Nos encontramos en medio de uno de esos momentos inciertos en los que es difícil dilucidar si somos carne o pescado. El equipo está haciendo llorar a las piedras con su juego, pero sólo está a cuatro puntos de poder visar el pasaporte europeo para la próxima campaña. Y digo 'sólo' porque el Villarreal, que es quien nos precede y por ahora ocupa esa plaza 'continental', es uno de los rivales con los que hay que medirse de aquí al final de la liga. Algo similar ocurre con la Real Sociedad, ahora quinto y siete puntos por delante: si el domingo al mediodía se produce esa conjunción astral que nos permita volver a ganar un partido fuera de casa un porrón de lunas después, se reducirían a cuatro y mucha tela aún por cortar en la liga.
Como estoy algo espeso mentalmente y confío más en el buen juicio de los parroquianos del Ambigú para interpretar los datos, me limito a reproducir aquí varios elemntos de juicio y analicen sus señorías si, como diría el recordado Howard Kendall, 'UEFA is posible' o no.
En primer lugar, para delimitar el terreno de juego en el que nos vamos a mover, disputadas 26 jornadas, partimos de esta clasificación...
...y de aquí al final nos quedan estos partidos...
En segundo lugar, una recopilación de varios tipos de datos de las últimas temporadas: los puntos sumados en la jornada 26 y al final de la liga, así como los logrados en las últimas doce jornadas (que en la práctica es el tercio final de la competición) y la clasificación. Mi intención inicial era comparar la situación actual con la misma fecha de la temporada pasada. Me fui liando y seguí profundizando una temporada más, otra más y así sucesivamente. Como en algún momento había que parar, establecí el criterio de reunir los datos correspondientes a lo que podríamos llamar genéricamente 'el Athletic en el siglo XXI'. Por situar un tope (además que así se puede vertambién cómo fueron las cosas en la primera etapa de Valverde como entrenador rojiblanco), nada más que por eso. Ahí van los datos...
Con todo esta materia, Uds que son gentes reflexivas e inteligentes dirán: ¿UEFA posible?








