![]() |
| ¿De verdad queremos acabar así? |
Como últimamente había vuelto a subir el ritmo de entradas no pensaba insistir en este asunto creando otra exprofeso, sino limitarme a lo que he ido diciendo, apoyado en cierto modo por Forever, en los comentarios de la entrada anterior.
Pero hay una cosa que pensándolo bien conviene decir aparte.
Todo este asunto se ha enredado de una manera diabólica desde el principio por lo que creo que es un malentendido de base, radical, que encima se ha complicado con otros secundarios.
El pecado original que hemos cometido al enfocar el asunto todos: directiva, compromisarios y socios en general, tiene que con una cuestión básica: ¿En concepto de qué pagamos los socios una cuota?
Se ha dicho que una parte es por el derecho de ver los partidos de San Mamés, parte que según la calidad de cada localidad tiene un precio variable. Y la otra es por el resto de derechos que tenemos como socio que sería una parte fija.
El que esos dos conceptos implícitos no se hayan separado nunca creó los primeros problemas que afrontamos al tratar de establecer qué debíamos pagar los socios y qué no por las dos temporadas afectadas por la COVID-19.
Pero creo que nos hemos equivocado todos. No solo pagamos para ver los partidos en San Mamés (eso lo hacen los abonados) pagamos para que el equipo juegue. Hay además otra parte de cuota social que corresponde a Lezama, el femenino, la administración... Pero la mayor parte de lo que pagamos es para que el primer equipo compita, vayamos o no a verlo. Y el equipo ha jugado.
Al enfocar el asunto desde el principio como un coste por partido visto, la directiva y nosotros nos hemos ido enredando en un cálculo que no puede salir bien porque está errado de base.
No se debería haber tratado de establecer una compensación por los partidos no vistos, separándolos de los gastos de mantenimiento del club entendiendo estos como algo marginal, ya se calculara como porcentaje o como cuota fija. Se trataba de que como propietarios del club somos responsables al cien por cien de que el equipo siga jugando podamos o no ir a verlo. ¿Inconvenientes sobrevenidos por una fuerza mayor? Nos correspondería a nosotros haberlos asumido como propietarios del Club que somos. Si acaso, se podría haber tenido un detalle, presentándolo como tal, en forma de rebaja con cargo a la hucha (que también es nuestra) pero nos hemos enredado en dar por bueno que pagamos por partido visto y eso ha creado un efecto letal sobre cualquier forma razonable de calcular las cuotas.
En la web amiga JosefinaOlan ha puesto de manifiesto una paradoja matemática consecuencia de que la base de partidos de 2020 es 17 y la de 2021 es 22 y que por lo tanto, según el criterio que estamos dando por bueno, unos son más caros que otros. Porque esto es así: nunca hemos pagado por partido, sino por temporada, por lo que el cálculo por partido de la directiva lleva a absurdos como el efecto del partido del Real Madrid previsto para diciembre. ¿Vamos a pagar cuotas anuales diferentes de ahora en adelante en función de los caprichos del calendario?
Partiendo de este error de enfoque inicial, agravado por haber renunciado a girar ninguna cuota por 2021, nos hemos metido en un callejón sin salida tan lleno de contradicciones, agravios comparativos y paradojas matemáticas, que llegados a este punto es imposible solucionar el asunto sin que alguien se sienta damnificado.
Por eso creo que decía Forever en la entrada anterior que dejemos de plantear cálculos alternativos a los de la junta. Por eso decía yo que ya no es hora de calculadoras. Los cálculos, más o menos acertados, que hagamos cada uno con nuestro maravilloso criterio personal, ya me importan un bledo.
Es hora de simplificar los razonamientos y pensar en que de los 70 millones que dicen que ha perdido el Athletic por la COVID-19, 47 millones son por lo que nos hemos ahorrado los socios; que nos piden que devolvamos cinco (Forever dixit), lo que es una miseria y bastante menos de lo que han aportado con la rebaja de sus sueldos, pese a no haber dejado de jugar, los jugadores (que como asalariados no son los que deben asumir los riesgos de la gestión del club, o al menos hacerlo en mucho menor medida que sus propietarios)
¿Vamos a rechazar otra vez los presupuestos porque no nos ponemos de acuerdo tampoco ahora en los matices del reparto de ese 10,7% del dinero que nos hemos ahorrado hasta la fecha? ¿Hasta cuando? A estas alturas, andar con esto me parece como quedarse mirando al dedo en lugar de a la luna, que diría aquel.
Estamos haciendo el ridículo, lanzando un mensaje negativo a la sociedad y a los jugadores, y poniendo en peligro la estabilidad del club.
Aprobemos los presupuestos y aceptemos que nos quedan 7 meses con esta junta. Y luego elecciones. A ver si se presentan planchas capacitadas y votamos con cabeza, que va a hacer falta mucho cerebro gris en Ibaigane para paliar las consecuencias de lo poco que nos están pidiendo y que tanto nos está costando aceptar.
La directiva está desquiciada, enredada en unos cálculos que ya no pueden salir bien. No nos desquiciemos también nosotros siguiendo por el camino de tratar de encontrar una fórmula mágica que no existe.













.jpg)





.jpg)



