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lunes, 28 de septiembre de 2009

Misterio en el Calcio (por Taoteking)

Nuestro corresponsal Taoteking, nos ha enviado una entrada para su publicación:

Dice Tao:

Tras las exhibiciones de nuestro Athletic hace apenas semana y media, algún prócer de este ambigú hablaba, con bastante retranca, de la condición física… o química de los leones y en el sentir general, creo, quien más o quien menos se preguntaba si el druida de la aldea habría dado con una nueva poción mágica. No obstante, todo ha sido pasar por San Mamés una cohorte de pretorianos sevillistas para que nuestros irreductibles rojiblancos se vinieran debajo de forma escandalosa. El druida tendrá que seguir experimentando en su cabaña.

Como sobre el funesto partido contra los hispalenses prefiero no hablar, introduzco un asunto un poco alejado de nuestro ámbito, aunque totalmente relacionado con lo que es el hilo conductor de este ambigú: el futbol. Parafraseando de forma un tanto asilvestrada a Terencio me atrevo a decir que soy un aficionado al futbol, por lo que “nada futbolístico me es ajeno”.

Se está emitiendo estos días por C+, en el programa “Informe Robinson”, un reportaje sobre un asunto que tiene revolucionado en Italia al mundo del calcio: la muerte de 39 ex futbolistas aquejados de una terrible enfermedad llamada esclerosis lateral amiotrófica (ELA). A lo largo del reportaje, de forma velada unas veces, otras de forma clara y diáfana, sobrevuela la idea del doping y de las consecuencias que los abusos del pasado están teniendo en el presente.

¿Por qué han llamado tanto la atención estos fallecimientos?

Principalmente por dos causas: por la acumulación de enfermos dentro de un mismo “colectivo” y por la reiteración de estos entre ex jugadores de ciertos equipos concretos. Nos cuentan que la cantidad de casos respecto de la población total (prevalencia creo que lo llaman los epidemiólogos) de la ELA es de algo más de 3 por cada 100.000 habitantes. En el caso de los futbolistas italianos esta proporción se multiplicaría por 6,5, algo que llama mucho la atención. También es relevante que se dé con más frecuencia entre antiguos futbolistas de unos equipos que de otros: Genoa, Fiorentina, Cesena…

¿Por qué se relaciona esta “plaga” de ELA con el doping? En el reportaje se apunta desde diversos angulos para confluir siempre en el mismo punto. En el inicio se sitúan dos personajes: una periodista que comenzó a investigar las prácticas generalizadas de dopaje en el futbol intaliano y el fiscal Raffaele Guariniello que se hizo cargo de la investigación penal y que consiguió destapar hace unos años el doping sistemático en equipos como la Juventus (recordemos que estrellas como Vialli o Zidane tuvieron que prestar declaración por dicho asunto). Cuenta Guariniello que a raíz de salir a la luz pública sus investigaciones le empezaron a llegar reclamaciones de algunas viudas de antiguos futbolistas que relacionaban las graves enfermedades de sus maridos con la sospecha de que durante sus carreras sufrieron prácticas dopantes. No obstante, aunque los testimonios de esta periodista y este fiscal apuntan claramente a la incidencia del doping en la fatal cadena de muertes por ELA, no han conseguido aún desvelar el misterio.

Este es otro de los puntos interesantes del reportaje: nadie habla de lo que sucedía de puertas adentro en esos vestuarios. Aún hoy se siguen produciendo casos y nadie denuncia nada. Nos muestran a un ex delantero de Milan y Fiorentina, Stefano Borgonovo, 45 años, postrado en una silla de ruedas, completamente inmovil: sólo mueve algunos músculos de la cara pero mantiene intacta su capacidad mental, tiene ELA en fase terminal. Sin embargo, él como otros no suelta prenda sobre el supuesto dopaje que le ha podido llevar hasta esa terrible situación. Una de las personas que están investigando este asunto en Italia habla abiertamente de la ley de silencio, de la “omerta”, que rige en el calcio. Aún así, hay excepciones: la principal es Carlo Petrini, que fuera jugador de equipos como Milan, Genoa, Torino o Roma en la década de los 70. Petrini es desde hace años un apestado entre sus compañeros de profesión, ya que lleva algún tiempo denunciando que entre la década de los 60 y los 80 en Italia el doping fue una práctica habitual, generalizada y realizada sin ningún tipo de control. Relata detalles espeluznantes sobre cómo en la época en que no exitían las agujas dehechables compartían pinchazos entre cinco de una misma jeringa tras su esterilización en agua hirviendo o los terribles efectos de esos productos: una agitación que les duraba hasta bien entrada la madrugada, el aumento del grosor de su lengua al punto de que se les hacía imposible incluso mantenerla dentro de la boca, etc. Petrini, que además padece en la actualidad un tumor cerebral maligno, algo que atribuye al dopaje, no duda en que el doping no acabó en aquella época, sino que aún es práctica habitual en el calcio.

¿Qué opina la ciencia de esto? ¿Tiene relación esa “plaga” de ELA con los abusos que gente como Petrini o Guariniello denuncian? Los autores del reportaje acuden a un centro de referencia en Italia en el estudio de la citada enfermedad degenerativa. Su director, primero, cree que el hecho de que la ELA se dé en un tan alto número entre ex futbolistas italianos se debe a una razón que comparten todos ellos: no es la incidencia normal, ni mucho menos, de dicha enfermedad entre el resto de la población. No obstante, en linea opuesta a la que el reportaje nos está mostrando desde el inicio, este médico no cree que el dopaje sea la causante de este asunto. Aventura una tesis: el abuso que en el mundo del futbol se hace de los antiinflamatorios no esteroideos, sustancias que no están consideradas dopantes pero que sí pueden tener uns efectos perversos para el organismo si su utilización no es la correcta.

Para acabar, dos ex futblistas italianos exponen sus conclusiones: Petrini dice que el doping ha estado y está totalmente implantado en el calcio, Vialli lo niega. ¿Cuál es la realidad de esta sórdida historia?

Para acabar, se me ocurren un par de ideas. Es cierto que el doping, aparte de su componente de trampa (que parece ser lo que más preocupa a autoridades y opinión pública) tiene un factor de peligro importante para la salud. El problema es que no se dice qué riesgos tiene. Sí, es cierto, se suele decir que si tomas tal o cual producto te puede suceder tal o cual cosa, pero no se han establecido relaciones claras y concluyentes de causa /efecto. Supongo que desde las mismas autoridades que tanto se preocupan en sancionar se cdeberían poner medios efectivos para la investigación. En el caso italiano, sería bueno que se pudiera establecer o no, indubitadamente, la relación entre ELA y doping… o que en España se investigara por qué se han dado varios casos de “muerte súbita” en deportistas de primerísimo nivel (el maratoniano Diego García o los futbolistas Puerta y Jarque, entre otros), si esto tiene algo “raro” detrás o no.

Por otra parte, la puerta abierta que deja el médico italiano especialista en ELA sobre la posible incidencia del mal uso de antiinflamatorios en el posterior desarrollo de la citada enfermedad degenerativa, me lleva a una pregunta mil veces hecha y pocas veces contestada: ¿Es sano el deporte profesional? Cada vez es más frecuente oir que “Fulano va a jugar infiltrado”, cuando hasta el más ignorante en temas médicos, como un servidor, sabe que el dolor es un medio de defensa del organismo, que nos avisa con su presencia de algún tipo de problema: si “camuflamos” el dolor, ¿no estaremos poniendo en peligro la salud del deportista? Pues esto no es ilegal y, me temo, que su utilización, junto a la de otro tipo de cosas “legales”, debería ser objeto de un amplio debate.

jueves, 17 de julio de 2008

Lloremos, de nuevo, por el ciclismo.

Juntos ganamos muchas carreras. Era el “tarangu”. Aquel "iturri", la masilla correctamente aplicada y la foto del “tarangu” se habían convertido, entre mis dedos, en una máquina perfecta, imbatible sobre esas carreteras empinadas , con vueltas y más revueltas, dibujadas con tiza sobre la acera de la plaza Moraza.

Eran aquellos años de principios de los setenta en los que además de la colección de futbolistas completábamos cada año nuestra colección de ciclistas. Eran nuestros héroes de primavera y verano, en esos tiempos en los que a la Vuelta le seguía el Giro y a éste, ya en el mes de julio, como siempre, el Tour. Todavía recuerdo aquellos cromos del Bic de Ocaña, de Eddy Merckx, el verdadero caníbal, con su invencible Molteni….pero sobre todo….aquellos cromos del Kas, nuestro equipo, con el “tarangu” Fuente, Lasa, Perurena, Aja, Gonzalez Linares…el mejor equipo del mundo….luego podías encontrar representados en el pelotón de "iturris" a los Poulidor, Gimondi, Zoetemelk, Thevenet, Agostinho, Van Impe…..los dioses del asfalto…en aquellos tiempos en los que , desde luego, no podías seguir en directo por televisión las etapas pero te conformabas con ese resumen largo que se daba antes o después del telediario de la noche. Ahí les veías, demarrando en lo más duro de la cuesta, retorciéndose de agotamiento, tirando todo el equipo a la caza del escapado, bajando los puertos con lluvia a velocidad de vértigo, jugándose la vida…y si no a esperar el articulo , con tintes de epopeya, y las fotos del Correo o la Gaceta.

Pasaron los años y con ellos, los Hinault, Fignon, Lemond….hasta que llegaron esas tardes de Julio de los 90, con Indurain como angel exterminador. Aquellas etapas retransmitidas por la televisión, desde las diez de la mañana. Aquellos días que cogía uno vacaciones para poder ver entera la etapa reina (alguna todavía tengo grabada). Etapas de 250 km y ocho puertos de montaña, tres de ellos fuera de categoría. Inhumano, imposible de aguantar aún para un físico privilegiado. Ya entonces vislumbrabas, perdida la inocencia infantil, que aquello no podía lograse a base de pastelitos de arroz y platos de pasta, pero era mejor no pensarlo.

Todavía tengo la imagen clara de aquel Roche que caía desplomado al atravesar la meta tras Pedro Delgado….como muerto….necesitando que le pusieran la bombona de oxigeno…más para allá que para acá…uno pensaba…”el irlandés ha caído con las botas puestas”….al día siguiente atacó desde lejos en una etapa de alta montaña en la que se subía el Joux Plain y se aseguró así ese Tour. Mejor no hacerse preguntas, todo sea por el espectáculo.

Pocas cosas, en el deporte, me habrán angustiado tanto como la imagen del ídolo reventado en la carretera, bajo un sol de justicia.....la cámara que lo filma….esa cara desencajada mientras sigue dando pedales como un autómata. La boca abierta intentando respirar….el maillot abierto hasta el ombligo, la mirada absolutamente perdida, el pedaleo absurdo con el que casi no avanza, como si se dirigiera a ninguna parte….un auténtico coloso en llamas….Y a la vez pocos momentos deportivos me habrán emocionado tanto como ver en directo el demarraje poderoso del campeón, justo cuando la carretera más se endurece, cuando la velocidad roza los 20 km/hora, el resto del grupo retorciendose de sufrimiento intentando un imposible… mientras le ven alejarse , poco a poco, metro a metro, pero de forma inexorable…en unos instantes el grupo compacto de elegidos se ha convertido en una procesión inacabable de corredores que de forma individual, gota a gota, exhaustos, intentan llegar a la meta.

O esa imagen, ahora alejada del sufrimiento y cercana a la perfección, cuando ves al contrarrelojista devorar kilómetros de carretera, cuando bicicleta y hombre parecen uno solo, sin un movimiento de más, sin una vacilación, una máquina que avanza indestructible cortando el aire y el reloj como una flecha.

Pero al final pasó lo que tenía que pasar. Llegaron los controles exhaustivos y con ellos la realidad expuesta con toda su crudeza. Los productos dopantes, los equipos con técnicas extrañas de preparación, los productos para enmascarar el dopaje, las mentiras y las trampas al descubierto. Un mazazo, pero era previsible. Llegaron los castigos y las condenas, la nueva ética impuesta por autoridades deportivas y aceptada por equipos y corredores, y con ello una reflexión, quizás ahora se de paso a un ciclismo más medido, menos brutal, etapas más cortas y menos exigentes, tal vez menos espectáculo pero más pureza y más verdad y seguiremos disfrutando de estos héroes de la carretera.

Pero cada año el goteo ha sido constante, caso tras caso, vencedores desposeídos de sus maillots, de sus victorias, héroes de mentira, y ganadores que lo son seis meses después de terminada la competición. Este año se anunciaba un Tour sin las grandes estrellas de antaño pero, a cambio, se esperaba un ciclismo limpio. Da igual, primero un caso, “triqui” Beltrán, ¿con 36 años ya y a un paso de la retirada era necesario esto?...luego otro bejarano que da positivo y, no solo eso, le encuentran bolsas con productos prohibidos…si eso se confirma se enfrenta a cinco años de cárcel. En fin, el más tonto del pelotón.

Y hoy, Riccó, uno de los llamados a ser grande, que había dado un par de exhibiciones, ganando dos etapas da positivo también por EPO. No es un doping cualquiera y el equipo, Saunier Duval, el animador hasta ahora del Tour, no puede hacer como que no ha pasado nada, así que todos sus compañeros son retirados de la carrera. Leí hace unos días una entrevista que le hicieron a Riccó, creo que en Marca. En ella se declaraba fan de Pantani, a quién declaraba su ídolo…torcí el gesto en una mueca al leerlo….ídolo de barro….no han pasado ni diez días….y esta tarde mientras conducía camino de casa me preguntaba…¿a estas alturas doparse con EPO? ¿pero en qué cabeza cabe? ¿cómo se puede ser tan tonto?..al poco la radio escupe la respuesta……es el alquimista que trabaja dia y noche en el laboratorio el que un día le dice al médico deportivo al oido….”tengo EPO….de última generación…¿te interesa?...es un poco cara….pero ésta es indetectable en los controles”….y luego el médico deportivo le dice a sus clientes ciclistas….” Tengo EPO…de ultima generación….es un poco cara…pero ésta no deja huella en los controles …¿te interesa?”…..

No dejaba huella, era indetectable. Han caído como moscas. El daño es terrible. Es inevitable, cada vez que vea a uno de estos esforzados de la ruta haciendo una exhibición en esas cuestas malditas aparecerá la sombra de duda…¿habrá dado el alquimista farmacéutico con el producto , de verdad, indetectable?.

Están matando este deporte. Allá ellos. Almirante, deje de escribir epopeyas sobre estos héroes, suelte la pluma un instante y lloremos juntos.

miércoles, 28 de mayo de 2008

A Macua le faltan dedos para señalar.


Lo mencioné con trazo liviano, como de pasada, en el post abierto por Cincinato titulado "¿Os acordáis de la teoría endógena....?", tras las sesudas aportaciones de nuestro Almirante apuntando a la barra energética en mal estado.

Me refiero a las declaraciones que nuestro ínclito presidente hizo , referidas al tema Padilla y Gurpe, en la entrevista a la que le sometió Velasco el Lunes.

Francamente, hubiera preferido que se diera carpetazo a este tema y dejáramos de fustigarnos con él, pero es que hoy salen esas declaraciones publicadas en el MD y creo que eso nos obliga a opinar sobre ellas, sobre su oportunidad y sobre su contenido. Conversación tabernaria, caña va y caña viene. Al fin y al cabo nosotros nos lo podemos permitir, tal vez el que no se lo podía permitir fuera Macua.

El extracto de sus declaraciones es:

"el Athletic haría una lectura demasiado simplista si nos quedáramos con que no pasó lo que pasó o que todo fue una especie de conspiración".

"Eso significa que pasó un acontecimiento absolutamente lamentable que no debía haber pasado nunca en el Athletic. Ahí están las sentencias judiciales que analizan las circunstancias de aquel acontecimiento que se produjo en el Athletic aquel verano."

"Hay que extremar el celo. El compromiso del Athletic con determinadas cuestiones que son esenciales debe estar por encima de las personas claramente."

Como sé que en este local habitan los mejores exégetas del pensamiento presidencial, a ellos me dirijo desde mi tierna ingenuidad.....¿Creéis que Macua se refiere con estas declaraciones a la maldita barrita energética?...y ahora presentando mi faz más perversa añado...¿o está pensando en otra cosa?.....en todo caso y habiendose ya deshecho de Padilla....¿le podríamos aplicar al señor Presidente el popular "¿por qué no te callas?"...?

Dice el presidente que con estas declaraciones no está señalando a nadie.....mientras parece agarrar del cuello a Padilla con las dos manos....

jueves, 22 de mayo de 2008

¿Os acordais de la teoría endógena de Padilla?...

Como recordaréis uno de los argumentos que ha seguido esgrimiendo Padilla, hace bien poco en declaraciones a Eitb en euskera a raiz del retorno de Gurpegui a los campos, ha sido que Carlos generaba endógenamente 19-NA porque tenía de base una anormalidad metabólica que no voy a entrar en detalles.

Su mayor y casi único sustento científico eran las pruebas de estimulación mediante dos hormonas - ACTH y HCG- que se le habían practicado al jugador en el Laboratorio de Fisiología de la Universidad de Extremadura por los hermanos Maynar.

Pues bien, resulta que uno de los hermanos, Marco Maynar, - el de la foto-, es el médico del LA-MSS, el equipo de ciclismo portugués al que el lunes le fueron incautadas múltiples sustancias dopantes (hormona del crecimiento, EPO, estimulantes...) y en el que hay cinco ciclistas españoles: Zaballa, Vicioso, Garrido, Tondo y Romero.

Pero Maynar no es nuevo en los mundos oscuros del dopaje. Según As, ya en el año 2004se vio envuelto en la Operación Gamma II, en la cual fue detenido junto a 126 personas por formar parte de una red que vendía drogas sintéticas, esteroides y anabolizantes por toda España.

Por otro lado, y también a raíz del caso del equipo portugués, aparece una nueva tesis sobre la reciente muerte del ciclista del equipo Bruno Neves, tras una caída en la Clásica de Amarante. El presidente del Instituto de Medicina Legal portugués, Duarte Nuno Viera, cree que la muerte del ciclista se debió a una "parada cardiorrespiratoria" y no a la caída.

Si estais interesados en mejorar vuestra paupérrima condición física, podeis apuntaros al Master en ejercicio físico y salud que imparte este hombre http://www.masterefs.es/. Igual con un par de botes de pastillas y unas cuantas cremas os poneis cachas como Cristiano Ronaldo.

La verdad es que el ciclismo luso lleva una década bajo sospecha. Hoy mismo lo han comentado en Eurosport sus dos comentaristas, afirmando que allí se corre a "otra velocidad" y que no acaban de tomarse en serio este tema del dopaje. Y eso lo dicen dos comentaristas españoles, uno ex-ciclista, país que a su vez está visto como uno de los menos beligerantes con los equipos que tienen antecedentes de dopaje...

¿A que no sabeis donde está trabajando actualmente nuestro amigo Padilla?...

Pena, Carlos!... No te merecías caer en estas manos...

martes, 4 de diciembre de 2007

Sin perdón (2ª parte)...

Muy probablemente los que habeis asistido al pase de Sin Perdón (1ª parte) hace semanas, y a la vista de las pruebas que se aportaban contra el presunto "culpable", habreis dado por lógica la primera condena por doping que falló el Juez de la Audiencia, allá por el 26 de noviembre de 2004, pese a esas diversas irregularidades comentadas en el transporte de la orina, la tardanza de 3 meses en la realización del ánálisis de la orina congelada y las discrepancias en las cifras que arrojaban los distintos análisis, aunque siempre con tasas superiores a 5 ng/ml de metabolitos...



Y es que hasta ese año de 2004, fecha en la que se produjo el auto del Juzgado corroborando la decisión del CSD, el Athletic basó fundamentalmente toda su defensa en la excesiva producción endógena - fisiológica- de NA del jugador en determinadas condiciones por una serie de anomalías fisiológicas.

Pero como ya hemos comentado antes, y aunque este era el argumento principal, paradójicamente el Athletic dilató el que el jugador fuese sometido a pruebas biológicas en un Centro homologado por el CSD, bajo supervisión médica, como ya se había hecho antes con otros deportistas que aducían lo mismo (un baloncestista y un ciclista creo) y que pudieron demostrar esa anomalía metabólica.



Lógicamente si era cierta la hipótesis que Gurpegui producía altas tasas de NA tras esfuerzo físico intenso, no habría habido mayor problema en que el jugador se encerrara en una habitación, controlando su nivel de NA orina nada mas entrar en el recinto, y tenerle días bajo vigilancia estrecha para evitar que ingiriese algo externo, y después someterle a esfuerzo físico al cabo de "equis" horas de estancia para así analizar la cifra de catabolitos de NA tanto en sangre como en orina antes de comenzar el test y un par de horas o tres después del esfuerzo intenso.

El Athletic, de forma sorprendente, adujo que era mejor hacerlo a final de temporada, y no en febrero del 2004 como quería el CSD, pese a la importancia de esa prueba para exculpar al jugador y ratificar su hipótesis de la producción endógena de NA.

Pero como ya he comentado antes, sospecho que en los servicios médicos del Club sabían que el cuerpo de Gurpegui no generaba niveles de metabolitos superiores a 2 ng/ml, ni aunque corriese una maratón escapando de la guadaña de Freddy Kruger. Recordemos que la inmensa mayoría de los individuos no supera cifras del rango de 0,01 ng/ml de metabolitos de la NA.

De hecho, en dos controles que se hicieron a Carlos tras los partidos del Bernabeú y de Mallorca, las cifras nunca superaron los 2 ng/ml. Pero es que hay más... ¿Acaso esa anomalía metabólica podría haber pasado despercibida a los servicios médicos del Club todos esos años?

Y en todo este maremagnum, dos personajes el Sr. Lizavetsky, que podría encajar en ese rol del pistolero Bob el Inglés que acude al pueblo al olor de la recompensa de las prostitutas, intentando sacar tajada de un asunto sucio para su propio beneficio. Y el inefable De la Morena, interpretado por ese periodista-escritor carroñero bajito y con gafas que viaja hasta Big Whisky en busca de un artículo sensacionalista de pistoleros que enviar a su periódico del Este, cuanto mas manchada las letras en sangre mejor...


Pero, de repente, en el año 2005, se produce un hallazgo científico que provoca un giro, a mi entender, espectacular en el asunto del doping de Gurpegui. Los científicos Ayotte et al., 2005 publican un trabajo de química analítica en el que se descubre la posible deuterización de los metabolitos de la NA en orinas catalogadas como "inestables", incrementandose sus niveles con el paso del tiempo (horas o días).

A partir de ese momento, la nueva defensa del Athletic apuntó ciega contra todo lo que se movía en el asunto, un poco al estilo del pistolero de Sin Perdón al verse en peligro, manteniendo su argumento de la producción endógena y argumentando, a la par, contra la fiabilidad del test de orina realizado en el Laboratorio CARID del CSD basándose en la aceptación por la AMA ese mismo año de esta posible degradación de la 19-NA en orinas inestables. Los científicos recomendaban que en orinas con tasas de metabolitos no superiores a 10 ng/ml (Gurpe dio valores máximos de 9,8 ng/ml), y muestren un elevado índice de concentración superior a 1020, turbidez y ratios de la ratio 19-NA/19-NE alterados es imprescindible que se haga en ellas un test previo de estabilidad de orina antes para aceptar o rechazar las cifras del análisis.

Recordemos que cuando se hizo el análisis de la orina de Anoeta (en diciembre de 2002) se desconocía científicamente esta variabilidad de la 19-NA en orinas inestables, por lo que no se hizo test de estabilidad alguno, pese a que la orina del contraanálisis de Gurpegui (el segundo frasco) sí que presentaba serias sospechas de serlo por la turbidez y el pH.

Por tanto, y si fuese hoy en día cuando llega el frasco del contranálisis de Gurpegui al Laboratorio, lógicamente se sometería la orina en esas condiciones a este test de inestabilidad antes de analizarla. Si el test de inestabilidad diese positivo no se podría dar por válida como doping en ninguna cifra de metabolitos de NA inferior a 10 ng/ml, por lo que nunca se habría podido realizar el necesario contraanálisis a Gurpegui y el caso, supongo yo, habría quedado sobreseído administrativamente.



Sin embargo, la Audiencia Nacional, el 26 de agosto de 2006, vuelve a fallar en contra del recurso del jugador sin admitir estos nuevos hallazgos científicos ni solicitar ayuda pericial médica alguna.


Y me pregunto yo ahora, a la vista de estos hechos:

¿Desde cuándo un Juez tiene conocimientos suficientes médicos o biológicos para decidir no admitir a trámite una prueba capilar o de estimulacón hormonal?

¿Cómo se puede discernir sin ser químico la trascendencia de un descubrimiento científico analítico relacionado estrechamente con el asunto que cuestiona la obtención de la prueba de cargo?...


Analicemos cronológicamente todas las negligencias que se han cometido en este caso:

1. - Traslado de la orina en una furgoneta no refrigerada (esto hoy en día no es posible)

2.- Los frascos de orina, metidos en una bolsa de plástico, no llegaron al Laboratorio hasta 36 horas después de su recogida, estando sometidos a cambios importantes de temperatura en el traslado, lo que pudo provocar una mayor degradación de la orina aparentemente inestable del frasco nº 2 utilizado para el contraanálisis.

3.- Retraso de 3 meses en la comunicación del positivo (ahora, desde el asunto Gurpegi, hay tan sólo un plazo 72 horas para comunicar al interesado cualquier anomalía). Ello impidió someter rápidamente a un nuevo análisis al jugador y saber si estábamos realmente ante un caso de ingesta aislada -y probablemente desconocida y casual- o se trataba de una administración prolongada y, por tanto, dopante.

4.- Dimisión de los 3 jueces deportivos del Comité de Competición que instruían inicialmente el caso por "injerencias externas", asunto que nadie quiso investigar ni explicar.

5.- Las cifras de los metabolitos en los 3 análisis válidos realizados (un cuarto análisis fue descartado por hidrólisis) arrojados en poco mas de un mes por el Laboratorio son bastante dispares entre sí, 5.3, 7.8 y 9.8 ng/ml, habiendo, por tanto, una oscilación de casi el 90% entre el valor más bajo y la tasa mas elevada de metabolitos de NA.

6.- Pese a estas cifras que ponen en entredicho la fiabilidad del método analítico aplicado, el Athletic nunca obtuvo los protocolos de los procedimientos del control antidopaje en Anoeta y del posterior análisis en el Laboratorio de Madrid, a pesar de haberlos requerido específicamente.

7.- Se borraron las cintas grabadas de las dos reuniones entre el CSD y representantes del Athletic en Madrid para debatir qué pruebas se debían realizar al jugador, aunque nunca se pusieron de acuerdo, pese a que el caso aún no estaba cerrado y que la grabación de las reuniones la había solictado precisamente el propio CSD.

8.- En una reorganización del Laboratorio, y pese a estar el asunto subiudice, éste pierde (se tira) el tercer frasco de orina que podría haber servido, a día de hoy, con los nuevos métodos analíticos existentes, para conocer a ciencia cierta si la NA en orina encontrada era de origen exógeno o endógeno, como ha pasado con la encontrada en Landis.

9.- El primer Juez de la Audiencia Nacional que estudió el caso, y dictó sentencia el 26 noviembre de 2004, nunca admitió a trámite ni las pruebas del Laboratorio de la Universidad de Extremadura en relación con hormonas de estimulación al jugador ni tampoco sopesó como prueba relevante el análisis capilar negativo del prestigioso Instituto Pasteur, pese a ser el Juez supuestamente un profano en materia sanitaria y no nombrarse ningún perito médico que asesorase al magistrado.


10.- Y lo mas grave para mí, dos años después, el 26 de agosto de 2006, el segundo Juez de la Audiencia Nacional, y que ratifica el auto del anterior, tampoco nunca consideró la posibilidad de esas alteraciones en la muestra de orina, descubiertas científicamente en el 2005, pese a que había datos sobrados de una situación de "inestabilidad" de la misma, y más aún sabiendo las inadecuadas condiciones en las que se transportó y conservó la muestra analizada.


Por todo ello considero que se ha producido una importante indefensión "médica" en el caso del doping de Carlos quien, por culpa de concatenados actos negligentes de la propia Administración, ha podido verse minuscabado en su capacidad de aportar pruebas biológicas que le exonerasen o pondrían muy en duda la fiabilidad de la prueba analítica practicada en diciembre de 2003.


Estimo pues que la Justicia ha actuado bastante ciegamente en este caso, al estilo implacable del Sheriff Little Bill Daget (Gene Hackman), buscando sólo argumentos culpabilizadores que justificasen las sentencias condenatorias anteriores, sin importarle demasiado la presunción de inocencia.

Gurpegui recurrió esta sentencia ante el Constitucional, alegando que se reconociese que, durante el proceso, se quebrantaron derechos fundamentales, - básicamente la denegación de pruebas-, lo cual le dejó en una situación de indefensión.

Parece ser que el Constitucional ha desestimado el recurso de amparo. A falta de conocer los fundamentos de derecho del nuevo dictamen, sorprendentemente, parece ser ya se ha filtrado a la prensa antes de que sea conocido por la parte interesada.

Una incongruencia mas de las numerosas habidas en este largo proceso. Sólo le quedaría el recurso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Dispone de seis meses para hacerlo a partir de que se le notifique oficialmente la postura del Constitucional.


Amigos espectadores, como colofón a este western, los hechos nos llevan a un final con cuatro desenlaces posibles:

PRIMERO.- Que GURPEGUI genere el metabolito 19-Norandrosterona de forma endógena, tal como argumentaban los servicios médicos del club bilbaíno.

SEGUNDO.- Que GURPEGUI haya ingerido nandrolona exógenamente sin ser consciente de ello, es decir, que un tercero (el médico, preparador, etc) le haya administrado dicho fármaco sin su conocimiento ni consentimiento.

TERCERO.- Que haya ingerido inocentemente algún alimento contaminado con la hormona o haya tomado algún producto energético que la llevara sin ponerlo en el prospecto.

CUARTO.- Que GURPEGUI se hubiera autodopado con nandrolona conscientemente o a través de los servicios médicos del Club de forma voluntaria.


Independientemente del verdadero desenlace, Gurpegui ha quedado en este asunto, como la prostituta del film,... con la cara marcada para siempre....



¿Y tú?,... si fueses guionista del western... ¿Con qué final te quedarías?....


Yo, a la vista de tantas injusticias, me quedo con la escena del video de abajo, que resulta además es la versión del Director (Clint Eastwood), donde, en una noche infernal, el pistolero William Munny, -que bien podría ser algún familiar del "condenado"-, indignado por la muerte de su amigo (Morgan Freeman)-, y actuando a la desesperada, entra en el ambigú-pocilga de aquel depravado pueblo llamado Big Whisky, y disparando "contra cualquier cosa que tuviera vida y se moviera", se carga a 5 hombres en una escena crepuscular de una enorme violencia...
.
Los diálogos son sublimes...


Os encantará!....




http://es.youtube.com/watch?v=_in9oR1CZzs (por si quereis descargarlo directo del youtube)

lunes, 12 de noviembre de 2007

Sin perdón (1ª Parte)...



La pelicula empieza cuando el ex-pistolero viudo William Munny (Clint Eastwood) abandona su granja para acometer un último trabajo en compañía de su antiguo socio Ned Logan (Morgan Freeman) y con el joven caza-recompensas Schofield Kid (Jaimz Woolvett). Los tres quieren conseguir el “oro de las prostitutas”, ofrecido a aquel que acabe con los dos tipos que acuchillaron el rostro a una de estas mujeres.


Los minutos irán pasando y por un lado conoceremos la historia de los tres pistoleros y por el otro el de las prostitutas, aderezados por los importantes roles secundarios del Sheriff Little Bill Daget (Gene Hackman) y el del otro buscavidas, Bob El inglés (Richard Harris), hasta que todo converge a una tormenta real y metafórica que salta en el último tramo de la película.

Se trata de un western crepuscular, donde nada es "épico" o noble, en el que hasta la figura del pistolero está desprovista de todo halo mítico que la caracterizara. Nadie es bueno del todo y nadie es malo completamente. Todos y cada uno de ellos muestran su parte humana, pero también dejan al descubierto sus miserias. Son simplemente seres que en ese hábitat hostil y degenerado reaccionan en función de lo que les ocurra, y muchas veces son unos personajes arrastrados simplemente por la violencia que les rodea.


Sin Perdón ofrece un análisis sobre las causas y consecuencias de la violencia, sobre lo justo y lo injusto, sobre el mito y la realidad. Y otro análisis más: plantea si existe la justicia, o más bien, si la justicia es acaso justa, mediante la recompensa ofrecida por las prostitutas que mete al pueblo en una espiral de muerte porque,... si ellas no llaman a los asesinos, éstos no llegan al pueblo, pero de no ser así su compañera habría quedado agredida sin más.



El título de esta película me ha venido al pelo para hacer lo propio con este post sobre el caso de Carlos Gurpegui que, aunque él como persona, no podría encajar a mi juicio en ninguno de los personajes del film (ni siquiera en el de la prostituta) sí que presenta algunas similaridades con el crepuscular western, a mi entender.



Por ejemplo, tengo la sensación que aquí nadie es inocente del todo y nadie es tampoco culpable del todo. Así mismo, en este asunto Gurpegui también me pregunto si la justicia es justa o ha sido ejercida mas bien al estilo del Sheriff de Big Whisky, de forma implacable y sin escrúpulos.






También aquí se da ese choque frontal entre el mito - un jugador encumbrado socialmente hasta antes del positivo- y la triste realidad que el chaval vive ahora tras su sanción, con la vida marcada para siempre, como la cara de la prostituta del western.



Igualmente me planteo el papel jugado por el Secretario de Estado para el Deporte, el Sr. Lizavetsky, que podría encajar en ese rol del pistolero Bob el Inglés, intentando sacar tajada de un asunto sucio para su propo beneficio.

Y sin olvidarme el papel de De La Morena en todo este embrollo, que claramente encaja en el de ese periodista bajito, con cara de pederasta, y que acude al pueblo con su cámara, ávido de que haya sangre, y así lograr una noticia sensacionalista del Oeste que publicar.



Pero vayamos desgranando "la trama" de esta otra película, también sórdida y oscura... para así ver a dónde nos conduce "el desenlace"...



1.- Gurpegui: ¿Del todo culpable o del todo inocente del doping con nandrolona?


Obviamente, para responder esta pregunta que os formulo al final del post, necesitamos analizar cómo Gurpegui dió positivo y si los análisis han sido fiables o ha habido algún elemento que haya podido influir o no en su verosimilitud.


A) Resultados de los análisis:



La orina se recogió en Anoeta el 1 de septiembre de 2002 y fue analizada 3 meses después. Las tres veces que la orina de Gurpegui fue estudiada, tanto del primer análisis como las dos del contraanálisis posterior, dió siempre cifras por encima de 2 nanogramos (ng)/ml de 19- Norandrosterona (NA), un metabolito de la Norandrolona, siendo la máxima tasa que hubo de 9,8 y la mínima de 5,3 ng/ml. Por tanto muy superiores a lo permitido.


B) Retraso en la comunicación del positivo:


La comunicación del positivo del test al Club se realizó tres meses mas tarde, concretamente el 2/12/2002. El día 10 de diciembre el Athletic anunció que había recibido la comunicación de la RFEF indicando este resultado.


En la Ley vigente en aquella época, Orden Ministerial de 11 de enero de 1996, se manifestaba que un + debía ser comunicado al interesado dentro del plazo de 10 días hábiles. Sin embargo, existía una adenda que contemplaba que no existía la posibilidad de alegar indefensión o defecto de forma por que se retrasase el análisis si el Laboratorio justificaba el motivo. El Laboratorio en aquella época tenía mucho trabajo por el tema de los controles de la Vuelta a España y los controles a la Selección de Fútbol, y así pudo aducir este asunto para justificar el retraso, por lo que no se podía alegar defecto de forma.


Con la nueva legislación ya no se puede retrasar, en ningún caso, la comunicación del + mas de 10 días hábiles desde que llega la muestra al Laboratorio.


El Club adujo que la tardanza de 3 meses en comunicar el positivo al jugador le provocó indefensión, ya que aseguraban impidió que Gurpegui no se realizara alguna prueba complementaria que demostrase su inocencia, como por ejemplo, el estudio cinético de la eliminación de los metabolitos esos días. Pero si no recuerdo mal creo que normalmente la norandrolona (NA) se elimina completamente del organismo al cabo de 5- 10 días, por lo que hubiera sido difícil probar algo en este aspecto si se le hubiese comunicado Si además hay que hacer siempre un contraanálisis para confirmar el +, supongo que esas pruebas de cinética del metabolismo de NA no se habrían podido efectuar en el jugador hasta casi un mes después del 1 de septiembre de 2002, por lo que dudo que tuvieran ya algún valor biológico.


Lo único que creo yo podría haberse hecho en este supuesto es repetir el análisis tres semanas después, y comprobar si seguía siendo alta la tasa, lo que ratificaría aún más la sospecha de doping. Pero si el test cinético hubiese dado negativo al cabo de 15 días no podría ya descartarse la sospecha de doping oral con sulfato de NA por el tiempo trascurrido, lo que imposibilitaría conocer a ciencia cierta si hubo o no ingesta con una dosis oral de NA o una aplicación puntual tópica, por ejemplo, como ya ha sido puesto en evidencia en artículos científicos. Por lo tanto, no creo que el no haber cumplido los plazos de 10 dias hábiles que se exigen ahora hubiera servido para algo mas en el caso de Gurpegi, como se afirma.


C) Transporte inadecuado:


Inicialmente, el Athletic mostró su disconformidad con determinados aspectos que rodearon al transporte de la orina, que tardó dia y medio en llegar desde Anoeta al Laboratorio de Madrid y se realizó en una furgoneta sin refrigeración, y pudo estar sometida, por tanto, a altas temperaturas que podían haber alterado la muestra. Se hizo hincapié en este asunto porque la orina de Carlos presentaba signos de turbidez con respecto a la de los otros tres jugadores que también tuvieron que pasar el control.


Un dato de posible alteración de la orina es el aspecto del líquido a simple vista, es decir, la trasparencia y el color, así como el pH. Si las muestras de los 4 jugadores sometidos a control ese día en Anoeta sufrieron exposiciones a altas temperaturas o a cambios térmicos importantes en su traslado al Laboratorio lo lógico sería pensar que, si ese factor influyó, todas las muestras hubiesen sufrido importantes alteraciones, con señales inequívocas de turbidez o cambios graves en el pH, etc.



Sin embargo, el aspecto de las orinas de los otros 3 jugadores sometidos a control era " muy claro" y fueron catalogadas en el Laboratorio como "1", mientras que la del primer frasco (A) de Gurpegui, y que sirvio para el primer análisis, era catalogado como "normal ", y fue etiquetado como "3". Creo que el pH de la orina en la recogida era de 5,0 y densidad 1023, y ya cuando llegó al Laboratorio el pH era de 5,3 y la densidad 1028.


Por ello la posibilidad de que el traslado haya podido alterar la orina y provocar que aparezcan cifras de NA superiores a 5 nanogramos. Mas bien, sospecho que la orina en sí de Carlos no estaba en unos parámetros similares a la de los otros jugadores ya desde el momento de su recogida en Anoeta, por motivos que desconozco y no permiten dar una explicación plausible científicamente, aunque los médicos del Club hablaron de que el jugador sufrió una fuerte deshidratación en ese partido contra la Real y que tardó mucho tiempo en orinar, tras ingerir mucho agua, lo que podría "aclarar" su oscuridad, al estar entonces el líquido urinario lógicamente mas concentrado.




D) Escasa fiabilidad de los tests empleados por el Laboratorio


Otro elemento que utilizaron en defensa de Gurpegui fue que los tests que se practicaron en el Laboratorio CARID en el que se hicieron los análisis, único homologado por el CSD , no eran fiables, ya que las cifras oscilaron desde 5,3 ng/ml hasta casi 10 en los tres análisis que se hicieron.
10/10/2002: Resultado del Primer análisis: 5,3 ng/ml 19-NA, y se pide comprobar.

06/11/2002: Resultado del Segundo análisis: mala hidrólisis, y se pide repetir. Este análisis se produce casi un mes después del análisis anterior.

08/11/2002: Resultado del Tercer análisis: 9,8 nanogramos/ml, y se pide confirmar.

12/11/2002: Resultado del Cuarto análisis: 7,8 nanogramos/ml y se acepta (o se escoge) como valor válido el anterior.

Debemos señalar aquí en que, aunque hay hasta casi un 90% de diferencia entre las cifras de dos análisis, una cierta variabilidad es algo cosustancial a cualquier análisis con cromatografía líquida de alta resolución y espectofotometría de masas (GH-SM ), aunque si bien es verdad que este baile de cifras, - junto con otro tema que comentaré de la pérdida del frasco del contranálisis (eliminación del frasco)-, no habla muy a favor de la "pulcritud" del Laboratorio en este asunto.


E) Test capilar negativo


El Dr. Pascal Kintz (véase foto), Director del Instituto Pasteur de Estrasburgo, prestigios científico que ha publicado diversos trabajos sobre el test capilar, sometió a Gurpegui a un test capilar en su laboratorio, cogiendo tres mechones del jugador, de 50 pelos cada uno, con una longitud de 12 ó 13 centímetros, y se estudió la zona del cabello entre los 8 y los 11 centímetros que correspondían a los meses de julio, agosto y septiembre de 2002; es decir el mes en el que se realizó el control en el que dio positivo y los dos meses previos.




El test dio negativo por nandrolona y por norandrosterona. Suele referirse a este test como una herramienta muy útil para rastrear substancias de abuso en el tiempo, cuando ya no es posible hacerlo en orina y sangre, pero siempre es vista como una prueba complementaria a la detección en sangre u orina.




En relación a la validez de este test capilar vs. orina-sangre, decir que tiene la gran ventaja que puede detectar substancias dopantes incluso aunque hayan pasado meses después de la administración del fármaco o substancia dopante, ya que muchas substancias se acumulan en el cabello.



Pero existen también artículos científicos en los que se ha observado que a veces no hay una correlación entre los hallazgos en orina-sangre y en el pelo, dándose siempre mas fiabilidad a los tests urinarios o sanguíneos.



Un positivo en el test del pelo indicaría que hay presencia de dicha substancia o fármaco, y entonces sí que se convierte en una prueba fiable juridicamente de que ha habido dopaje, si la substancia detectada es exógena. Pero una prueba negativa en el pelo no descarta a ciencia cierta que no haya habido doping, ya que puede que la substancia de abuso no se acumule en el pelo (caso de los canabinoides), o bien que su ingesta haya sido sólo hace escasas horas o días o bien, como ya hemos dicho anteriormente, o incluso que estemos ante una toma aislada de la substancia dopante y que, ingerida en esa dosis única, cabe la posibilidad de que no sea suficiente para que se acumule en el folículo piloso en tal cantidad que lo haga detectable en el test capilar.



En estudios controlados en los que se administró distintos preparados de nornadrolona a voluntarios y sometidos posteriormente a test de orina y pelo no se detectaron rastros de NA en el pelo tras una única dosis de NA en algunos (Segura et al., Forensi Sci Int 2000), por lo que la sensibilidad del test capilar (posibilidad de detectar la substancia) está en entredicho científicamente, y puede haber logicamente falsos negativos.



De ahí que los Comités de Justicia deportivos no acepten el test capilar como prueba rutinaria de doping y sí, en cambio, pueda ser utilizada en los Tribunales de Justicia, donde se investiga mas bien el historial de un presunto consumo en acusados donde ya la prueba de orina o sangre no tiene generalmente ningún interés hacerla semanas o meses después del hecho del presunto delito.



Pongamos como ejemplo clarificador de lo que se intenta explicar el caso de Landis en la etapa de Morzine, que ganó escapado. Si al corredor le hubiesen obtenido sólo una muestra del pelo al finalizar la etapa o una semana después, el test capilar supongo habría dado negativo, ya que parece ser que la testosterona sintética el día anterior se al aplicó por via tópica. Sin embargo, el test de orina por GH-SM lo detectó inmediatamente.

Es posible que dentro de semanas o meses, el test capilar en Landis también de +, pero también existe la posibilidad importante, ya demostrada, de que, al ser probablemente una sóla dosis de testosterona la ingerida, para una etapa concreta, la substancia no se acumule en el pelo en cantidades detectables, y estaríamos ante un falso negativo.




De ahí presumo que el Juez no admitiese como válida la prueba del pelo en el caso de Gurpegi, para refutar o no el positivo que dio en orina por la técnica de análisis de GH-SM. Además, creo que para que una prueba - en este caso test- sea válida en un Juicio creo que debe ser solicitada pericialmente por el propio Juez.




F) Pruebas complementarias realizadas en la Universidad de Extremadura




Los servicios médicos del Club adujeron que Gurpegui tenía una anomalía congénita que le generaba endógenamente una mayor tasa de NA, y que ello era mas patente tras someterle a un estrés físco intenso. Ya habían existido casos en este sentido de algunos deportistas como Botero, un jugador de baloncesto, etc. De ahí que la AMA elevara la tasa de + por NA, que era inicialmente creo de 0,5 nanogramos/ml a un límite superior de 2 nanogramos, lo que permitió la exculpación del jugador Aguirretxu.




Para apoyar esta hipótesis, desde el club se aportaron datos de cómo el jugador daba tasas de hasta 6,0 ng/ml de NA en orina tras estimularle previamente con Hormona Gonadotropina Coriónica Humana (HCG) sintética, una hormona que está en el propio organismo y que favorece la secrección de NA y de otras hormonas sexuales testiculares. También le sometieron a estimulación con ACTH, otra hormona del organismo. Estas pruebas fueron realizadas por los hermanos Maynar )vease foto), científicos del Departamento de Química Analítica y Electroquímica de la Universidad de Extremadura




Ambas hormonas, aunque muy importantes biológicamente para secretar otras substancias fisiológicas que potencian la resistencia y la masa muscular, están además catalogadas como substancias dopantes per se por los Comités de Doping logicamente. Si Gurpegui hubiese sido sometido a un test post-partido esas semanas post-estimulación artificial habría probrablemente quedado inhabilitado de por vida.




Sin embargo, estos tests de estimulación por hormonas no están aceptados a dia de hoy por la comunidad científica internacional como unas pruebas fiables a la hora de demostrar que un organismo produzca tasas elevadas de NA endogenamente en condiciones fisiológicas (sin estimulación), por lo que el Juez, me supongo que asesorado, lógicamente no aceptó las pruebas de los hermanos Maynar de la Universidad de Extremadura, y además adujo para rechazarlas que su realización podrían dilatar la resolución del fallo judicial.

Tampoco está probada biológicamente la teoría de la aromatasa -algo muy intrincado técnicamente que paso de explicar- y su influencia sobre la síntesis endógena de NA (Reznik et al, J Clin Endocrinol Metab 2001), y que también aducía el Club como prueba de la producción endógena.





G) Eje argumental de la defensa del Club

Sin embargo, y paradójicamente al eje central de la defensa médica del Club sobre el positvo de Gurpegui era, hasta ese momento, precisamente la producción endógena de NA,... teoría elaborada por el propio Sabino Padilla.

Sin embargo, contradictoriamente, el Club nunca dejó someterse al jugador al protocolo de actuación, médico-deportivo y analítico que le propuso el CSD, mediante el cual se podría haber llevado a cabo un estudio exhaustivo de una posible producción endógena de 19-Norandrosterona en un medio controlado, incluyéndoseen él todos los requirimientos biológicos aceptados por la Comunidad Científica y las condiciones complementarias que ofrecieran las máximas garantías en la obtención de resultados.



El Athletic aceptó en principio la propuesta de someter al jugador a dicho estudio y el CSD quiso que se hiciesen las pruebas lo más rápidamente posible en aras de velar por la salud del deportista.



Sin embargo, y sorprendentemente, el equipo bilbaíno pensó que era preferible realizarlas al final de la Liga (a finales de junio de 2003). Carmelo Canales, vicepresidente del Athletic, manifestó entonces que: Teníamos ambas instituciones voluntad de trabajar, teníamos un buen número de puntos de acuerdo, pero, cómo hacerlo, en un determinado tiempo y a un determinado ritmo, eran diferentes, y eso nos ha hecho que no nos hayamos puesto de acuerdo en el cómo, cuando y dónde.



A mi entender, creo que aquí el Athletic no aceptó porque sabía que, en condiciones fisiológicas, Gurpegui no daba, en absoluto, tasas superiores a 2 ng/ml como aducían en su defensa



Es más, y como hecho muy importante en este asunto, en dos controles posteriores que se realizó al jugador en ese periodo de impasse de aplicación de la sanción, - uno en Madrid y otro en Mallorca-, en ninguno de ellos la orina presentó cifras superiores a 2 nanogramos/ml, por lo que quedaba muy muy en entredicho la teoría del club de que Gurpegui producía endógenamente altas tasas de NA tras esfuerzo intenso.

El 3 de noviembre de 2003, es decir casi un año después, el Comité Español de Disciplina Deportiva (CEDD) ,tras estudiar el expediente completo presentado por el club bilbaíno, confirmó en su fallo la sanción de dos años Gurpegui por haber dado positivo por Norandrosterona en un control realizado el 1 de septiembre de 2002.



Llegados hasta aquí, y con lo expuesto anteriormente, creo que tenemos suficientes datos para emitir ya nuestro "veredicto inicial", tal y como así lo hizo el CEDD en aquella época...

Vosotros, ahora como jueces deportivos, - y a la vista de los hechos-,...

¿Cómo habrías declarado a Gurpegui en esa fecha de noviembre del 2003?...

¿Culpable... o Inocente de doping?...






To be...