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viernes, 20 de mayo de 2022

Nuevos Estatutos


Antes de que nos amontonemos demasiado, abro esta entrada para tratar sobre los nuevos estatutos y la asamblea del próximo lunes.

Inicialmente mostré mis pegas en esta entrada.

Las dos realmente importantes eran la inclusión de la definición de la filosofía, y lo que yo juzgaba pérdida efectiva de la potestad de control de la directiva por parte de la asamblea.

Lo primero se ha corregido y lo segundo me lo han explicado mejor y me parece razonable.

En consecuencia, si yo fuera compromisario, creo que votaría que sí. Y eso a pesar de la ofensiva a favor de El Correo, que resulta estomagante.

Sin embargo no me gusta nada que se abra la puerta a la remuneración del presidente y resto de directivos. Pero nada, nada.

Tampoco me gusta la negativa a votar este tema aparte. Es verdad que trocear la votación es complicado porque podría llevar a unos estatutos incoherentes, pero este asunto es lo suficientemente concreto y está lo suficientemente desconectado del resto como para que sí se pudiera votar por separado.

De todas formas, creo que los aciertos superan a las posibles pegas y no me parece razón suficiente para un no.

Sí que agradecería un par de aclaraciones sobre la Asamblea Plenaria:

  1. Se dice que sus acuerdos son válidos solo si la participación supera el 30%. ¿Y si no, qué pasa? ¿Vuelve el asunto a la Asamblea de Compromisarios si provenía de allí? Una moción de censura o una cuestión de confianza, ¿en qué quedarían?
  2. ¿Es lo mismo la figura del referéndum que la de la Asamblea Plenaria? No me queda clara la distinción. Es decir: ¿La Asamblea Plenaria solo se concreta mediante referéndum?

Aunque está en la otra entrada, y hay un enlace permanente en el blog como página recomendada, os dejo el enlace a la opinión de una asidua a este local.


P.S. Como me dijo hace poco un cliente, y volviendo a El Correo, lo de Agiriano con Urrutia y con los compromisarios empieza a ser de camisa de fuerza y habitación acolchada.

jueves, 31 de marzo de 2022

Grada de animación

No: no están detrás de una portería
No: no están detrás de una portería

Dentro de una semana, el siete de abril, tendrá lugar en el Euskalduna la Asamblea General Extraordinaria para debatir la Grada de Animación.

Los argumentos a favor y el entusiasmo que al explicármelos puso mi pilier de cabecera tiempo ha, han conseguido que a pesar de mi rechazo instintivo haya intentado tomarme este asunto con una mentalidad abierta, pero aún así no puedo evitar decirlo claramente: estoy en contra.

Por ponerlo claro: se nos propone una solución drástica, injusta, polémica y susceptible de crear una gran división social, a un problema... que no existe.

Atribuyen al Dr. Goebbels, el siniestro ministro de propaganda nazi, la cita de "Una frase repetida cien veces se convierte en verdad". Pues yo me siento así exactamente en relación con el mantra de "En el nuevo San Mamés no se anima".

Lo curioso es que uno de los que repite que tenemos un problema con la animación es nuestro presidente, que es el mismo presidente que se ha hartado de repetir hasta la saciedad, durante lo peor de la pandemia, que éramos el equipo más perjudicado por jugar a puerta cerrada, que San Mamés es el estadio que da más puntos. ¿En qué quedamos? ¿Cómo nos puede perjudicar juagar a puerta cerrada si parecemos un teatro de ópera? Perjudicados serían esos maravillosos estadios que nos ponen como modelo al que parece que hay que replicar, esos templos del megáfono machacón y las coreografías de espaldas al terreno de juego ante los que babean algunos y que se parecen tanto a nuestro estilo como un huevo a una castaña.

Se nos dice que hay que unir a los grupos de cuarentones que gozan ya del privilegio de pagar menos por la misma localidad, con los jóvenes del Gazte Abono. Eso se hizo en otros lugares (Valencia, por ejemplo) y el resultado es que los chavales han sido atraídos al lado oscuro de grupos no del todo limpios que estaban en trance de desaparición o al menos decadencia, y que ven ahora como se han perpetuado gracias a la aportación de carne fresa a la que han podido modelar. Es cierto que nuestros grupos son bastante menos cafres que los de otros equipos, pero eso no quiere decir que sean unos querubines. No voy a entrar en detalles porque no se trata de tirarnos trastos entre nosotros, pero cualquiera que me lea tendrá sus propios recuerdos.

Sin entrar por lo tanto al detalle, sí voy a decir un par de cosas:

  • Que esos grupos a veces tienen su propia agenda y sus propios objetivos, ajenos al Athletic en sí, y que cuando ambos intereses colisionan a menudo prevalece el particular sobre el colectivo.
  • Que cuando estaban detrás de la portería nos cerraron el campo varias veces, cosa que se ha corregido desde que les pasaron a una esquina. Eso, lo de la esquina, se le suele reprochar a Urrutia, cuando creo recordar que fue una recomendación de la Ertzaintza, recomendación que la disminución de incidentes parece avalar.

Esto nos lleva a que quieren estar detrás de la portería, y no en el corner. Perjudicando gravemente a los socios ubicados allí en estos momentos. ¡Claro! Es que es por el bien del Athletic, dicen. No soy un experto en acústica, pero no acabo de entender por qué los gritos de apoyo al equipo son más efectivos dependiendo de que procedan de detrás de una portería o de una esquina. Tampoco entiendo por qué concentrar a la hinchada presuntamente más animosa es mejor que crear dos o tres pulmones. Con la separación en dos zonas, por ejemplo, ¿No se favorece que se releven una a la otra? ¿Qué compitan entre sí (en el buen sentido)? ¿Qué se cree variedad de gritos y estilos de animación? ¿O es que precisamente lo que se busca es la uniformidad, la homogenización al dictado de unos "elegidos"?

¿De verdad todo esto se sostiene después de ver cómo se anima en San Mamés desde que está operativa la grada joven de sur alta? Yo he vivido noches de animación maravillosas este año, sin necesidad de reubicar a la masa social ni hacer nada de lo que nos quieren vender como poco menos que imprescindible.

¿Hay margen de mejora? Sí. Aunque en mi opinión se trata más de hacer menos que de hacer más. Hay una serie de iniciativas bienintencionadas que yo creo que son contraproducentes. Lo de la txalaparta, por ejemplo. La idea en sí suena bonita: el sonido de la txalaparta es muy evocador (aunque habría que ajustar el volumen: a veces es demasiado alto para la salud auditiva) pero al igual que el megáfono y otras cosas quita espontaneidad, que para mí es un valor superior. Mientras suena la txalaparta el campo enmudece. Y lo mismo es aplicable a otras cosas. La animación a base de forzar los decibelios que es capaz de alcanzar nuestro sistema de megafonía es algo artificial, que está al alcance de cualquiera y por lo tanto dudo de que sea algo que marque diferencias en algún sentido positivo. ¿Os acordáis de la eliminatoria de copa contra el Sevilla en el viejo San Mamés? Un cuarto de hora antes de empezar el partido el campo ya era un volcán: desde el Sagrado Corazón ya se oían los gritos de ánimo como si estuviéramos remontando en una prórroga. Hoy, entre las luces discotequeras, la txalaparta y el exceso de megafonía ¿hubiera sido eso posible? Y "eso" es lo que para mí es animar: cada athleticzale del campo implicado, sin delegar en el del megáfono, los de la txalaparta, el speaker ni los de las bocinas. Eso es lo que sí marca la diferencia.

La diferencia... Cada temporada hay alguien que nos hace sacar pecho por las cosas que dice de San Mamés. Desde la danesa del hermano del renano, que flipó cuando el KKK le llevó a San Mamés, al árbitro que pide a la federación que su partido de despedida se juegue en la catedral, pasando por entrenadores, jugadores e hinchas de equipos que nos visitan: son legión los que nos dicen que somos algo con una personalidad admirable.

Por eso, y porque llevo 50 años yendo a San Mamés, me duele especialmente que en vez de apostar por lo nuestro unos papanatas de tres al cuarto se queden babeando ante lo que hacen en Dusseldorf, Liverpool o incluso en Donostia. ¿Nos hemos vuelto locos? No digo que por ejemplo en dos de los tres sitios mencionados no se lo monten bien, pero niego que tengamos que copiar a nadie. ¡Qué nos copien ellos, cojones, que tenemos nuestro propio estilo! Ese estilo que cuando viajábamos con el equipo nos hacía despreciar a los que confundían animar con dar la matraca con lo que en música llamarían un "bajo continúo" de megáfonos, tambores y ruido: eso no es animar; al menos no lo ha sido en San Mamés. Inoiz ez, nunca, never, jamais.

En resumen: no tenemos ningún problema, salvo el egoísmo de unos, el papanatismo de otros y la ingenuidad de muchos que se están creyendo las monsergas de la táctica goebbelsiana arriba mencionada.

Egoísmo de los que quieren erigirse en grupo de aficionados pata negra con privilegios a costa de reubicarnos a todos los socios (tremenda caja de Pandora que no hay que abrir) o jorobar, directamente, a los socios de norte baja.

Papanatismo de los acomplejados que defienden que tenemos que copiar a otros en lugar de apostar por nosotros mismos. Como diría Unamuno: ¡Qué nos copien ellos, coño!

¿Facilidades para que los jóvenes vayan a San Mamés a precios asequibles? ¡Todas! ¿Aprobar este gravoso e innecesario proyecto basado en una propaganda tan machacona como irreal? ¡Ni hablar!

Por terminar con la animación, ojo con las luces de discoteca y las bandas de tela zurigorri: esas cosas funcionan cuando no se hacen siempre. Convertirlas en rutina les quitan todo valor.

Espero que a pesar de que hablo claro los muchos que legítimamente discreparán no se cabreen demasiado. Lo más gordo que he escrito es la palabra "egoísmo", que es de lo que los defensores de este peregrino proyecto acusan a los socios de Norte Baja que no quieren inmolarse para esta "no solución" a un "no problema". Y al fin y al cabo, no he llamado hijoputa a nadie. Ni siquiera a los que a veces me lo llaman a mí, socio de tribuna principal (y a mucha honra) de forma coral.

P.S. He omitido comentar lo que dicen algunos jugadores sobre este asunto. No le doy ningún valor.

martes, 21 de diciembre de 2021

Primera impresión del proyecto de estatutos (y otro par de cosillas)

¿Dónde estaba lo de los presupuestos?

Empezando por el par de cosillas, la primera es que el domingo volví a ser feliz en San Mamés. No durante todo el partido, que durante un buen rato me tuvo sumido en la melancolía, pero sí a partir del golazo del empate de Williams. Creo que aunque no hubiéramos metido el tercero hubiera salido contento de la catedral. A ver si la racha buena, pronosticada por Forever, realmente ha llegado y se queda al menos unas semanas.

La segunda es lo de Koldo Asúa. No me gustó nada la ausencia de un recuerdo institucional pero hay que reconocer que la directiva lo tiene difícil. Establecer un protocolo que funcione en plan robotizado como un algoritmo en vez de juzgar con sentido común y buena fe caso por caso puede levar a absurdos como que un directivo de los 70 que solo hizo número en la junta de turno prevalezca sobre personas clave.

Pero para evitar los automatismos hay que dejar libertad a la directiva para usar su criterio. ¿Estamos preparados para hacerlo? Yo lo dudo mucho, porque con el cima cainita que se ha vuelto endémico en el Athletic, lo del agravio comparativo sería otra piedra que poder tirarnos unos a otros, y la mentalidad actual de no dejar pasar ningún día sin sentirse ofendido por algo, alimentada por la trituradora moral de las redes sociales, no ayuda nada tampoco.

Así que resumo: lamento que no se recordara a Koldo, pero renuncio a abrir otro frente con este asunto.

Después de este preámbulo, paso a hablar del proyecto de estatutos.

Tengo que empezar reconociendo una falta que espero sea leve: me voy a guiar por un resumen publicado por un medio de comunicación. Os aseguro que me he metido en el txoko de los socios para descargarme el anteproyecto pero parece que lo ha redactado Jaburu: 213 páginas. O lo imprimo y además de dar un mordisco al bosque amazónico me paso la mañana leyéndolo, o salvo la biosfera gastando igualmente la mañana leyéndolo en pantalla para a continuación pedir hora al oculista.

Así que espero que el resumen que me han mandado, que creo que es de DEIA, sea bueno y no meter la pata.

Lo primero que me llama la atención es el intento de fijar la filosofía. Los que sois clientes hace tiempo igual recordáis que nunca he sido partidario de tal cosa. Si la definiéramos bien, de forma no interpretable, estaríamos incumpliendo todo el acerbo legal de la UE. Y si no, pues creamos un coladero. La comisión de estatutos ha optado por lo segundo, hablando de apuesta y de formación en categorías inferiores y clubes convenidos. Vamos: que podemos traer a Lezama un chaval de dónde sea con 16 ó 17 años, o hacer que un tipo que debute con 20 ó 21 en un club convenido cumpla con la llamada filosofía. No me gusta nada. En la práctica, sabiendo el entusiasmo con el que algunos responsables de captación hacen trampas al solitario, en unos años nos cargaríamos la filosofía, me temo.

La siguiente cosa es lo de establecer en estatutos que, salvo decisión en contrario de la Asamblea, las cuotas se actualizan automáticamente con el IPC, pero solo si es positivo. No me gusta por varias razones:

  • No me parece que algo de naturaleza tan concreta se deba meter en un marco tan general como son unos estatutos. Me parece de un afán reglamentista que no viene a cuento.
  • Si la última palabra la tiene la Asamblea (luego veremos, al hablar de presupuestos, que igual no es tan última), que puede aprobar otra cosa distinta, ¿qué se gana con esto? Pues que la subida del IPC sea una referencia. ¿No lo es ya en el subconsciente de todos? Yo creo que sí. Lo veo innecesario.
  • Si un año la inflación es negativa y no se bajan las cuotas, ¿qué pasa si al año siguiente es positiva? ¿Se aplica el IPC positivo sobre la última cuota o se calcula el IPC neto de los dos años? ¿Regulamos este caso? ¿Y el de que un año positivo no baste para compensar el negativo y haya que hacerlo en dos años? ¿Lo haríamos sumando índices, como instintivamente harán la mayoría de los socios, o multiplicando, como realmente habría que hacerlo? ¿Vamos a entrar en tanto detalle en unos estatutos? ¿En serio?

Lo de que el socio pueda designar a su sucesor sin limitarse a un familiar directo me parece bien: creará picaresca y se harán transmisiones con ánimo de lucro, pero a primera vista me parece que las ventajas superan a los inconvenientes.

Se crea la posibilidad de decidir algunos temas en el formato de Asamblea Universal (vulgo referéndum) si lo piden un 10% de los socios o un tercio de compromisarios. Me gusta. Respeta la existencia de la Asamblea de Compromisarios, pero al mismo tiempo abre la puerta a la votación global en temas cuya importancia haya calado verdaderamente entre un número significativo de la masa social.

A primera vista no veo nada que no me guste en la ampliación de competencias de la Asamblea (salvo en un tema que va aparte) aunque seguramente esto requiere una reflexión más profunda de la que puedo hacer ahora.

El tema aparte es lo de reducir el umbral de la cantidad de endeudamiento que ha de ser aprobado por la Asamblea. Pasa del 40% al 10% del presupuesto. Me parece mucho reducir y creo que encorseta demasiado la libertad de actuación de las directivas. Creo que pasar a un 25%, o como mucho a un 20% sería más razonable.

Me parece correcta la reducción de avales del 15% al 5%. Opino que es suficiente para garantizar la responsabilidad de las directivas pero sin convertirse en una barrera casi infranqueable.

Entiendo que es correcta la mayor posibilidad de participación por medios digitales. No se me escapa que se presta a abusos, pero probablemente las ventajas superen a los inconvenientes y sobre todo, es lo que marcan los tiempos y no se pueden poner puertas al campo.

Totalmente de acuerdo con quitar el anacronismo de los días del club. Pero que no se nos olvide subir las cuotas en paralelo.

La reducción de las mayorías reforzadas del 67% al 60% no me parece mal.

Me parece muy bien que se aumenten los plazos de antigüedad para ser presidente (10 años) y directivo (5 años)

Moción de censura, comisión de control, uso del euskera, defensor del socio... Lo veo todo normal.

Renovación de compromisarios cada tres años y no cada cuatro. Me parece una tontería, pero no me opongo.

Pero hay una última cosa que creo que no sale en el resumen de DEIA y que sí comentó El Correo que que me parece infumable y razón suficiente para rechazar el proyecto si no se corrige: la posible aprobación de cuentas y presupuestos (por lo tanto también de cuotas, creo entender) diga lo que diga la Asamblea. No apelando a la masa social o Asamblea Universal, no: simplemente por la validación de la comisión de control junto con un segundo informe de auditoría (las cuentas) y de la LFP (el presupuesto)

A ver: esto, de hecho, es eliminar a la Asamblea como órgano de control. Y desde luego deja de ser el órgano soberano. Con esta reforma, las directivas sucesivas podrían pasar olímpicamente de las asambleas, convertidas en una especie de rito sin consecuencias prácticas.

A mí no me vale el segundo informe de auditoría. Las cuentas reflejan algo más que lo que puede validar un auditor. Hay operaciones que son interpretables. Recuerdo por ejemplo la discusión que hubo en su día sobre si lo que pagaron los socios berria era un ingreso o un pago a cuenta. Puede ser que contablemente haya motivos razonables para una cosa o la otra, que la auditoría constate que la elección se ha reflejado coherentemente en la contabilidad, pero que la Directiva haya elegido una opción diferente a la que hubiera elegido la Asamblea. Quiero decir con esto que la propuesta de los nuevos estatutos sería correcta si esta cuestión fuera solo técnica, pero no lo es; por lo menos no siempre.

¿Y qué decir de los presupuestos? Esta entrada ya es muy larga y no me voy a extender, pero tal y como interpreto el texto, la Junta puede, por ejemplo, aplicar la subida de cuotas que le salga de cualquier parte de su anatomía y la Asamblea solo puede patalear aunque se le reconozca, eso sí, el derecho de hacerlo dos veces (está prevista la aprobación después de la segunda asamblea que los rechace)

Me parece inadmisible. Y salvo que me lo expliquen mejor, yo votaría que no a día de hoy. Por esto y también por lo de la filosofía, que me parece dar luz verde a la madre de todos los coladeros.


martes, 30 de noviembre de 2021

Asamblea y aluvión de partidos


Esta tarde tendrá lugar la asamblea general extraordinaria para tratar de aprobar los presupuestos, y mañana comienza la importante serie de partidos de diciembre. Recapitulemos:

  • Hoy martes 30 a las 19,15: Asamblea.
  • Mañana miércoles 1 a las 21,00: Real Madrid - Athletic Club.
  • Lunes 6 a las 21,00: Getafe - Athletic Club.
  • Sábado 11 a las 21,00: Athletic Club - Sevilla.
  • Domingo 19 a las 16,15: Athletic Club - Betis.
  • Miércoles 22 a las 21,30: Athletic Club - Real Madrid.

Todo ello salvo cambios imprevistos, que no sería la primera vez que ocurren.

Por empezar por lo más inmediato, ya hemos tratado sobre lo de la asamblea en entradas anteriores.

Resumo mi postura:

  • La situación, reconozcámoslo, era muy difícil de gestionar, por lo que esta y cualquier directiva se merecía una cierta benevolencia de partida.
  • Aun admitiendo esto, creo que lo han ido haciendo bastante mal desde el principio: en el fondo, en la forma y en la comunicación.
  • La propuesta que se va a votar mañana será todo lo perfectible que se quiera, pero a estas alturas lo que procede es taparse la nariz, aprobarla para el bien del Athletic y de los que vengan a sustituir a los que han dicho que se irán en unos meses, y a esperar que el próximo proceso electoral nos depare un junta fuerte y capacitada que enderece la marcha del club.

Itziar Iriarte lo ha explicado bastante bien en la entrada de hoy de su blog de DEIA.

¿Pronóstico? Ni idea. Tengo un pequeño pálpito de que se van a aprobar los presupuestos, pero me pregunto si no estaré confundiendo el ser con el querer.

De lo que sí estoy casi seguro es de que pase lo que pase, decidan lo que decidan, a los compromisarios les van a a caer palos. Por empecinados..., por veletas... Y los que discrepen del resultado de la votación, sea el que sea, dirán que lo votado no representa a los socios. ¿Os jugáis algo?

En cuanto al partido de mañana, servidor siempre le tiene ganas al Madrid, pero con lo que ha rodeado al esperpento de las fechas esta vez tengo más interés, si cabe, en dar la sorpresa.

El problema es que lo veo difícil: no tanto por el mal juego del Athletic en los últimos partidos (no sería la primera vez que resucitamos ante un rival superior) sino porque parece que el Madrid está enderezando su rumbo y porque nuestras bajas en el eje de la defensa me temo que van a ser una losa muy pesada.

En fin: la esperanza es lo último que se pierde.

P.S. Hace unos días comentaba que es una pena que la buena pluma de Agiriano esté tan condicionada por sus fobias y filias personales. Hoy demuestra lo que puede hacer cuando aparca esas filias y fobias en un acertado artículo sobre el uso del VAR en el que -felicitémosle- ha conseguido no mencionar a Urrutia.

martes, 16 de noviembre de 2021

Ajuste de cuotas: un malentendido de base

¿De verdad queremos acabar así?

Como últimamente había vuelto a subir el ritmo de entradas no pensaba insistir en este asunto creando otra exprofeso, sino limitarme a lo que he ido diciendo, apoyado en cierto modo por Forever, en los comentarios de la entrada anterior.

Pero hay una cosa que pensándolo bien conviene decir aparte.

Todo este asunto se ha enredado de una manera diabólica desde el principio por lo que creo que es un malentendido de base, radical, que encima se ha complicado con otros secundarios.

El pecado original que hemos cometido al enfocar el asunto todos: directiva, compromisarios y socios en general, tiene que con una cuestión básica: ¿En concepto de qué pagamos los socios una cuota?

Se ha dicho que una parte es por el derecho de ver los partidos de San Mamés, parte que según la calidad de cada localidad tiene un precio variable. Y la otra es por el resto de derechos que tenemos como socio que sería una parte fija.

El que esos dos conceptos implícitos no se hayan separado nunca creó los primeros problemas que afrontamos al tratar de establecer qué debíamos pagar los socios y qué no por las dos temporadas afectadas por la COVID-19.

Pero creo que nos hemos equivocado todos. No solo pagamos para ver los partidos en San Mamés (eso lo hacen los abonados) pagamos para que el equipo juegue. Hay además otra parte de cuota social que corresponde a Lezama, el femenino, la administración... Pero la mayor parte de lo que pagamos es para que el primer equipo compita, vayamos o no a verlo. Y el equipo ha jugado.

Al enfocar el asunto desde el principio como un coste por partido visto, la directiva y nosotros nos hemos ido enredando en un cálculo que no puede salir bien porque está errado de base.

No se debería haber tratado de establecer una compensación por los partidos no vistos, separándolos de los gastos de mantenimiento del club entendiendo estos como algo marginal, ya se calculara como porcentaje o como cuota fija. Se trataba de que como propietarios del club somos responsables al cien por cien de que el equipo siga jugando podamos o no ir a verlo. ¿Inconvenientes sobrevenidos por una fuerza mayor? Nos correspondería a nosotros haberlos asumido como propietarios del Club que somos. Si acaso, se podría haber tenido un detalle, presentándolo como tal, en forma de rebaja con cargo a la hucha (que también es nuestra) pero nos hemos enredado en dar por bueno que pagamos por partido visto y eso ha creado un efecto letal sobre cualquier forma razonable de calcular las cuotas.

En la web amiga JosefinaOlan ha puesto de manifiesto una paradoja matemática consecuencia de que la base de partidos de 2020 es 17 y la de 2021 es 22 y que por lo tanto, según el criterio que estamos dando por bueno, unos son más caros que otros. Porque esto es así: nunca hemos pagado por partido, sino por temporada, por lo que el cálculo por partido de la directiva lleva a absurdos como el efecto del partido del Real Madrid previsto para diciembre. ¿Vamos a pagar cuotas anuales diferentes de ahora  en adelante en función de los caprichos del calendario?

Partiendo de este error de enfoque inicial, agravado por haber renunciado a girar ninguna cuota por 2021, nos hemos metido en un callejón sin salida tan lleno de contradicciones, agravios comparativos y paradojas matemáticas, que llegados a este punto es imposible solucionar el asunto sin que alguien se sienta damnificado.

Por eso creo que decía Forever en la entrada anterior que dejemos de plantear cálculos alternativos a los de la junta. Por eso decía yo que ya no es hora de calculadoras. Los cálculos, más o menos acertados, que hagamos cada uno con nuestro maravilloso criterio personal, ya me importan un bledo.

Es hora de simplificar los razonamientos y pensar en que de los 70 millones que dicen que ha perdido el Athletic por la COVID-19, 47 millones son por lo que nos hemos ahorrado los socios; que nos piden que devolvamos cinco (Forever dixit), lo que es una miseria y bastante menos de lo que han aportado con la rebaja de sus sueldos, pese a no haber dejado de jugar, los jugadores (que como asalariados no son los que deben asumir los riesgos de la gestión del club, o al menos hacerlo en mucho menor medida que sus propietarios)

¿Vamos a rechazar otra vez los presupuestos porque no nos ponemos de acuerdo tampoco ahora en los matices del reparto de ese 10,7% del dinero que nos hemos ahorrado hasta la fecha? ¿Hasta cuando? A estas alturas, andar con esto me parece como quedarse mirando al dedo en lugar de a la luna, que diría aquel.

Estamos haciendo el ridículo, lanzando un mensaje negativo a la sociedad y a los jugadores, y poniendo en peligro la estabilidad del club. 

Aprobemos los presupuestos y aceptemos que nos quedan 7 meses con esta junta. Y luego elecciones. A ver si se presentan planchas capacitadas y votamos con cabeza, que va a hacer falta mucho cerebro gris en Ibaigane para paliar las consecuencias de lo poco que nos están pidiendo y que tanto nos está costando aceptar.

La directiva está desquiciada, enredada en unos cálculos que ya no pueden salir bien. No nos desquiciemos también nosotros siguiendo por el camino de tratar de encontrar una fórmula mágica que no existe.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Encuesta entre lobos: ¿hacen falta los perros pastores?

Suponiendo que los lobos pudieran hablar, ¿No os parecería una encuesta absurda? ¿Haría falta preguntar para saber el resultado de la encuesta? ¿O cae por su propio peso que los lobos decidirían por unanimidad suprimir la figura del perro pastor? ¿Debería eso tranquilizar o intranquilizar a las ovejas?

Pues en El Correo creen necesario preguntar lo evidente. El sábado el diario de Vocento dio una vuelta de tuerca más a sus campaña contra la asamblea de compromisarios, con una encuesta entre expresidentes, que ¡oh sorpresa! eran partidarios de suprimir dicha asamblea y la figura del compromisario.

¡Qué bien le hubiera ido a Lamikiz no tener asamblea! Se hubiera ahorrado los sapos que tuvo que tragar por lo de Zubiaurre, que casi nos arruina, o por su forma creativa de gestionar el banquillo del Athletic, que casi nos hace descender. Por cierto, ¿hubieran bastado las broncas de San Mamés para forzarle a los salvíficos fichajes de Clemente y Mané? ¿O también le pesó tener que dar la cara ante la asamblea? Nunca lo sabremos, pero yo me alegro de haber tenido esa bala adicional.

¿Y qué diremos del gran amañador de sorteos? ¿Qué no hubiera sido capaz de hacer sin tener que someterse al control de los compromisarios? ¿Y quién le hubiera afeado a Arrate el extravagante fichaje de Roberto Ríos? ¿O que blindara los contratos de todo Pichichi?

Se gobierna mejor sin asamblea, no cabe duda. Sí claro: queda el voto telemático de los socios. "Un socio un voto" ¡Qué bonito! Los mismos socios que pasaron mayoritariamente de aportar nada a la consulta que se habilitó sobre los estatutos, que tuvo una participación paupérrima.

Aquí conviene recordar la frase de lord Acton: "El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente". Por eso los sistemas democráticos se basan en el equilibrio de poderes. Por eso hay parlamentos a los que el poder ejecutivo debe dar cuenta (otra cosa es que en sistemas partitocráticos como el español eso se haya pervertido), y por eso en los clubes hay una asamblea.

¿Funcionaría ese sistema de controles apelando directamente al socio? Pues no. Para cualquiera que no quiera engañarse, es evidente de que la mayoría de los socios se ven a sí mismos como espectadores más que como socios. El grado de implicación en los pesados temas contables e institucionales es mínimo. Por supuesto alguno puede pensar que me equivoco, que el sistema funcionaría. Pero gracias a El Correo, tenemos la prueba del nueve, porque, ¿Qué más prueba queréis que la unanimidad de los lobos, quiero decir, de los expresidentes? Si los cuatro encuestados (los tres citados más Lertxundi) quieren eliminar la asamblea es para que las presidencias tengan menos control. Lertxundi llega a decirlo expresamente (se agradece la sinceridad): no puede ser que a los presidentes se les censure y martirice (sic)

El principio de un socio un voto ya está consagrado en el club en las votaciones para elegir la junta y en la recolección de firmas para ser compromisario. Todos valemos lo mismo independientemente de lo que paguemos.

Identificar la Asamblea Universal con el principio "Un socio, un voto" es demagógico y engañoso. La existencia de un órgano representativo intermedio no va en menoscabo de la democracia del club, en absoluto. Sin embargo la sustitución de la asamblea por un sistema plebiscitario anual llevaría a que los temas se trataran con menos profundidad y rigor, dificultando la labor de control que es la razón de ser de la asamblea.

Se critica a los compromisarios porque muchos votan en grupo, obedeciendo a intereses exógenos. Es posible que así sea. Pero junto a ese tipo de compromisario hay otro que se preocupa de estudiar la documentación, asistir a las reuniones previas y en general, de informarse bien. Eso desaparecería con la asamblea universal, que multiplicaría el voto que se emite de forma superficial o por filias y fobias. Por no hablar del poder que eso daría a medios que todos sabemos tienen una gran capacidad para influir en que la gente veamos la botella medio llena o medio vacía con la forma de informar o de titular.

No. Yo, como oveja, a pesar de que el perro pastor tiene algún achaque que limita su eficacia, estoy más tranquilo con él que sin él. Y el que los lobos quieran suprimirlo, no hace sino reafirmarme. El que El Correo se meta en esto con tanta saña solo puede querer decir una cosa: que la Asamblea es ahora más necesaria que nunca. Necesita un cambio en la forma de celebrarse y seguramente habría que pensar en otra forma de elección (aunque todas las que se me ocurren tiene sus pegas) pero hace falta. 

P.S. Permitidme añadir una cosa. Que nadie se engañe: los Agiriano, JOL y demás muñidores de la campaña de El Correo no están en contra de la asamblea por un exceso de celo democrático. Lo que no les gusta es que no vota como ellos quieren. Lo demás es ruido de fondo.


martes, 9 de noviembre de 2021

La cruzada personal de un megalómano


El azote de los compromisarios (y no me refiero a nuestro anónimo renano) reanuda hoy en El Correo su cruzada de manipulaciones, mentiras y medias verdades contra los mismos.

Realmente su razonamiento es muy sencillo: responde a una megalomanía de manual.

  • Yo (o sea: él) encarno la voluntad de la masa social.
  • La asamblea no decide lo que yo quiero.
  • Luego la asamblea no representa a la masa social.

Y por supuesto, como cualquier dictador megalómano, la existencia de un órgano representativo intermedio le molesta: hay que acabar con la existencia de ese órgano y apelar directamente al pueblo, que no dejará de hacer lo que le dice el líder convenientemente adoctrinado por el medio más importante del herrialde (casualmente el suyo)

Digo todo esto porque Agiriano vuelve hoy a bramar contra los compromisarios, que según él tendrían secuestrada a la voluntad popular en el Athletic, negándose a aceptar ninguna modificación de estatutos porque quieren perpetuarse en el poder.

Es curioso que diga lo de perpetuarse cuando en sus análisis de Maquiavelo de provincias siempre insiste en que la Asamblea "es de" el presidente durante cuyo mandato se constituye. Extraña "perpetuidad" esa que cambia cada cuatro años. Pero ¿he dicho "siempre insiste"? Me corrijo: ha dejado de hacerlo sin ningún sonrojo cuando la asamblea "de Elizegi" no ha aprobado sus propuestas (las de Elizegi, no las de Agiriano ¿o son las mismas?)

Pero bueno: la asamblea no aprueba lo que quiere Agiriano y, agotado el argumento de que era la asamblea "de Urrutia" hay que ir contra la asamblea en sí.

Para ello recuerda que se han rechazado ya dos propuestas de reforma de estatutos, cosa que él atribuye a que los compromisarios (que por lo visto siempre son los mismos pese a que durante años ha estado diciendo lo contrario) quieren seguir siendo compromisarios y además quieren serlo ellos y solo ellos.

Sin embargo, conviene tirar de hemeroteca, y me refiero a la nuestra propia: la de este tugurio.

Si usáis la búsqueda de temas, encontraréis bajo la etiqueta "Estatutos" esta entrada sobre el último intento de reforma. En ella veréis que tuve una discusión con nuestro añorado Jaburu (a ver si vuelve: se le echa de menos) ya que yo, con matices y tras ciertas dudas iniciales, terminé siendo partidario de aprobar la reforma mientras que Jaburu era uno de los compromisarios más activos del sector que quería echarla para atrás. Os recomiendo leer la discusión, no porque sea amena (estos temas suelen ser un rollo) sino para que comprobéis que la elección de compromisarios no era el caballo de batalla EN ABSOLUTO, como tampoco lo fue en las intervenciones de los compromisarios que durante la asamblea salieron a hablar para argumentar su rechazo.

Ítem más: en la discusión, Jaburu mencionó que Itziar Iriarte en su blog de DEIA resumió perfectamente las pegas principales a esa reforma de estatutos. Si os tomáis la molestia de leerla, veréis que no solo no menciona el procedimiento de elección de compromisarios, sino que incluso la intrépida blogera parece que aboga por la Asamblea Universal (en la que yo no creo, por cierto)

Vamos: que Agiriano lo que quiere es desprestigiar y coaccionar a los compromisarios, presentándoles como una oligarquía aferrada a sus privilegios y enfrentándolos con la masa social para condicionarles para que aprueben "a la búlgara" una reforma de cuyo contenido aún no se sabe nada (salvo alguna filtración interesada, casualmente al medio de Agiriano) Para ello interpreta las razones de los rechazos de hace más de siete años de una manera que no tiene ninguna base contrastable salvo la intuición del propio Agiriano, que pesa más que los datos objetivos (otro rasgo de megalomanía) En fin...

Es una pena lo de Agiriano. Tiene una buena pluma y podría ser un buen elemento, pero el odio africano que profesa a Urrutia le ha ido enredando en unas posturas que le han llevado a ser una caricatura de periodista que pone sus columnas al servicio de una cruzada personal que le desprestigia. A él y a su medio.

P.S. Mi defensa de los compromisarios de lo que considero una manipulación calumniosa e interesada no quita para que lo que escuché por internet de la asamblea y lo que comentó Forever en la entrada anterior no me produzca una sensación de que este órgano ha degenerado bastante

jueves, 4 de noviembre de 2021

Athletic - Cádiz (y otra vuelta a la Asamblea)

Que no se repita

Mañana viernes a partir de las 21:00 recibimos en San Mamés al Cádiz.

El analista de rivales del Ambigú, el Maestro Tao, opina que no debemos fiarnos de la mala posición de los cadistas en la tabla, que son un equipo que fuera de casa se cierra muy bien, y que afrontar a ese tipo de rivales es precisamente lo que más le cuesta a nuestra muchachada en San Mamés.

Conviene recordar que el año pasado, si bien les ganamos con autoridad en Cádiz en esa fase de la era Marcelino en la que las cosas nos salían bien y Berenguer se inflaba a meter goles, en casa  perdimos un partido que ellos acabaron con nueve jugadores. Creo que Garitano tocó fondo entonces.

A ver como resolvemos. Estamos perdiendo muchos puntos que pueden ser vitales de cara a la clasificación final, y todo lo que no sea ganar sería un lamentable retraso, uno más, de ese salto hacia adelante que todos estamos esperando a la vista de como se está cimentando el juego del equipo, juego al que solo -y ese "solo" es mucho- le falta algo más de gol.

Una dificultad añadida es el problema de que el eje de la defensa, que ha sido clave en muchos partidos, está diezmado con los teóricos titulares ausentes (lesión y sanción) y Yeray tocado. Supongo que jugarán Nuñez y uno más. A ver...

Por otra parte, la Asamblea sigue trayendo cola. Al menos para mí en lo personal.

Por un lado estoy absolutamente indignado con Forever, que ha tardado varios días en decirnos que salió cabreado de la Asamblea y no ha explicado con detalle por qué. Esperaba un informe completo de su debut como compromisario. La ausencia de ese informe ha sido muy comentada en Moscú, donde su estilo de vida ya hace tiempo que había levantado sospechas.

Pero además mi compromisaria de referencia me ha hecho llegar una lista de supuestos incumplimientos estatutarios por parte de la directiva, en relación precisamente con esa asamblea.

La lista en cuestión me ha dejado muy pensativo. Si es cierto lo que se dice, parece claro que se han incumplido los plazos para el envío de la información, pero a a partir de ahí los incumplimientos que se mencionan creo que hablan más del enconamiento que Elizegi y su junta ha producido, tal vez de manera merecida, en algunos socios y compromisarios, que de la gravedad en sí de los supuestos incumplimientos.

Estos, aparte de lo mencionado del envío tardío de la información, serían:

  1. Haber tratado conjuntamente los tres primeros puntos del orden del día, cuando los estatutos (Art. 30) dicen que deben tratarse separadamente.
  2. Urnas abiertas antes de terminar la deliberación, cuando los estatutos consagran el carácter deliberativo de la asamblea (Art. 19)
  3. No meter los 120,00 € de marras en un punto aparte del orden del día, ya que los estatutos (Art. 19) mencionan las "derramas" como un asunto específico a tratar por la asamblea.
  4. No someter a votación los proyectos de la junta directiva (Art. 19)

Vamos por partes.

  1. En cuanto a los tres primeros puntos del orden del día, los dos primeros (gestión y cuentas) van tan unidos que hasta hace poco hasta se votaban conjuntamente. La directiva bastante ha hecho con separar la votación de los dos. Me parece de una rigidez absoluta pretender que los estatutos deban interpretarse en el sentido de tener que hacer un delicado ejercicio de oratoria para referirse a una sin mencionar las otras. La literalidad de los estatutos dice una cosa, pero conviene aplicar las normas con sentido común y dejar algo de manga ancha para que la mesa los interprete y dirija la asamblea, dos competencias que por cierto le confieren los estatutos. Mientras la decisión sea independiente (dos votaciones) no creo que esté tan claro que las intervenciones no se puedan agrupar, y tiene gracias que esta directiva, que es la primera que está cumpliendo lo de separar el voto (lo verdaderamente importante a mi juicio) se lleve estos palos. Más peso tiene lo de haber mezclado el presupuesto: ahí sí veo algo de fundamento a la crítica. Pero nuevamente hay que aplicar el sentido común: ¿Cómo explicar unos presupuestos cuya clave de bóveda es una liquidación que afecta a las cuentas cerradas separando los dos asuntos a la hora de exponerlos? Aunque sí que se podría haber separado el presupuesto, y tal vez se debería, vamos a lo práctico: mientras que la votación sea separada, el que la exposición no lo sea no impide a cada uno deliberar cada voto de forma separada y votar en consecuencia.
  2. Vaya por delante que poder votar en cuanto la asamblea se constituye me parece bananero y si de mí dependiera acabaría con esa práctica. Pero decir que es contrario a los estatutos... En su momento yo defendí esa idea pero amigos que saben de derecho me hicieron ver que era llevar las cosas demasiado lejos. El que el objetivo de la asamblea sea deliberar no implica que esa deliberación deba durar hasta que se acabe. No se puede establecer un tiempo determinado para deliberar. Algún compromisario jeta puede decir que en el tiempo que tarda en ir a votar ya ha deliberado lo suficiente, sobre todo teniendo en cuenta que la asamblea lleva un proceso de reuniones previas en las que suelen salir los temas más importantes o polémicos. El término "deliberar" se debe entender más como un derecho que como un deber, si se quiere interpretar como esperar al final. A mí no hacerlo me parece una falta de educación y de higiene democrática, pero pretender que sea un incumplimiento flagrante de los estatutos es demasiado. Sí podría ser un incumplimiento que se permitiera el voto antes de constituirse la asamblea (como sí se permite en las sociedades mercantiles) pero ¿una vez constituida? Hay que reunirse para deliberar, pero nadie dice cuanto tiempo hay que hacerlo.
  3. Se recoge lo que se siembra, y el empeño de llamar "derrama" a lo que no lo es trae estos lodos. Elizegi y su gente se merecen todos los sinsabores que su torpe manera de explicar su propuesta de cuotas les ha traído. Aquí no hay derrama ni aportación extraordinaria que necesite ser tratada en un punto aparte. Los 120 euros no son una derrama sino una variable que se ha incluido en el cálculo de las cuotas ¿Y dónde se discuten y se aprueban las cuotas del Athletic desde tiempo inmemorial? Al discutir los presupuestos, que es lo que se hizo (y por lo que se rechazaron)
  4. La junta es el único órgano elegido por sufragio universal. Es ella la que dirige el club, no la asamblea. El punto de "Proyectos y Propuestas" es informativo. No hay que votar nada. Solo hay que hacerlo para unos temas muy específicos (los del Art. 32) o si la directiva así lo desea para tener un plus de legitimación. Solo faltaba que la directiva tuviera obligación de presentar a votación todos sus planes y proyectos. Se les ha elegido para dirigir, no para ejecutar lo que decida la asamblea. Conviene recordar, por ejemplo, que si van a llevar lo de la grada de animación a una asamblea es porque les da la gana: nada les obliga a hacerlo. Lo podrían decidir dentro de sus atribuciones, pero como es un tema complejo y polémico no se atreven sin contar con el apoyo de la asamblea.

Resumiendo:

Parece que se han incumplido los plazos de la información. Esto es matemático. Lo demás es interpretable. (Art. 54.6: corresponde a la junta interpretar los estatutos y suplir sus omisiones) Y entre eso hay dos puntos en los que sí que se puede decir que se han estirado los estatutos, aunque en mí opinión sin romper la cuerda; y otros dos que me parece increíble que se dedique tiempo a ellos. De todos estos supuestos incumplimientos, el único que ha podido limitar los derechos de los socios compromisarios es el de los plazos: es muy oportuno denunciarlo y pedir responsabilidades. Pero los demás, aparte de lo que he dicho, ¿En qué han limitado o condicionado la capacidad de decidir de la asamblea?

Entre el entorno complicado en el que vivimos, coyuntural y estructuralmente, y que creo que no estamos bien dirigidos por Elizegi y su junta, bastantes problemas tenemos para andar abriendo frentes de más discutiendo el sexo de los ángeles en unos temas que, sinceramente, creo que solo pueden preocupar cuando uno lleva tanto tiempo de compromisario que se ha metido en una metarealidad asamblearia que poco tiene que ver con las preocupaciones reales del mundo athleticzale. Y ojo, que si seguimos por este camino de que cualquier cosa que encontremos vale para tirársela a la junta, además de hacer un flaco favor al Athletic, igual se lo estamos haciendo bueno a ellos. Empiezo ya a detectar que cierto sector, entre neutral e indeciso, está ya tomando nota de que el encarnizamiento con Elizegi a veces es excesivo incluso desde un punto de vista crítico. Y eso le puede fortalecer en vez de debilitar.

viernes, 22 de octubre de 2021

Asamblea General Ordinaria 2021 - Partido contra el Villareal

El escenario

Mañana tenemos sesión doble, como recuerda algún plumilla en la última del Mundo Deportivo de hoy.

Por la noche en San Mamés recibimos al Villareal, con la incertidumbre de ver como nos habrá sentado a nosotros el parón de tres semanas y a ellos el haber jugado en Europa.

Por la mañana (y me temo que parte de la tarde, a juzgar por los antecedentes) tendremos asamblea, también en San Mamés.

Como la junta ha decidido dedicar asambleas específicas a la grada de animación y los nuevos estatutos, lo de mañana podría considerarse un trámite sino fuera por dos circunstancias:

  1. La propuesta de ajuste de las cuotas a la situación creada por la COVID19.
  2. El nuevo equilibrio de poderes en una asamblea de nueva elección, con trescientos (un 33%) más de compromisarios.

Empezando por el último tema, algunos periodistas, en sus análisis sobre las asambleas (normalmente dominados por el rencor cuando no sale lo que ellos quieren), suelen referirse a que las asambleas son "de Urrutia" o son "de Macua" según el mandato durante el cual fueron constituidas.

Si eso fuera cierto, estaríamos ante una asamblea "de Elizegi", que debería ser un paseo triunfal para la junta. Pero si no es así, será curioso ver qué explicación dan esos periodistas.

Soy malísimo haciendo previsiones, pero por decir algo me barrunto que la directiva va a sufrir una derrota en lo de la gestión. Esta ha sido mala, y la errática semana que nos han dado los portavoces de la junta (presidente y contador) no ha hecho sino confirmar la sensación que tenemos muchos: que esto les viene muy grande.

En cuanto a lo de las cuentas y presupuestos, no lo veo tan claro. A juzgar por algunos foros parece que lo de los 120,00 € ha sentado muy mal, pero entre que a mí no me parece tan mal y que creo que esos foros no son representativos, quiero creer que hay posibilidades de que sean aprobadas, porque quiero creer que entre los compromisarios prevalecerá la sensación de pertenencia y el deseo de ayudar a las cuentas del club en unas circunstancias tan atípicas, aunque la propuesta tal vez no sea la óptima y seguramente se ha explicado muy mal.

Mis argumentos ya los habéis leído en la entrada anterior. Pero voy a abundar un poco en ello. Primero debo insistir en que ya que los 120,00 € se suman a una liquidación correspondiente a dos años, no hablamos de 120,00 € al año, sino de 60,00 € al año (cinco al mes)

En segundo lugar me refiero al hecho de que los carnets más baratos vayan a ser bonificados para que no paguen más que lo que sería su cuota anual normal; esto ha despertado suspicacias porque rompe el principio de igualdad en la condición de socio en el que algunos creemos.

En la anterior entrada adelantaba que aún así no me parecía razón suficiente para rechazar la propuesta, porque suponía que la afectación iba a ser mínima.

¿Es realmente así?

Me he tomado la molestia de hacer unos números. Tomando como base el primer sistema de cálculo que me llegó (supuesto de cinco partidos por devolver sobre un total de 39) me sale que solo se rebajarán los 120,00 € a los socios que pagan menos de 462,00 € de cuota anual. ¿Son muchos? No.

Viendo la tabla de cuotas, solo pagan menos de 462 € al año los socios de la grada de animación y los socios normales de las filas más altas de las tribunas altas y los de las más bajas de las tribunas bajas. Son una minoría dentro de la masa social del club.

¿Y hasta qué punto les afecta? En cuanto a los socios que he llamado normales, la mal llamada cuota covid representará de 102 a 117 euros, dependiendo de su ubicación.

En el caso de los de animación, mis cálculos muestran de 77 a 99 euros.

¿Realmente esto tiene las mismas implicaciones que la propuesta rechazada hace un año de pedir un 30% de la cuota?

Según aquella propuesta, iba a a haber tantas cuotas sociales como tipos de localidad: el abanico de cantidades diferentes iba ser inmenso. Con la propuesta de este año, la mayoría de los socios pagaríamos exactamente lo mismo: los 120 €.

Con la propuesta del año pasado los socios de localidades más caras pagarían aproximadamente lo que pagarían los de las más baratas ¡multiplicado por 2,5! La proporción llegaría a más del triple en el caso de los socios de grada de animación.

Con la propuesta de este año, los socios de grada de animación van a pagar entre el 64% y el 75% de los 120 €. Razonable, toda vez que como club está interiorizado que esos socios estén subvencionados de alguna forma. Y los demás socios van a pagar entre el 85% y el 97% de los 120 €.

Desde el punto de vista del fuero reconozco que aún se le pueden poner pegas a esto, pero no me podéis decir seriamente que peca de lo mismo que lo del 30%. Desde luego, si con estos números yo tuviera que subir al atril a defender que hay que tumbar esto en nombre de la igualdad entre los socios, no podría oírme a mí mismo sin sentirme tremendamente picajoso.

Hay que recordar además que es comprensible que no se quiera crear una cierta sensación de agravio en los socios afectados, que razonablemente podrían preguntarse qué han hecho ellos para ser los únicos que van a pagar más que un año normal por los caprichos aritméticos de un cálculo que al fin y al cabo no deja de ser un intento razonable de estimar una afectación que no tiene una solución exacta e incontestable.

jueves, 7 de octubre de 2021

Excusas de mal pagador


¡La qué se ha armado con la mal llamada derrama de 120,00 €!

Los foros y los comentarios que se ven en internet son un hervidero de indignación contra la medida propuesta de que al calcular la cantidad a pagar por las cuotas de la pandemia se incluya un fijo de 120,00 € por socio.

No faltan acusaciones de incompetencia a la directiva, críticas a cómo gastan su dinero los jugadores y amenazas de darse de baja.

Yo no sé si no entiendo nada o si lo entiendo demasiado bien.

Hagamos memoria.

  • En la asamblea ordinaria del año pasado la junta recordó (con buen criterio) que lo que pagamos por carnet tiene dos partes que nunca se han diferenciado: la cuota de socio y el abono a San Mamés.
  • Con San Mamés cerrado pero el Club operativo, parecía razonable hacer la diferenciación y que el prorrateo de los partidos no disfrutados se hiciera, no sobre la totalidad de lo que se paga por carnet, sino por la parte correspondiente al abono en sí.
  • En lo que se equivocó la directiva, a juicio de muchos y del que esto escribe, es en querer calcular ese pago por la condición de socio como un porcentaje y no como un fijo. La propuesta fue rechazada, siendo este argumento el que más se escuchó para justificar esa negativa de la Asamblea.
  • La junta volvió a equivocarse, en mi opinión, cuando en la asamblea extraordinaria no quiso proponer una cuota fija: el miedo a una segunda derrota les hizo dar una "patada para adelante", decidir no cobrar nada por 2021 (de momento) y ver qué pasaba.

Ahora salen con una propuesta que yo interpreto de la siguiente forma:

La cuota que pagamos por 2020 se considera una especie de pago a cuenta de los partidos de 2020 y 2021.

Se hace un prorrateo en base a los partidos que no se pudieron disfrutar en esos años y sale una cantidad pendiente a favor de los socios que se deducirá de la cuota de 2022, pero (la madre del cordero) se nos pide que a lo resultante se añadan 120,00 €.

A la solución propuesta se le pueden encontrar dos pequeñas pegas:

  1. Si se van a pedir 120,00 €, que para mí conceptualmente equivalen a  la teórica cuota anual sin contar el abono a San Mamés, esa cantidad debería deducirse que la que sirve de base del prorrateo, ya que dicho prorrateo solo debería aplicarse a la parte correspondiente al abono a San Mamés.
  2. Se garantiza que si del cálculo sale una cantidad mayor a la cuota "normal" de 2022, en cualquier caso nunca se pagará más que esa cuota normal, lo que en el caso de los carnets más baratos equivale a una bonificación sobre la cantidad lineal.

Pero ampararse en estos dos matices para rechazar la propuesta de la directiva me parece fuera de lugar: la afectación es mínima y la propuesta es muy razonable, toda vez que esos 120,00 € vienen a equivaler a esa teórica cuota pura de socio ¡de dos años!, lo que equivale a decir que la directiva ha fijado en 60,00 € anuales la teórica cuota estrictamente social. Y eso, señores, es poquísimo.

Por eso considero, desde mi postura claramente crítica hacia esta junta, que la propuesta es muy razonable y si yo fuera compromisario desde luego votaría a favor.

Sin embargo el ambiente está que arde y me pregunto por qué.

Yo mismo me doy las siguientes respuestas:

  1. Se está explicando muy mal. Manu Álvarez en El Correo llama "derrama" a los 120,00 €, y no es una derrama. La palabra sugiere participación en gastos extraordinarios y no eso lo que se está proponiendo. Para mí, en el fondo, lo que se está haciendo es hacerse eco de lo que se pidió en la Asamblea de 2020 en el sentido de establecer un "fijo" dentro de la cuota de socio. Se ha hecho de una forma un tanto chapucera (ver las dos pegas ut supra), pero salva las formas y al menos a mí me vale; y creo que si lo explicaran así, como la respuesta a lo que se pidió en su día, se vendería mejor.
  2. Entre los que vivimos con profundo malestar el triunfo de Elizegi en las últimas elecciones hay algunos que parecen dispuestos a criticar todo lo que hagan, incluso lo razonable. Peligroso camino: si alguien quiere darle una patada a Elizegi, que se la dé, pero que distinga su culo del de el Athletic como institución: este no creo que resista muchas más patadas.
  3. Me temo que por varios factores el apego del algunos al Club de sus amores se ha deteriorado mucho: apoyar al club, identificar su bolsillo con el nuestro, debería ser normal para nuestra condición de socios-propietarios. Estoy de acuerdo en que rara vez nos tratan como propietarios para algo más que para apoquinar, pero aún así no puedo sustraerme a la sospecha de que todo esto son excusas de mal pagador. El año pasado se rechazó lo del 30% porque se pedía una cantidad lineal, y ahora que se propone, aunque de manera imperfecta, algo parecido, tampoco nos gusta. ¿No será que lo que no queremos es rascarnos el bolsillo y que todo esto de la Fundación, el Lamborghini de Muniain y demás son eso: excusas de mal pagador?

Luego eso sí: si la pelotita entra San Mamés brama "Iker, Iker", si llegamos a una final todos jugamos a ver que la tiene más grande (la bandera) y si nos ponen un micro delante decimos medio llorando que el Athletic "es familia". Pero no es lo mismo predicar que dar trigo, y si en una situación como esta no estamos dispuestos a poner ¡60 €! por año de pandemia, con lo que nos hemos ahorrado por los partidos no vistos, entonces ¿cuándo?

P.S. Recomiendo ardientemente los comentarios del ciudadano Forever en este hilo de AupaAthletic.
No se puede explicar mejor, y no puedo estar más de acuerdo con el apreciado ciudadano.



jueves, 18 de febrero de 2021

Asamblea Extraordinaria


 ¿Qué pasará el domingo? A juzgar por el nerviosismo de las plumas y micrófonos agradecidos, no parece que el entorno de la junta las tenga todas consigo.

Si hace poco eran Velasco y su gente los que arremetían contra un compromisario díscolo, hoy es Agiriano el que suelta verdadero veneno en las páginas de El Correo. Los cada vez menos compradores de la edición de papel deberíamos ser advertidos de cuando el bueno de Jon se pone en modo "periodista de cámara": el contacto con la tinta de sus artículos tiene por fuerza que ser tóxico.

La verdad es que estas demostraciones de partidismo no pasarían de ser una anécdota si no fuera porque tienen consecuencias. Consecuencias malas. Y malas para la propia junta a la que apoyan.

El problema de tantas mentiras es que a base de repetirlas se las acaban creyendo todos, incluso los que las profieren; y de eso no puede salir nada bueno.

Por ejemplo: si la razón principal del "no" de la asamblea ordinaria fue el asunto del 30%, tanto El Correo como Telebilbao han insistido en que no, en que no hubo razones, que incluso lo del 30% "no tuvo recorrido" (Agiriano el día siguiente, por ejemplo), que todo se debe al "no por el no" y a que la asamblea "es de Urrutia".

Al prestar más atención a estas teorías de la conspiración que a lo que los compromisarios dijeron (y muchos socios no compromisarios pensamos) la directiva renuncia a presentar una propuesta que salve el escollo de la cuota no lineal y al mismo tiempo salvaguarde el patrimonio del club haciéndonos corresponsables de las inevitables pérdidas de la pandemia (como no podría ser de otra manera) y en su lugar montan una propuesta demagógica destinada a poner en evidencia a los que en Ibaigane sinceramente creen que van a votar que no, se proponga lo que se proponga.

Parece que el razonamiento es: "si me votan que sí, gano; y si me votan que no, se retratan". El que en ello haya podido tenerse en cuenta, aunque sea un momento, lo mejor para el Athletic, me parece altamente improbable. 

Es descorazonador.

Dicho esto, la propuesta es tan difícil de entender, y tan inconcreta, dejándolo todo para una futura asamblea, que me resulta muy difícil posicionarme. Uno no sabe si votar "no" a todo porque la propuesta parece una chapuza, votar "sí" por agotamiento y para mantener algo de paz social pensando en el esperanzador calendario deportivo, o responder con una abstención a lo que no deja de ser una propuesta de la directiva que es en sí misma abstencionista, porque en el fondo no decide nada.

Pase lo que pase el domingo, la situación patrimonial seguirá siendo formidable. Ni rechazar las cuentas o el presupuesto nos llevaría a ninguna ruina, ni tampoco lo haría el aprobar el patadón para adelante que propone la junta.

Pero pase lo que pase el domingo, creo que tendremos la confirmación de que estamos en manos de una junta chapucera. Tal vez entre sus integrantes haya alguien valioso: no lo niego. Pero aunque así fuera es demasiada rémora estar condicionada por un presidente megalómano, cuya insulsa cháchara de buen rollito parece que esconde a un narcisista que en el fondo solo se escucha a sí mismo y a los que le dicen lo que quiere oír. Aunque sea mentira.

Una última reflexión: Agiriano habla hoy del desprestigio de la asamblea. Que nadie se engañe: si a Agiriano no le gusta la asamblea no es por los inevitables defectos que exhiba el órgano en sí o algunas de las individualidades que lo forman, sino porque a veces no decide lo que a él le gustaría. Todo lo demás son humo y manipulaciones varias. Y lo mismo vale para la camarilla de Telebilbao, que además incurre en hecho increíble de que las prácticas que más critican son las que son más habituales, casi constitutivas, de su propio programa. 

jueves, 11 de febrero de 2021

Un poco de todo: Semifinales copa, Asamblea y Seis Naciones

Apremiado por la falta de tiempo, me permito mezclar churras con merinas, ya que me va mejor escribir un ladrillazo que tres ladrillos.

Athletic Club - Levante

Sí: Athletic Club. Da gusto notar en la vida cotidiana como la denominación histórica de nuestro club se ha ido imponiendo. Locutores de radio y televisión nacionales cada vez la usan más. Debo confesar que yo no me incluyo entre los susceptibles que se ofenden cuando el nombre se usa indebidamente, entre otras cosas porque yo soy el primero que dice "Athletic" a secas y encima no me esfuerzo en marcar claramente la "c". Pero se agradece el detalle. Tan solo la gente que sigue inercias del pasado difíciles de dejar nos llama ya de otra forma. Aparte de algún que otro exjugador resentido de la Real, claro, que más que ofender lo que hace es retratarse a sí mismo y retratar el ambiente que se fomenta hacia nosotros en las orillas del Urumea, ingenuas kalejiras aparte.

Para ser alguien que proclama que le falta tiempo, tenéis que admitir que la digresión no ha estado mal. Pero es que tampoco sé muy bien qué decir sobre el partido de esta noche que no sea una obviedad.

Yo destacaría entre esas obviedades que no hay enemigo pequeño. De acuerdo: todos queríamos al Levante, pero están aquí por méritos propios y son un equipo que, al igual que nosotros, está en una buena racha, sobre todo atacante. Si el objetivo en estas idas jugadas de local suele ser no encajar goles, lograrlo se me antoja difícil. Vamos a ver un partido complicado esta noche, porque además empezamos a dar muestras de fatiga. Pero aun así soy moderadamente optimista, que no confiado.

Ayer el Sevilla dio un paso importante, aunque no decisivo, hacia la final. Ojalá mañana nosotros podamos decir lo mismo.

Asamblea Extraordinaria

Se acerca el 21 de febrero y algunos medios se empiezan a poner nerviosos. Ha bastado que un compromisario haya opinado en una emisora de radio que la nueva propuesta de la directiva no le convence y que va a votar en contra para que dicho compromisario haya sido linchado de forma repugnante por una cadena local de TV. Uno no sabe por dónde empezar a la hora de comentar las barbaridades que escupieron por los micrófonos, pero no me resisto a comentar tres aspectos de las agresivas incongruencias que profirieron:

  1. No hubo el menor razonamiento sobre el fondo del asunto sobre el que opinaba el tal compromisario, porque me niego a aceptar como razonamiento citar que el Gran Gurú Zurigorri (Juan Antonio Zuluaga) opina lo contrario. Porque sí, amigos: el GGZ sigue en activo.
  2. Creo que no hubo un solo argumento en ese feroz ataque ad hominen que no se pueda aplicar, multiplicado, a ellos y al programa que perpetran.
  3. La intransigencia hacia opiniones diferentes a las suyas de esta caverna, que a veces parece una secta, es algo que no tiene parangón fuera del ámbito del fanatismo religioso o político  más extremo. Es algo tremendo.

Igual tendría que haber pasado de ellos, pero lo admito: conozco al compromisario aludido, le considero un amigo y un buen athleticzale, y aunque sea de pascuas a ramos escribe en este antro; así que no he podido por menos que plasmar aquí lo que opino de los ataques que le dedicaron. Aclaro: de ser alguien que no conozco ni siquiera habría visto el corte del programa y por lo tanto no hubiera escrito esto, pero las tres cosas que he comentado creo que son verdades objetivas que no dependen de que yo mire con simpatía a la persona objeto del linchamiento.

Dicho esto, creo además que nuestro esporádico parroquiano tiene razón: la propuesta de la directiva no cambia en lo sustancial lo que fue rechazado en la asamblea ordinaria. A diferencia de otros, voy a explicar por qué opino esto.

Lo más polémico, la clave del rechazo a las pasadas propuestas de la directiva, fue el hecho de que pretendía institucionalizar que la contribución económica de los socios al club, en tanto a nuestra condición de socios independiente de la localidad que ocupemos en San Mamés, no sea igual para todos, sino que dependa también de la localidad que ocupemos. Un presidente que afirmó que había tomado nota de lo sucedido y que prometía escuchar, debería haberse dado cuenta y presentar algo estructurado que salvara el huevo de la economía del club y el fuero de la igualdad entre socios (yo me atreví a sugerir algo) Pero parece que no: la nueva propuesta sigue pecando de lo mismo, y su forma de presentarla (te perdono un año a cambio de otro) parece más una oferta de un regateo entre trileros que algo pensado y razonado. 

¿Es esto suficiente para seguir rechazando la propuesta? No me atrevo a recomendar a los compromisarios en un sentido u otro. Creo que yo, salvo mejores explicaciones por parte de la junta directiva, seguiría rechazando la propuesta, pero sinceramente: no estoy seguro.

Lo que sí han hecho bien es separar las cuentas de la gestión. Al hacerlo así aumentan las posibilidades de que se siga rechazando esta última, pero igual consiguen la aprobación de las cuentas, aunque no lo sé, porque dichas cuentas están indisolublemente atadas al presupuesto (ambos conforman conjuntamente  la respuesta a la COVID19, que es lo que está en discusión)

Creo que puede pasar cualquier cosa. Y pase lo que pase, se criticará los compromisarios:

  • Si votan "sí" por cambiar de opinión y ser unos inconsistentes.
  • Si votan "no" por enrocarse y ser unos cabezotas insensibles a la nueva propuesta de la junta y a la buena racha deportiva, supercopa incluida.

Por cierto: aprovecho para recordar que se está discutiendo un tema económico-administrativo totalmente independiente de que hayamos ganado o no la Supercopa. No me atrevo a recomendar a los compromisarios el voto en un sentido u otro, pero si me permito remarcarles que lo que se está debatiendo no es la marcha deportiva del club.

Primera jornada del Seis Naciones

Comenzó el Seis Naciones y lo más noticiable es la victoria de Escocia sobre Inglaterra en Londres, algo que no pasaba desde 1983 (creo recordar) y que creo también que no ha pasado mucho más de media docena de veces entre los dos equipos que inauguraron los choques entre selecciones hace 150 años.

Escocia celebrando su Calcutta Cup

Los caledonios fueron claramente superiores a sus rivales, pero cayeron en su problema crónico: les cuesta una barbaridad trasladar al marcador la superioridad exhibida en el césped. Aun así sus paupérrimos 11 puntos fueron suficientes para derrotar a una Inglaterra que a ratos parecía no estar en el partido y que decepcionó una barbaridad. (Quiero aprovechar para felicitar al pilier y a Bogart, firmes partidarios de Escocia, por si nos siguen leyendo)

El duelo Gales - Irlanda se decantó del lado de los dragones, pero la tempranera expulsión de O'Mahony que dejó a los del trébol en inferioridad casi todo el partido no permite sacar conclusiones sobre el potencial de ambos equipos: de hecho a ratos Irlanda, con 14, jugó bastante mejor que los galeses.

Francia apabulló a Italia. El quince del gallo ha mejorado exponencialmente, y de momento me siguen pareciendo el equipo a batir este año.

La segunda jornada que nos espera es:

  • Sábado 15,15: Inglaterra - Italia
  • Sábado 17,45: Escocia - Gales
  • Domingo 16,00: Irlanda - Francia

Colonnello Contini: lamento informarle de que en la prensa anglosajona es cada vez menos infrecuente escuchar voces que piden replantarse la presencia de la Azzurra en el torneo. ¿Se vive esto con preocupación en Italia o no se ve como una amenaza real?

martes, 29 de diciembre de 2020

¿Y ahora qué? Sugerencias para salir del atasco


Los turiferarios de Elizegi están empeñados en que los que han votado "no" en la Asamblea, y los que lo hubiéramos hecho de poder participar, pertenecemos a la cofradía del "Cuanto peor mejor"

Nada más lejos de la realidad, y ya que la dimisión de esta panda de incompetentes parece lejana, voy a intentar hacer un ejercicio de posibilismo y voy a sugerir posibles soluciones para desatascar el asunto, aunque lo de cortar nudos gordianos sea más cosa de caudillos macedonios que de cónsules romanos.

Aclaro que eso no quiere decir que no siga pensando que esta junta se merece una moción de censura, pero si nadie tiene narices para presentarla, seamos consecuentes y tratemos de hacer gobernable el club, sin caer en la tentación de convertir las asambleas en un sucedáneo de dicha moción, que contaría con mi apoyo si alguien medianamente solvente la presentara. Pero mientras no se presente, parece que con estos bueyes hay que arar.

¡Pro eo!

Aclaración previa: no estamos ante el Apocalipsis

El conglomerado mediático que apoya a Elizegi está empeñado en vendernos lo del domingo como un paso suicida hacia un abismo cercano. Nada más lejos de la realidad. La situación económica del club es buena, formidable incluso si la comparamos con sus homólogos de la LFP. Lo ocurrido es un varapalo para la junta y sus adláteres, pero no sitúa al club ante ningún abismo.

No quiero con esto decir que no haya motivos para la preocupación, pero si alguien quiere encontrarlos mejor que mire hacia la situación que vive el banquillo, y la capacitación de quienes rigen Ibaigane (poca) y Lezama (ninguna) Señalar a lo que probablemente será solo un retraso en el aspecto formal de la vida del club, me parece desenfocar el asunto de lo que nos debe preocupar de verdad.

Aprobación de las cuentas

El presidente dijo ayer en la rueda de prensa que han cometido cientos de errores. Yo no llego a tanto, pero creo que sí han cometido los suficientes como para que sea muy razonable rechazar su gestión, sin tener que acudir a teorías conspirativas con un Josu Urrutia con cuernos frotándose las manos y respirando azufre en la sala de un castillo gotico, como parecen creer Agiriano y Velasco, entre otros.

Así que mi solución es sencilla y solo implica cumplir una promesa electoral: sepárese la votación de las cuentas de la de la gestión. Perderán esta última, como no creo que pueda ser de otra manera, pero no deja de ser algo simbólico que dejaría prácticamente sin argumentos a la opción de rechazar las cuentas. Estas se aprobarían y el asunto quedaría desatacado. Y la promesa cumplida, cosa que además debería colmar de satisfacción al presidente.

Aprobación del presupuesto

Está claro que aquí el gran argumento para el "no" es lo del 30%, y que no es admisible que la parte de "cuota social" que los socios pagamos, una vez desgajada del abono a la localidad del campo, sea diferente cuando conlleva los mismos derechos y obligaciones para todos.

Tengo entendido que se ha calculado que el reparto lineal de la cantidad que se nos quiere retener equivaldría a unos 170 € por carnet, tal vez demasiado proporcionalmente para los carnets más baratos.

Sabiendo eso mi sugerencia es:

1.- Calcular una cantidad fija por carnet, inferior a esos 170 €, que sea razonable para la mayoría de los socios. Clubes como nosotros cobran entre unos 80 € (Osasuna) y unos 150 € (Real Madrid). Algo que se mueva dentro de esa horquilla (entre 95 y 125 por ejemplo) creo que sería difícilmente objetable, especialmente si es para todos la misma.

2.- Ver qué cantidad falta por cubrir, que podría no ser la prevista si en el interin las negociaciones con los jugadores llegan a buen puerto.

3.- Ver que porcentaje supone esa cantidad sobre el total de la parte restante, la que corresponde a las localidades de cada uno.

4.- Proponer a la Asamblea que los socios, por responsabilidad y como medida de apoyo al club, pero no porque admitamos cuotas variables, contribuyamos con ese porcentaje. No hacerlo implicaría que los compromisarios aceptan sacar esa cantidad restante de la famosa "hucha".

Propongo esto porque creo que los compromisarios quieren opciones, no votaciones cerradas de todo o nada que a veces llevan a rechazos que se podrían evitar. Pueden ser estas opciones u otras elaboradas con más tiempo y conocimiento, pero ofrecer alternativas, no trágalas.

Grada de animación

No sé si pueden o no volver a presentarlo en la asamblea extraordinaria. Creo que sí, pero yo no lo haría. Me parece que es muy seguido como para no correr el riesgo de que se vuelva a tumbar, su no inclusión favorecería poner el foco en lo acuciante (cuentas y presuspuestos) simplificando la discusión y el acuerdo, y se ganaría tiempo para avanzar en la negociación con los afectados y preparar las respuestas a las preguntas concretas que se hicieron sobre el tema y que solo encontraron como respuesta un llamativo silencio.

Creo que es mejor esperar a la próxima ordinaria.

Estatutos

Saco este tema porque el frente mediático está preocupado porque la nueva reforma no se apruebe (ni los de la comisión saben qué propuesta van a hacer, pero los mismos que critican ahora a algunos por votar sin esperar al final de la asamblea, ya han decidido que hay que aprobarla)

Para evitar que se repita la historia hay que conocerla. Estas buenas gentes llegan a creerse sus propias versiones  interesadas y no se enteran de que la última reforma se rechazó porque, de nuevo, al presentarla como un bloque monolítico consiguieron que votaran "no" todos los que veían alguna pega, aunque esas pegas fueran diferentes y hasta contradictorias.

Ahora que estamos a tiempo, sugiero a la comisión que se vea esa asamblea y que prepare varias opciones coherentes entre sí para los grandes temas polémicos, que creo recordar que fueron régimen electoral, elección de la asamblea y participación de los socios (moción de censura, medios telemáticos, etc.) Añádense derechos y deberes, régimen sancionador, y seguramente se aprobarán unos nuevos estatutos, aunque no sean exactamente los que propondría la comisión si la decisión solo dependiera de ellos.

¿Mucho lío? Puede, pero nadie dijo que fuera fácil. Y no tendría que haber más de un par de opciones en un par de asuntos claves si las reuniones previas sirven para escuchar y no solo para escucharse, como parece que ha pasado con la preparación de la asamblea del domingo. Y siempre será mejor que esperar a lo que proponían anoche en Telebilbao: que el Gobierno Vasco intervenga al Athletic para derrocar a la Asamblea con un golpe desde arriba para imponer nuevos estatutos. Me pareció que Velasco y Elejalde se relamían viéndose a sí mismos entrando en el Euskalduna a la cabeza de los beltzas, como hiciera en su día Pavía en el congreso, dispersando a los malotes compromisarios. Lo que no sé es quien haría de Pavía y quién de caballo. Eso sí: si tropiezan y se caen... ¡La culpa es de Urrutia!


lunes, 28 de diciembre de 2020

Medios en guerra: Agiriano se pica


Se veía venir. Desde hace tiempo el ambiente en la calle era más que crítico hacia Aitor Elízegi y su junta. Incluso en sus peores momentos, no era complicado encontrar defensores de Lamikiz o García Macua. Podían ser más o menos numerosos pero se hacían presentes.

Sin embargo, al menos a mí y a otras personas de mi entorno, nos costaba encontrar defensores de Elizegi.

Ese ambiente, unido a la fuerte contestación a lo del 30%, el estado de permanente provisionálidad con el que se mantiene al entrenador y la pobre imagen que está ofreciendo la dirección deportiva, hacía que fuera previsible un varapalo en la Asamblea de Compromisarios de ayer.

Por otra parte, los precedentes también hacían que fuera previsible la reacción de los medios que, por puro clientelismo, apoyan a esta junta: la denigración de la asamblea y de la figura del compromisario, con una nueva repetición de todos los tópicos que estas plumas agradecidas guardan en sus tinteros para cuando la asamblea se aparta de su guión soñado.

Por eso no me sorprende el artículo de Jon Agiriano en El Correo de hoy, hasta el punto de que tampoco me extrañaría que lo tuviera escrito, en todo o en parte, antes de la asamblea. De hecho, esto explicaría que escriba que lo del 30% no "tuvo recorrido", algo que se puede afirmar sin que se avergüence hasta el teclado solo si no se ha seguido la asamblea.

Todos los tópicos están presentes, incluso aunque a veces sean contradictorios entre sí. Así podemos leer un mantra que gusta mucho a los redactores de El Correo: que las asambleas están sesgadas a favor de la facción que ocupaba Ibaigane al ser elegidas, mantra que convive sin problemas con el de que los compromisarios son una casta endogámica que se perpetúa a sí misma durante "décadas", como llega a decir.

También podemos ver otro clásico de la hermenéutica de El Correo: respaldar a las directivas que les gustan es "responsabilidad", hacerlo con las que no es votar "a la búlgara". ¡Qué maravilloso es el idioma! Nos permite esto, por ejemplo: ¿Que una directiva que no nos gusta consigue amplios respaldos? Pues eso, que en principio es algo positivo, lo cuento con una expresión peyorativa (a la búlgara) y consigo que lo bueno suene mal. ¿Qué una derrota abrumadora pone en evidencia a los míos? No tienen sentido de la responsabilidad. Supongo que Agiriano si se considerará muy responsable por haber estado atizándole a Urrutia durante los años, para él de travesía en el desierto, de su mandato (y lo que te rondaré, morena: el rencor de El Correo puede ser africano, como demostró en su día con Clemente y hoy con un titular sesgadísimo contra Urrutia)

Es como lo de la influencia de los resultados deportivos. Cuando interesa, se dice que el apoyo de los compromisarios depende de que la pelotita entre (inmadurez) pero si a Urrutia se la apoyaba incluso en plena crisis deportiva es algo igualmente malo: es sectarismo.

También se da a entender que siendo las cuentas las que son, no tiene mucho sentido rechazarlas. Ya. Pero es que, año tras año, directiva tras directiva, y precisamente para apoyarse en ese argumento, se niega a los compromisarios la posiblidad de votar por separado cuentas y gestión. Un órdago de "todo o nada" que a veces sale bien... pero a veces mal. Aun así, creo que esto lo veremos de por vida: a la directiva de turno siempre le vendra bien esconder la gestión, siempre discutible, detrás de las cuentas, más objetivas y más fáciles de defender con el argumento de la "responsabilidad".

Lo de la responsabilidad da para mucho: así si vivimos una crisis, aunque los compromisarios crean que esta se debe en parte o en todo a una mala gestión de la junta, deben aprobar esa gestión por mor de la necesaria "estabilidad", estabilidad que por supuesto nunca ponen en peligro los medios cuando se pasan siete años sacudiendo a una directiva rea del leso delito de no filtrarles exclusivas.

Pero bueno: el frente mediático pro-Elizegi va a insistir en todo esto. Si me centro en Agiriano es porque ha sido el primero, pero no me cabe duda de que los Velasco, Monje y demás van a seguir el mismo camino. Pero no nos dejemos engañar: el sistema de compromisarios no será perfecto, pero los setecientos y pico compromisarios que votaron ayer, y los siete mil y pico socios que les han elegido, son más representativos que un grupo de periodistas que se pueden contar con los dedos de una mano y que miran a las directivas a través del prisma de los intereses de sus grupos mediáticos. Es a esos autonombrados portavoces, que solo se representan a sí mismos, a los que resulta difícil soportar.