en Primera División, con Cobo (Sevilla), Isasi (Zaragoza) y Sasia (Athletic), entre otros.
Espectador de excepción fue Fernando Daucik, entrenador del Athletic y padre de Yanko, que defendía los colores tomateros. Al checo le impresionó Miguel Jones. Sus condiciones físicas y una osadía poco corriente para llegar a los aledaños de la puerta rival fueron virtudes anotadas por el técnico.
Empecinado con la idea de llevarselo al Athletic, Daucik habló varias veces con el chico, quien delegó toda conversación en su padre. A don Wilardo, el "aita" de Miguel, no le agradaba demasiado la idea. Deseaba que su hijo termira los estudios, e intuía, dada la política del club, era casi imposible que un negro formara parte de sus filas, aunque el jugador se había "hecho" futbolísticamente en nuestra tierra.
Al no poder recalar en las filas del Athletic, muy a pesar de la labor de Antón Gorostiaga, Secretario del Club y amigo estudiantil del guineano, Jones se enroló inmediatamente en las filas del Barakaldo, recomendado por Daucik. Era la época de Urkiola, Ontoria, Zarra, Gonzalo Beitia, Arana, Urrutxurtu y Jacinto Axpe, por citar nombres.
Jugó media temporada y a finales de 1957 fichó por el Indautxu, equipo que iba a convertirse en su mejor catapulta futbolística.
Daucik se lo llevó al Atlético de Madrid, junto a Jaime Olaso, por la cifra de 400.000 pts y la cesión de derechos de Allende. Allí Jones marcó una época jugando al lado de los Adelardo, Mendoza, Peiro y Collar. Al jugador inicialmente lo destinaron al banquillo como suplente de Vavá (campeón del mundo con Brasil en 1958) durante casi un año. Después permanecería 9 años más proclamándose doble campeón de Copa (1960, 1961) y de la Recopa de Europa (1961-1962) además de lograr una Liga (1965-1966).Cuando estaba a punto de colgar las botas le fichó el Osasuna, por medio de Martialay, por 1.000.000 pts más primas y sueldo, y fué allí donde terminó su carrera deportiva. Después de acabar su carrera deportiva volvió al Indautxu, esta vez como directivo durante 15 temporadas."
Bilbao; 27 de febrero de 2008.
Medio siglo mas tarde, me llega la noticia de que, en el campo de Urritxe en Amorebieta, otro jugador de color, Jonás Ramalho, ahora de padre angoleño y madre blanaca, se enfundaba la histórica zamarra zurigorri en otro amistoso del Athletic. Y es que Jonás es vasco y ha tenido siempre "pupitre" como los blancos, ya que nació en Barakaldo, aunque haya vivido toda su vida en Leioa. Además ha jugado en el Athletic desde siempre, ya desde el Alevín B, desde que los cazatalentos del Club le descubrieron dando sus primeras patadas en el Lagun Artea leiotarra.Precisamente Jones, que coincidió el domingo pasado con su ex-compañero Luis Aragonés que le tuvo a su lado en el palco de San Mamés, fue uno de los que no quisieron perderse el debut de Ramalho en Amorebieta.
Mi difunto padre, como ya os he comentado en otras ocasiones, era socio del Indautxu y admirador de la potencia de Jones...
¿Han tenido que pasar mas de 50 años para que a la figura de Miguel Jones se le hiciera, en cierta manera, justicia en nuestro Club?....
Pese a que el buenazo de Miguel dijo en una entrevista: "Eso de que yo no jugué en el Athletic por ser negro es una bobada como un templo", yo sinceramente, por lo que comentaba mi padre, sospecho que sí influyó sobremanera el color de su piel para no quedarse en el Athletic, mas que el lugar de nacimiento... http://sella-nervion.blogspot.com/2007/05/entrevista-miguel-jones.html
¿Y vosotros, amigos del Ambigú?... ¿De qué color lo veis?...