lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Qué hemos hecho para merecer esto?...


Gloria es una madre adicta a las anfetaminas que trabaja de limpiadora en varias casas para intentar sacar adelante una familia bastante complicada. Su marido, un taxista que la maltrata y desprecia, añora los tiempos en los que fue chófer de una cantante alemana de la que sigue enamorado.


Uno de sus dos hijos trafica con heroína y el otro es un chapero que se acuesta con hombres por dinero; la madre de Gloria (Chus Lampreave), por último, guarda comida y bebida bajo llave para vendersela a la familia. La cosa comienza a "empeorar" cuando la cantante alemana regresa de repente a Madrid...


No sé cómo estareis vosotros amigos, pero yo, después de lo de ayer, estoy casi como Gloria, con esa mirada perdida, que rezuma una resignación casi patética, como existiendo en un deja vu que nunca tiene fin, y que, además, la cosa también nos puede empeorar la semana que viene con la visita del Murcia...

Y es que empezamos ya a jugar "finales" en San Mamés...



Ayer, los que parecían expertos en fabricar "ensaimada" eran los jugadores rojiblancos, pese a jugar en superioridad mas de 60 minutos de partido. Está todo dicho si resulta que el mejor de nuestros hombres fue el portero Aranzubia. Menos mal que los mallorquines fallaron la última oportunidad, sino la cara de tontos que se nos hubiera quedado habría sido incluso mayor que la que se nos puso tras la primera parte contra el Hércules en Copa... Pero, en mi caso, no por perder o ganar... sino por contemplar esa falta de ambición y ver ese miedo cerval a perder...


Lo peor del partido de ayer fue para mi comprobar que da igual quién juegue de titular o qué tipo de planteamiento táctico se escoja...

Todo me indica que este técnico y esta plantilla parecen haber agotado su crédito deportivo cuando ni siquiera hemos acabado la primera vuelta. Yo no veo además, como hace un mes, ningún revulsivo, ya que Orbaiz y Yeste lesionados entonces no han aportado nada al equipo, y estamos ya a un punto del descenso...


Por todo ello, tengo también la extraña sensación que, al igual que en el caso de la maruja Gloria, vivimos en una especie de frenopático deportivo y que la situación todavía puede degradarse todavía más...

Y además aquí, a diferencia de ese mundo almodovariano donde habita esa fauna tan peculiar, no existe ninguna excéntrica abuela (Chus Lampreave) para echarnos unas risas con ella ni niña telekinésika que nos vaticine el futuro, ni tampoco prostituta cándida alguna (Verónica Forqué) para desahogarte echando un mal polvo de vez en cuando...

Por no haber ni siquiera hay un jamón de bodega para darle a algunos jugadores en la cabeza a ver si así espabilan...



Y mañana, por si éramos pocos en el frenopático zurigorri, toca Asamblea, donde pretenden subirme 85 euros la cuota anual a cambio de tener "la suerte" de poder contemplar este ignominioso espectáculo domingo a domingo...

Sr. Cónsul: su turno pues en el blog!...

jueves, 13 de diciembre de 2007

El 8 esperando a Godot...


Escena final:

En un paisaje desolado donde tan sólo hay un árbol y un camino, que no se sabe de donde viene ni adonde va, dos vagabundos, Vladimir (apodado Didi) y Estragón (Gogó), intentan colgarse de una cuerda para suicidarse. Cada uno coge de una punta de la cuerda y tiran. La cuerda se rompe. Están a punto de caer.

Didi: No sirve para nada (por la cuerda rota).

(Silencio).

Gogó: ¿Dices que mañana hay que volver?
Didi: Sí.
Gogó: Pues nos traeremos una buena cuerda.
Didí: Eso es.

(Silencio.)

Gogó: Didi.
Didi: Sí.
Gogo: No puedo seguir así.
Didi: Eso es un decir.
Gogo: ¿Y si nos separásemos? Quizá sería lo mejor.
Didi: Nos ahorcaremos mañana. (Pausa) A menos que venga Godot.
Gogo: ¿Y si viene?
Didi: Nos habremos salvado.
(Didi se quita el sombrero, mira el interior, pasa la mano por dentro, se lo sacude, se lo cala.)

Gogo: ¿Qué? ¿No vamos?
Didi: Súbete los pantalones.
Gogo: ¿Cómo?
Didi: Súbete los pantalones.
Gogo: ¿Que me quite los pantalones?
Didi: Súbete los pantalones.
Gogo: Ah, sí, es cierto (se había quitado el cinto para usarlo de horca).

(Se sube los pantalones. Silencio.)

Didi: ¿Qué? ¿Nos vamos?
Gogo: Vamos.

(No se mueven)


Esperando a Godot es la obra mas famosa de Samuel Becket, y mas representativa quizás de ese denominado "teatro del absurdo".

Y esta escena última es, de alguna manera, la recapitulación de toda la obra y su avance hasta un punto final que, por otro lado, conecta casi circularmente con el principio: no hay salida. Al final de la obra, ambos vagabundos, siguen esperando entre la alternativa de un Godot que nunca llega y un suicidio que nunca se consuma. Dicen !vamos!... pero no se mueven... estamos ante una situación sin sentido.

Durante toda la obra, ambos vagabundo esperan, al pie del árbol, en una radical soledad e incomunicación que no puede ser disipada ni por la compañía ni por los diálogos. Incluso, cuando fracasan en su intento de suicidio, primero con la cuerda y luego con el cinturón de los pantalones de Gogó, siguen ambos esperando al tal Godot:

Didi: Nos ahorcaremos mañana. (Pausa) A menos que venga Godot.

Alguien que ni siquiera saben a cinecia cierta quién es,... pero que si llega habrán salvado su miserable existencia...


Vladimir y Estragón (Didi y Gogó), aunque en la obra son dos personajes para forzar un diálogo absurdo, en realidad ambos representan a un mismo arquetipo: el de esos seres incompletos y frágiles, manejados por un destino que les excede, que a la vez que intentan comunicarse y ahuyentar el silencio, estando constantemente tentados a abandonarse y acabar trágicamente, aunque es esa compañía, en última instancia, la única que les hace más soportable una espera no se sabe muy bien de quién o de qué, pero en definitiva de algo o de alguien - encarnado en Godot- que les libere, por fin, de esa soledad insulsa en la que viven y de, por fin, un cierto sentido a sus vidas...

El caso de Julen Guerrero presenta muchas similitudes a mi entender, con la obra de Becket, precisamente por la absurdez y el sin sentido que preside actualmente el mismo.

Alguno podría espetarme que donde veo yo ese paralelismo entre la existencia de un ex-jugador de futbol multimilonario, idolatrado hasta en su ocaso, y la de dos simples y mediocres vagabundos...

Pues es fácil encontrar esa similitud, si escarbamos un poco ese fragil oropel que recubre esa figura sublimada de Julen.

Pero hagamos un poco de historia para refrescarnos la memoria y contextualizar mejor al personaje principal y su actual destino...

Primero se dejó engatusar por Lamikiz con un contrato "indefinido" como futuro entrenador de Lezama, aceptando así un indigno colofón a su etapa final como jugador, ya que, aunque no se sabía entonces su contenido, entreveraba una salida mas bien mediocre. Muchos tuvimos la sensación entonces de que Julen se vendía por un plato de lentejas y que sus lágrimas ese día eran de verguenza...

Pero mas grave aún fue comprobar con estos ojos cómo una de los mayores emblemas que ha tenido este Club repartía papeletas de un candidato, como cualquier otro chaval contratado por Ercoreca para hacer propaganda de la kalitatea de sus supermercados... algo que ningún empleado del Club había hecho hasta entonces...

Si hay algo que define ahora la situación del 8 zurigorri es su soledad actual frente a su mundo Athleticzale... tras haber dilapidado absurdamente una gran parte de su inmensa fortuna rojiblanca atesorada durante esos gloriosos años de jugador, y vendido el cariño de la afición como moneda de cambio al diablo por querer como Fausto ser inmortal,....

Ahora Julen se encuentra ante ella, - la afición- como Dida y Gogo sufren ese escenario desolador que representa su mediocre existencia,... como otro vagabundo cualquiera, sin sentido de la vida, incomunicado,... a la sombra de un árbol que representa "el castigo" y en la encrucijada nihilista de ese camino que no sabe a donde va... esperando como un pedigüeño de acera igualmente la llegada de algo que le devuelva de nuevo a ese pedestal de gloria que nunca debió poner en peligro por un plato de lentejas...

Y por si acaso aún os quedan dudas de que la situación actual de "limosna" de Julen tenga ese paralelismo con ambos personajes del drama de Becket, leamos otro fragmento de la obra, donde dialogan ambos vagabundos:

Gogó (inquieto): ¿Y nosotros?
Didí: ¿Qué dices?
Gogó: Digo, ¿y nosotros?
Didí: No comprendo.
Gogó: ¿Cuál es nuestro papel en este asunto?
Didí: ¿Nuestro papel?
Gogó: Tómate tiempo.
Didí: ¿Nuestro papel? El de suplicante.
Gogó: ¿Hasta este extremo hemos llegado?
Didí: ¿El señor tiene exigencias que hacer valer?
Gogó: ¿Ya no tenemos derechos?
(Didí empieza a reír a carcajadas pero se reprime y se lleva la mano al pubis, el rostro encrispado)
Didí: Me harías reír, si me estuviera permitido.
Gogó: ¿Los hemos perdido?
Didí (con claridad): Nos los hemos vendido.

(Silencio. Permanecen inmóviles, con los brazos colgantes, la cabeza sobre el pecho, las rodillas dobladas.)


Si se me permite un humilde consejo, mi admirado Guerrero, yo no esperaría más,...

Me calzaría las botas de nuevo, me pondría la gorra de Lucky, cogería mi hatillo rojiblanco, y emprendería la senda de ese duro y árido camino que tal vez conduzca "a ninguna parte",... y allí, adonde llegue, por muy humilde que sea el destino (equipo), empezaría una nueva existencia... tal vez no tan gloriosa como la de jugador, pero seguro que a la larga mucho más honesta y, sobre todo, menos absurda que ésta de ahora, sin moverse,...







¿Y quién sabe?...

Tal vez, aunque haya muchos buitres acechando, la senda no sea un camino sin retorno...

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Athletic 451...

No... no son los partidos jugados en Copa... o los goles en competiciones europeas de los jugadores rojiblancos...

La cifra "451" son los grados de temperatura en la escala Farenheit a la que el papel de los libros se inflama y arde.

Guy Montag es un bombero del futuro que pertenence a la "Brigada 451" pero que tiene una actividad muy particular, ya que no se dedica a apagar incendios, sino que los crea quemando libros ya que, según su gobierno, leer impide ser felices porque genera angustia entre los humanos; al leer libros con mensajes contradictorios, y con argumentos opuestos, los hombres empiezan a ser y pensar diferente, cuando resulta que son mas felices cuanto mas iguales son.

La Brigada 451 acude, con su camión "salamandra", a la llamada de emergencia de cada propietario de libros localizado, ciudadanos que son denunciados por sus convecinos (estar en posesión de libros es un crimen en ese régimen), y lanzan petróleo sobre ellos tras apilarlos, para incinerar hasta la última hoja públicamente, ante los ojos de los ciudadanos.

El Capitán de la Brigada de Montag, Beatty, piensa que los libros sólo sirven para hacer sentir mal a las personas, y que los tratados de filosofía sólo dicen que el autor tiene la razón y los demás no. El Capitán afirma que la filosofía es "cuestión de modas". Es un hombre sagaz.

En este aparente "mundo feliz", Montag conoce a una joven, Clarisse, quien le cuenta que a ella y a su familia los tachan de "antisociales" porque formulan preguntas, en lugar de que su entorno las pregunte y las respondan ellos mismos. Al principio, Montag la etiqueta de loca, pero la joven empieza a generar en el bombero la duda sobre si verdaderamente es un hombre feliz.

Montag acude a "un incendio" en el que había que quemar la casa de una anciana que tenía una biblioteca clandestina. Antes de echar el petróleo, Montag coge un libro y lo esconde. La propia vieja prende fuego con una cerilla, y se autoinmola a lo bonzo, lo que impacta aún más a Montag y le hace dudar.

En casa de Montag, su esposa, totalmente alienada, sólo está interesada en lo que emiten tres pantallas de televisión que hay en la sala. Montag quiere compartir con ella sus inquietudes, pero ella se niega a escucharle. Montag comienza entonces a frecuentar los círculos de los lectores clandestinos de libros.

Un día, al llegar a su casa, encuentra a su esposa y a unas amigas hablando. Molesto por su ignorancia y por ver que son incapaces de dar cariño incluso a sus maridos e hijos, Montag saca un libro de poemas y lee uno. Una de las amigas se pone a llorar y otra se enfada con él.

Finalmente decide enfrentarse a su Capitán Beatty, pero éste se muestra muy astuto y no consigue derrotarlo. Suena de pronto en la Brigada un nuevo aviso de alarma y deciden atenderla. Era la casa de Montag. Al llegar el camión-salamandra, su mujer sale corriendo de la casa. El Capitán le dice a Montag que fue ella quien hizo la denuncia. Le ordena quemar a él mismo la casa, a la par que empieza a golpear y a provocar a Montag. Enfurecido, Montag quema vivo a su Capitán con su lanzallamas.

Montag huye ayudado por sus amigos, los poscritos literarios y, a pesar de que se había organizado una intensa búsqueda, logra escapar, dando finalmente con un grupo de académicos, los hombres-libro, cuya misión es memorizar libros para transmitirlos oralmente y así, un día, poder imprimirlos.

La película de Truffau, basada en el libro de Roy Bradbury, pone en evidencia la sociedad orwelliana en la que Montag y sus coetáneos viven adocenados. Una Arcadia aparentemente feliz donde la libertad de pensamiento no está permitida, la lectura está absolutamente prohibida y donde charlar, discrepar, formularse preguntas, debatir, o cualquier actividad que induzca al pensamiento diferente está mal visto por todos. Tan solo está permitida y fomentada la T.V. pública.


A lo largo de estos años he asistido en foros a duros debates sobre la intangibilidad de la filosofía que ha seguido el Athletic. He visto de todo: a numerosos aficonados/socios "puristas" - los mas- defender con vehemencia que sólo pueden tener cabida jugadores nacidos en Euskalherria o formados futbolísticamente en Clubs vascos desde chavales... pasando por hinchas con posiciones intermedias en las que se admitía también a hijos de peñistas foráneos o descendientes en primer grado de vascos de la diáspora,... o incluso nacidos en provincias limítrofes... hasta digamos "apóstatas" partidarios de fichar jugadores de calidad independientemente de su lugar de nacimiento o formación...

La pléyade de epítetos peyorativos y descalificaciones personales que se han dedicado unos a otros para menoscabar al que pensaba diferente podría dar para llenar las páginas de un voluminoso tratado del insulto y menosprecio. Pocas veces se mantienen las formas en el transcusrso del acalorado debate.

Pero hay un hecho de toda esta diatriba "filosófica" que me molesta en sumo grado. La circunstancia de etiquetar como un "traidor" o un "hereje" al que no es partidario de mantener la filosofía y prefiere abrir las fronteras y jugar con jugadores foráneos.

Y viendo esta reacción tan "totalitaria", me surge una serie de inquietudes, como converso que soy de dicha forma de entender la filosofía del Club...


¿A qué tenemos tanto miedo los que somos partidarios de la ortodoxía de seguir jugando con gente de la tierra, si "los infelices" se supone son "los otros" y son además muy pocos los que se hacen preguntas "estúpidas" sobre quiénes somos o adonde vamos?.

¿Acaso cuando te haces socio de este Club, además de la cuenta bancaria, un par de fotos, tu DNI, nombre y domicilio, te piden un juramento de fidelidad a los principios zurigorris?...

¿Dónde están escritos en los Estatutos esos inviolables preceptos que debe cumplir un jugador para vestir la zamarra rojiblanca para que así sepan los socios "conjuros" que herejía han cometido y dónde se encuentra en la carta fundacional del Athletic ese hipotético mapa cartesiano que delimita el lugar de nacimiento ?.

¿Quién ha sido ungido entre la masa social del Club para poder ejercer el papel de Inquisidor y acusar a otro de "impío" y fomentar su destierro a otro Club distinto al que ha seguido desde pequeño?.

Sospecho que detrás de esta sarta gratuita de descalificaciones hacia "los disidentes" se esconde un miedo cerval a que el Athletic pueda ser vivido o mantenido de forma diferente a como cada uno lo sentimos, lo percibimos,... o nos lo han hecho percibir.

¿Por qué hay tanto pavor a que haya muchos socios con el carácter timorato del protagonista Montag que, ante una racha desastrosa a nivel deportivo, crean que la filosofía sea realmente "una cuestión de moda" y se dejen seducir por los posibles títulos a conseguir, como el bombero con la bella joven?.

¿O tan sólo obedece esa reacción visceral al hecho de que como es un sentimiento tan primitivo, tan enraizado, creemos que algo tan atávico debería ser procesado de la misma manera por todos y cada uno de los que sufrimos y gozamos con él?,... como si fuese la sensación primigenia del hambre o de la sed, y no pueda ser modulado con el paso del tiempo...

Craso error...

El Athletic, nos une a todos,... pero no es de nadie... aunque tampoco es un ente apátrida... mas no cabe en él que ondee otra bandera que la rojiblanca...

Y hereje es, en realidad, quien pretende apropiarse de su historia, de su idiosincracia, o de su futuro, en base a sus particulares y sesgadas creencias políticas o personales...

Yo no tengo ningún miedo a que la postura de "los revisionistas" de la filosofía rojiblanca acabe siendo mayoritaria.

Por ello no me altera en absoluto que ellos deambulen por nuestras calles, debatan en los foros, escriban en los periódicos, hagan mítines, o se sienten en un asiento de socio al lado mío.... De ahí que, cuando les detecto (leo), jamás les denuncio a la Brigada 451, ni tampoco acudo a esa llamada de la campana del bombero cuando recibe un aviso de "biblioteca clandestina"...

Yo no recelo de "los libros" aunque contradigan, a menudo, mi pensamiento o mis creencias,... ya que si algo sé que soy fundamentalmente es un ser contradictorio.

Pero no es precisamente en mi forma de entender este Club donde esa cualidad mas se haya hecho patente, aunque debo confesaros una cosa:

Cada vez tengo mas miedo a que el talibanismo excluyente se apodere del Club, ya que observo que la defensa de la filosofía de competir sólo con vascos se propaga facilmente asociada a otros peligrosos compañeros de viaje: la política, el patrioterismo rancio o la xenofobia,...

Hace poco leí a una forera, supuestamente inteligente, que en el Athletic no podían jugar los españoles... Me quedé perplejo...

También percibo con la misma intensidad ese otro odio proviniente del "exterior" hacia nuestro hecho diferencial de jugar con estas condiciones peculiares. Noto ese afán de acabar como sea con nuestra singular "disidencia" a la hora de competir con respecto a todos los demás, supuesta debilidad que nos ha mantenido vivos, en Primera, todos estos años, en un hábitat hostil. Hay también ahí fuera bastantes "Capitanes Beatty" deseosos de aplicar un manguerazo de fuego a todo lo que huelan a euskaldún...

Para finalizar, por si acaso voy a ir escogiendo un libro de mi biblioteca particular, un libro que leí en mi juventud sin comprenderlo muy bien, para ir poco a poco memorizandolo,...

Es por si, en el futuro, acaba triunfando "el pensamiento único" y nos convertimos todos en clones, tipo la oveja Dolly, creados por un único ingeniero genético que nos introduce en el cerebro el mismo chip pnemónico con idénticos recuerdos,... mismo pasado,... igual filosofía... para que así seamos felices mientras visionamos todos los días, y a todas horas, en la pantalla de la caja tonta el único programa que se emite por el Canal 451...

La novela elegida se titula "El lobo estepario"...

Espero que me dé tiempo a leerla, y no acabe teniendo que inmolarme prematuramente con mi libro inacabado, como aquella anciana, cuando lleguen de repente "los bomberos"...



¿Y tú, amigo zurigorri?...

Si tuvieses también que convertirte en un hombre-libro...

¿Cuál aprenderías de memoria para librarlo de la quema?...

martes, 11 de diciembre de 2007

¿Qué fue de Baby Ann?

O también podría titular "Plagiando desesperadamente a Piston"

No pensaba escribir esta semana, pero las neskas están en crisis.

Tenemos el equipo descolgado. El voluntarismo juvenil que suele acompañar a las neskas, unido a la falta total de crítica, hará que alguien -si es que me lee- me lapide, pero hay que decirlo: esta Superliga está ya fuera de nuestro alcance.


Y yo quiero hacer uso de mi privilegio de aficionado al fútbol: ese por el cual alguien como yo puede criticar a un entrenador con una carrera asfaltada de éxitos como es Juaristi.

El razonamiento es sencillo: o tenemos una plantilla para estar donde estamos (terceras, a ocho puntos del lider y a cinco del segundo) porque las demás han progresado mucho, o tenemos a la plantilla infrautilizada.

Lo primero nadie está dispuesto a admitirlo. Y sin embargo nadie critica al entrenador. ¿Qué está pasando?

No ví el partido de Vallecas, pero algunas cosas chocan:

1.- Alineación inicial. Falta Iraia por las secuelas de una enfermedad y la banda se revoluciona de forma excéntrica. Un forero de AupaAthletic califica la alineación de "rara". Siendo un partido decisivo, que había que ganar forzosamente, a mí me parece una alineación poco firme, desde luego.


2.- Nos adelantamos en el marcador. Hemos perdido o empatado varios partidos fuera que hemos comenzado ganando. Algo pasa que ni rematamos el trabajo ni aguantamos el resultado. En un campo como Vallecas, con un equipo como el Rayo, era de esperar que al ir perdiendo nos embotellaran. Ane Zárate en el banquillo. Una jugadora de 1,77 que es sencillamente magistral como pivote defensiva o como central. Ocasión ideal para quitar a una de las magnificas peloteras, pero algo verdes, del centro del campo (Basualdo, o Joana, metiendo a Erika más a banda, por ejemplo) y plantar a Ane con Itzi en el centro para que no pase ni Blas. Pues no. Ane no juega. No se la usa. Ni siquiera calienta. Nos empatan en un corner (ese 1,77 en el banquillo ...)

3.- Segunda parte. Ese partido hay que ganarlo para seguir optando al título. No vale el empate. Lo sabemos todo el mundo. Hay artillería en el banquillo. Y salen a calentar las Eba, Iraia y Arrate. Bien. ¿Bien? Calientan pero no salen. Pasa el tiempo. Dejamos que pase ¡Media hora! del segundo tiempo con un empate que no sirve de nada y con el partido atascado, según dicen. El Rayo mete el segundo. Y entonces, a falta de 12 minutos, sale el séptimo de caballería.

En resumen: alineación extraña, no se hizo el cambio defensivo cuando se podía hacer, y los ofensivos se hicieron tarde.

Juaristi cuenta sus temporadas por títulos. No dudo de que sea el mejor entranador posible. Pero esto es fútbol y un modesto vendedor de lencería puede decirlo: no entiendo lo que está pasando. En Vallecas se puede perder. Pero no así.

Y lo de Ane, que da título a la entrada, para mí ya clama al cielo.
Pero bueno: que este desahogo no nos haga perder el Norte. Hay que estar a muerte con las neskas, a las que seguiré yendo a animar y a las que aprovecho para enviar un beso; y también con el entrenador (animar, de besos al calvo, nada) ¡Aupa Athletic!

lunes, 10 de diciembre de 2007

¿Qué fue de Baby Susaeta?...


¿Qué fue de Baby Jane? fue una película muy famosa de los años 60, dirigida por Robert Aldrich, con un duelo interpretativo colosal entre dos bestias de la pantalla: Bette Davies (Jane) y Joan Crawford (Blanche), haciendo el papel de dos hermanas, ya ancianas, con suerte dispar de jóvenes en el caprichoso mundo de la canción y en el cine así como luego en la vida, y que se ven, en su ocaso, condenadas a vivir juntas en una relación de absoluto terror psicológico.

Jane empezó al estilo Marisol, como una niña guapa, pero caprichosa, que triunfa en el mundo de la canción infantil, hasta el punto de que llegan a fabricarse muñecas con su imagen (Baby Jane). Su hermana, siempre criada a la sombra de Jane, es una chavala buena y tímida que no goza de las simpatías de su padre. Pasado un tiempo las cosas cambian, y la timorata Blanche termina convirtiéndose en una gran estrella cinematográfica, mientras que Jane, ya de adulta, acaba siendo olvidada por productores y directores por su falta de talento, y no le queda otro remedio que sobrevivir gracias a su hermana. Un inseperado accidente deja paralítica a Blanche y ambas hermanas se ven condenadas a vivir juntas al final de sus días.

En realidad, el film aborda, a través de la relación freudiana de dos hermanas encerradas en su casa, lo que es la miseria y grandeza de los artistas del mundo del espectáculo,... especialmente lo que conlleva a veces el éxito efímero de los niños-prodigio, convertidos luego, de adultos, en juguetes rotos por la misma Sociedad que los catapultó a la fama,... algo también muy frecuente en algunos deportes: gimnasia, ajedrez, y el propio fútbol...

Por ello me sirve esta película para colgar un título un poco atrevivido...

Y es que la verdad el sábado, en la segunda parte, con un Yeste plano, eché en falta algo de descaro, de desparpajo en el juego ramplón del Athletic,un poco de atrevimiento, y, sobre todo, de frescura por las bandas...

En la mente se me perfiló un jugador: Susaeta

Me extrañó que no estuviese ni siquiera en el banquillo, como un posible revulsivo,...

Este chico ha pasado en un par de meses de jugar de titular, y hacerlo además primorosamente, contra el Barça en el Nou Camp, a batirse el cobre ahora contra el Sestao en 2ª B...

Parece ser que si juega otro partido mas en Primera ya no podrá hecerlo mas con el filial...

¿Veis ello tan importante?... ¿O tan sólo obedecerá a una nueva veleidad a las que nos tiene acostumbrados ya nuestro amigo Jokin?...

¿Creeis ilógico este repentino ostracismo incluso de las convocatorias... o entendeis correcto que Caparrós le dosifique tanto ahora en sus apariciones en Primera en base a...????...

¿Se convertirá nuestro Susaeta en otro "juguete roto" más que quedará tan sólo como un cromo para completar la cole de la temporada 07- 08?...



O como en el film de Aldrich...

¿El que acabará realmente triunfando, será su hermano Néstor?...

domingo, 9 de diciembre de 2007

Lo que me sacó realmente de mis "casillas"...

No fue contemplar al final del partido la euforia bien merecida del cancerbero contrario, que salvó de un posible hundimiento inicial a los suyos con dos intervenciones meritorias, ...



Ni soportar de nuevo la volatilidad táctica de Caparrós...

O asistir al naufragio cantado de Ustaritz de lateral derecho...

Tampoco cotejar la alarmante baja forma física de Yeste y Orbaiz, y la asfixia de casi todo el equipo en general a partir de la media hora de juego...

Ni siquiera intuir que Ustariz va camino de ser otro Bolaños...

O ver al Gallo reencarnarse de nuevo en el peor Etxebe...


Incluso sospechar que David López puede llegar a superar el tocomocho del fichaje de Loren...

Ni tampoco ver Aduriz reconvertirse otra vez en aquel chaval que jugaba sin punch en el Bilbao Athletic...

O al manta de Ocio "disfrazado" de Guti asistiendo en corto a un merengue cerca de su área...


Tampoco comprobar que no sólo la clase sino que también "el músculo" de los Diarra, Sjneider y Baptista era mucho mas potente que el de los Martínez, Orbaiz, Yeste y López...


Ni comprobar que Tarzán Ramos vencía en la lucha cuerpo a cuerpo a Hércules Koikili...


O el asistir a otra actuación bochornosa del Fondo Norte con aficionados "lapidando" a San Iker, y otros fuera del campo al autobús merengue...


Ni tan siquiera soportar cómo Aranzubia, en 3 balones de peligro, dos fueron para adentro y en el otro tiro, al saque de una falta, de nuevo se fue al otro lado de la portería por donde salía el balón lamiendo el palo...







Por no incidir en esa extraordinaria "palomita" vacua que se marca el tío para adornar aún mas el gol del hasta entonces desaparecido "San Nilstelrooy"...


A mi personalmente lo que verdaderamente me sacó de mis "casillas" fue descubrir que la belleza interior en el campo de La Catedral iba, una vez mas, vestida de "blanco".

¿Y a tí?...

¿Qué fue lo que realmente te sacó mas ayer de tus casillas?....